21.3.16

¿En verdad puede ser REAL un mundo en el que resulta que casi todo es MENTIRA?

EL EFECTO DE LA ILUSIÓN DE LA VERDAD
SINOPSIS: “Si repites una MENTIRA el número de veces suficiente, al final terminará convirtiéndose en VERDAD”. Esta sentencia, o alguna parecida, se le ha venido adjudicando indistintamente a Hitler o a su ministro de Propaganda, el Sr. Goebbles, durante los últimos años. Pero ¿está fundamentada semejante afirmación? ¿en realidad hay algo de CIENCIA tras la manida sentencia?

Independientemente del principio mental que pudiera soportar la validez de la propuesta que en general encarna el espíritu mismo de la PROPAGANDA, a nadie escapa que, efectivamente,  decenas y decenas de titulares INFUMABLES se cacarean con INSISTENCIA a cada segundo del día a través de los diferentes canales de comunicación. Naturalmente, quien dice “con INSISTENCIA” dice “con el desmesurado INTERÉS de sus pregoneros”.

En cualquier caso, imagino que cuando la estrategia se repite tan INCESANTEMENTE solo puede ser por una cosa, y es porque FUNCIONA.

Así que esta entrada de hoy girará en torno a eso: ¿por qué la mayoría de la gente se termina CREYENDO una mentira solamente después de haber sido REPETIDA un número suficiente de veces?


Personalmente percibo la energía (la vibración) de la MENTIRA de una forma particular. Es como un BOFETÓN a mi inteligencia, tan DESAGRADABLE como si me obligase a correr un maratón calzando unas botas de esquí tres números menor y con los pies cambiados. Como para no estar saltando de la silla cada dos por tres cada vez que me siento a ver un TELEDIARIO.

Adicionalmente y para quienes carezcan de semejante habilidad informo de que otra manera práctica de detectar las MENTIRAS en los medios consiste en calibrar con precisión el índice de REPETICIÓN de las mismas.

Y es que partiendo de la base de que nadie niega que el PROPÓSITO número uno de los medios de comunicación sea simplemente “CREAR OPINIÓN” -manufacturar para nosotros una realidad FICTICIA o MOLDEAR nuestra voluntad en otras palabras-entonces no cuesta comprender que dicha “realidad” se edifique a partir de un vasto catálogo de MENTIRAS presentadas como “verdades universales” y REPETIDAS con la INSISTENCIA que sea necesaria… hasta que lo parezcan.

Concretando, escoge de cualquier telediario el argumento ESTRELLA (aquél que NUNCA falta en ninguna sobremesa) y podrás hacerte una clara idea del parecido que guarda… con la realidad.

Llegado a este punto no puedo dejar de usar como ejemplo la exagerada RECURRENCIA del archimediático tema de la “violencia de género”. En el artículo que menciono a continuación los presentadores de Antena3 (la punta de lanza de la secuencialización en los “informativos” españoles a mi modo de ver) cargan descarada y exclusivamente al HOMBRE la autoría de la fechoría que describen disculpando gratuitamente a la mujer por el camino:

“A los tres meses de casarse Marina comenzó a sufrir malos tratos. Además, su MARIDO le pirateó el teléfono y el ordenador. Él conocía sus correos y mensajes y sabía con quién quedaba, cuando y donde.

Su pareja, sin ella saberlo, contestaba a sus correos y whatsapps. Un perito informático revisó su móvil y descubrió que todo lo que hacía con el teléfono, su MARIDO los sabía en directo.

A Marta no le piratearon el ordenador, pero su MARIDO utilizada el teléfono para maltratarla. Con llamadas de teléfono amenazantes. Su hijo estuvo amenazado por su padre.

Marina y Marta sufrieron malos tratos a través de la tecnología y la Justicia les reconoce como víctimas de violencia de género digital.”


Como se puede comprobar, la GRAN MENTIRA que en este caso los telediarios de Antena3 pretender convertir en “realidad” a base de REPETICIÓN constante y cansina es que, en TODOS los expedientes de violencia de género SIN EXCEPCIÓN, ella es siempre la víctima y ÉL indefectiblemente el AGRESOR.

Fábula que se DESMONTA por sí misma, primero, aplicando mis recomendaciones para ver los telediarios, y segundo, rebuscando por la red IDÉNTICOS casos de “violencia digital”, si bien esta vez perpetrados por MUJERES para variar:


Lo que los telediarios OCULTAN, recordad, también EXISTE.

Y ahora, después de esta larga introducción, ¿por qué se comporta en nuestras psiques la REPETICIÓN insistente de cualquier información como un auténtico “generador de verdades universales”?

