24.9.19

Accedemos a nuestra divinidad a través del corazón y no mediante la cabeza.

LAS SEIS VIRTUDES DEL CORAZÓN                       

Vivir desde el Corazón

He resistido la tentación de definir las seis virtudes del corazón detalladamente, pero voy a proporcionar un punto de partida para su definición para que puedas bordarlas de acuerdo a tu propia percepción y experiencia.

Agradecimiento: A niveles sutiles, esta virtud está focalizada sobre una conciencia específica, que la Primera Fuente rodea a nuestros semejantes como un campo de conciencia y que este campo de conciencia nos unifica. Si estamos unificados,  operamos como una conciencia colectiva a un nivel más profundo y en este lugar, compartimos un propósito común que es ricamente texturizado, supremamente vital y aún, misterioso, dinámico e incierto. Esta conciencia, o incluso creencia, cambia nuestro foco de los pequeños detalles de nuestra vida personal hacia una visión de nuestro propósito como especie.

En un nivel más práctico, la apreciación se expresa a sí misma en los pequeños gestos de gratitud que soportan la lealtad y unión de las relaciones. Los niveles más profundos de apreciación hace a las expresiones de nivel relativamente superficiales, genuinas porque descienden  de frecuencias del alma en vez de motivos del ego o la mente.


Compasión: Muchos maestros han hablado elocuentemente acerca de la compasión como una conciencia profunda del sufrimiento de otro, acompañada del deseo de aliviar ese sufrimiento. En el contexto de la nueva inteligencia que está tomando lugar en nuestro planeta, la compasión es un deseo activo de asistir a otros a alinearse con los nuevos campos de inteligencia que se están manifestando en el mundo tridimensional, conscientes de que sus deseos y habilidad para alinear está distorsionada por su adoctrinamiento social; no refleja fielmente su inteligencia, inclinaciones espirituales o propósito.

El planeta sobre el que vivimos es una inteligencia en sí mismo. Es tanto físico y tiene estructuras energéticas de muy alta frecuencia como nosotros. Está cambiando de la 3ra dimensión a la más elevada 4ta dimensión y ha estado planificando esto antes de que la humanidad haya sido sembrada sobre el planeta. Es parte de un ciclo evolutivo de sistemas planetarios para transmutar las densidades acumuladas de una dimensión antes de pasar a una red dimensional más alta.

La compasión, por consiguiente, se extiende tanto a nuestros semejantes y al planeta en sí mismo con la realización de que somos parte del destino del otro, al menos por un solo tiempo de vida. Planeta y persona bailan en la corriente ascendente de la Primera Fuente en un colaborativo proceso de regeneración y renovación. Todos somos parte de las oberturas misteriosas y trascendencia energética que está ocurriendo entre la tierra y el universo, y mientras la tierra transforma sus densidades acumuladas, cada uno de nosotros será desafiado a transformar las propias o volverse aún más sumidos en los miedos y confusión emocional.

Somos privilegiados de ser parte de la estructura planetaria ascendente del espíritu nutriente de la tierra e importancia universal. Ahora hay sobre la tierra una increíble diversidad de seres cósmicos enfundados en instrumentos humanos, pero aclamados desde increíbles sectores del cosmos. Estamos aquí para presenciar y soportar esta trascendencia de la tierra por encima de las densidades y acarreos de la inteligencia tridimensional y sus artefactos. Estamos aquí para acelerar nuestro crecimiento espiritual en un orden rara vez alcanzado en otro lado del multi-universo. Este es un regalo de la tierra para aquellos presentes en el planeta en este tiempo y, en pequeña medida, el motivo para nuestra compasión.

Perdón: El perdón opera bajo la premisa de que cada uno de nosotros está haciendo lo mejor que puede bajo las circunstancias de nuestra experiencia de vida y el grado en que nuestra frecuencia de amor satura nuestro instrumento humano. Cuando una persona opera desde las virtudes del corazón y de las ricas texturas de sus auténticas frecuencias, el perdón es un estado natural de aceptación.

Cuando una injusticia percibida entra a nuestra experiencia, sin importar cuán significante o si nos percibimos a nosotros mismos como la causa o el efecto, podemos inicialmente reaccionar con las filosas emociones de enojo o víctima, pero este desorden y distorsión emocional puede ser rápidamente transformado experimentando entendimiento.