La respuesta la encontramos en el libro del neurocientífico David Eagleman titulado “Incognito: the secret lives of our brain” (publicado en España como “Incógnito: las vidas secretas de nuestro cerebro”).

El éxito de la técnica se edifica sobre las inquietantes cualidades de una clase de memoria en particular:

“La memoria implícita es un tipo de memoria en la que las experiencias previas ayudan en la ejecución de una tarea, sin que exista una percepción consciente de la existencia de esas experiencias[SUBLIMINAL]. Las evidencias de la existencia de este tipo de memoria surgen del concepto de «priming» o «primado», un proceso por el que los sujetos muestran una MEJORA en la ejecución de tareas para las que han sido SUBCONSCIENTEMENTE preparados [PROGRAMADOS].” “Memoria implícita”

Como estamos a punto de descubrir, la TAREA que la Wikipedia menciona y para la que parece que venimos siendo SUBCONSCIENTEMENTE PROGRAMADOS, es la de aceptar como VERDAD una mentira imposible de creer por medios convencionales.

En su obra, Eagleman se refiere a semejante cualidad de la psique humana como el “efecto de la ILUSIÓN de la verdad”. En sus propias palabras:

“Es mucho más probable que creas que una afirmación es CIERTA cuando ya la has escuchado CON ANTERIORIDAD. En un estudio los sujetos puntuaron la validez de ciertos enunciados plausibles cada dos semanas. Sin mediar palabra los experimentadores introdujeron sentencias repetidas […] en las sesiones de tests. Y se toparon con un resultado claro: si los sujetos ya HABÍAN ESCUCHADO cierta frase en semanas previas entonces parecían más inclinados a calificarla de VERDADERA. Incluso cuando el experimentador le informaba a los sujetos de que las frases que estaban a punto de escuchar eran FALSAS,la mera EXPOSICIÓN a una idea [la MENTIRA implantada previamente, recordad] era más que suficiente para espolear su credibilidad en un posterior contacto.”

David Eagleman, “Incognito: the secret lives of our brain” (Canongate, 2011), p. 65

En adición a la elocuencia del experto creo que similar efecto puede también reconocerse en otro tipo de fenómenos.

No sé si os pasa a vosotros pero personalmente yo, cuando yo escucho por PRIMERA vez una canción, condenado quedo sin remedio a ABORRECER cualquier otra versión que con POSTERIORIDAD escuche de la misma. Esto es, si la primera versión que escucho del tema es en directo, jamás me podrá gustar la versión de estudio; si la escucho en acústico, en la vida tragaré la versión eléctrica. Ya sé que puede sonar demasiado radical pero lo siento, yo no me programé así. 😉

Y ahora, visto lo visto, imagino que ya comprenderéis cómo puede ser que “al MINUTO siguiente”, prácticamente, de producirse cualquier evento de importante calado (como los atentados del 11-S-M, etc. o los últimos perpetrados en París) los medios sean ya capaces de proporcionarnos tan DETALLADO ANÁLISIS de los supuestos autores, de sus presuntos motivos y de cualquier otra parafernalia (DNIs, pasaportes y versos del Corán convenientemente “extraviados” y encontrados) que le pueda prestar cualquier atisbo de “credibilidad” al escenario IMAGINARIO recién confabulado por los miembros responsables del GOBIERNO.

En atención, pues, al llamado “efecto de la ILUSIÓN de la verdad” creo que merece la pena concluir que los medios se apresuran a IMPLANTAR en nuestras psiques SU VERSIÓN de la “realidad” a sabiendas de que la PRIMERA que llegue a nuestros oídos de ella tendrá infinitamente MÁS PAPELETAS de convertirse en “verdad”, para el oyente, que cualquiera otra que venga por detrás.

Tal vez el caso más sonado de la estrategia que desgrano sea el del colapso del edificio nº 7 del World Trade Center durante los atentados del 11-S. Aquí no es sólo que los medios tuviesen ya COCINADA su propia versión del asunto sino que, además, la ventilaron 20 minutos ANTES de que se produjeran en realidad los MISMOS hechos de los que pretendían “informar”:


La periodista Jan Standley, de la BBC, 
anuncia el derrumbe del edificio “Solomon Brothers” (WTC 7) mientras la estructura 
(al fondo a la derecha en la imagen) todavía se mantiene EN PIÉ
¡Rapel! ¡tiembla!… porque los de la BBC sí que ADIVINAN de verdad. 😛

Resumiendo:
a MAYOR INSISTENCIA de los medios,
MENOR CREDIBILIDAD en sus esfuerzos.
BIENVENIDOS A LA REALIDAD DE LA FICCIÓN.

P.S.: ¿En verdad puede ser REAL un mundo en el que resulta que casi todo es MENTIRA?



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