El perdón es la expresión visible del entendimiento y compasión sin los pesados sentimientos de dualidad (bueno o malo) que típicamente introduce la presencia del juicio. Es una expresión neutral sin diseño ni propósito otro que aliviarse uno de las garras del tiempo, que es similar a las arenas movedizas energéticas, enrollándote energéticamente a un estado emocional basado en el tiempo.

Humildad: El alma expresa las frecuencias de Amor derivadas de la Primera Fuente. Es su propósito más importante, mientras está encarnada dentro del instrumento humano, hacer circular esta delicada, sublime frecuencia de amor hacia el instrumento humano. No es de sorprender que encuentre en el corazón a un colaborador más voluntarioso que la mente. La humildad es la toma de conciencia de que el corazón, mente y alma se entremezclan en la gracia de la Primera Fuente. Que su propia existencia se apoya a través de la dispensación de amor de la Primera Fuente tan certeramente como un árbol es sostenido por la luz solar.

En los materiales religiosos, psicológicos y filosóficos de nuestro planeta, hay gran consideración dada a la mente. Así como piense el hombre, será. A nivel más granular, mucha gente cree que lo que piensa causa sus sentimientos, los que a cambio crean su racha vibratoria y esta racha vibratoria atrae sus experiencias de vida. Así, aplicando esta lógica, la forma de atraer buenas cosas en nuestra vida es pensar correctamente, a fin de no atraer dificultades o el mal.

La humildad entiende que el ser que te representa, tu identidad más completa, no está constituida como una cadena de reacción de la mente. Más bien, es la presencia del amor encarnado en forma humana y este amor se expresa a sí mismo en las virtudes del corazón, el intelecto puro de la mente contemplativa y los fines co-creativos del corazón, mente y alma. La humildad es la expresión de esta frecuencia de amor sabiendo que deriva de lo que ya existe en una dimensión más elevada, y en esta dimensión el amor no es una cosa de pesadez sentimental y emocional. Es una fuerza liberadora que actúa acorde al arquetipo de la Primera Fuente: Todo es Uno. Todo es Igual. Todo es Divino. Todo es Inmortal.

Entendimiento: El mundo de la forma, así como los mundos sin forma, está compuesto de estructuras energéticas detrás de su expresión más densa. En un sentido real, todo en el multi-universo es energía con una incalculable vida útil basada en la energía. La energía es transformacional; esto es, que puede alterar o cambiar a otros estados de ser o, en el caso de los humanos, consciencia. La estructura energética humana frecuentemente se describe como el sistema de chakras o cuerpo electromagnético, pero es más que esos componentes. La estructura energética es una forma de luz que, a cambio, es una textura de amor divino.

Es un hecho el que estemos compuestos de amor en el núcleo de nuestra estructura, y es esta frecuencia de amor la base de nuestra consciencia inmortal o alma. Todas las densidades más bajas son sombras de esta luz y operan en el tiempo y el espacio, el que provee una funda de densidad y separación de este núcleo de frecuencia de amor. Los mundos de tiempo y espacio alteran o diluyen esta conexión que sentimos con el núcleo de la estructura energética del cual estamos todos compuestos.

Aquí yace la paradoja de ser humano: nuestra estructura más profunda es amor divino y nuestra estructura más externa es un medio para la experiencia de la estructura más interna, pero nos hemos insuflado por el vehículo exterior al grado de identificarnos con él más que con su ocupante, nuestro verdadero ser, interior.

Todos sentimos esta disociación con nuestro verdadero ser y una sobre identificación con nuestro vehículo (instrumento humano); quizás hay una pequeña diferencia en grados entre nosotros. El entendimiento es el aspecto de la inteligencia del corazón que reconoce que esta disociación de la frecuencia de amor es un componente de diseño necesario del diseño mayor que está sucediendo sobre el planeta. En otras palabras, no es que la humanidad haya caído de la gracia o que esté inclinada hacia el pecado en forma irrevocable. Más bien, simplemente hemos aceptado la imagen de la realidad dominante y su dominancia no es por accidente sino por diseño de la Primera Fuente.

Hay una frase bien conocida dentro de Lyricus que  traducida dice:
La elegancia del tiempo es que revela las estructuras de espacio que han sellado el amor de sí mismo”.

Las estructuras del espacio, en este caso, se refiere al instrumento humano. Sólo el tiempo puede romper las rígidas barreras o membranas sutiles que impiden o disminuyen a las frecuencias de amor ejercer su sabiduría en las conductas del individuo.

Si el tiempo es la variable de importancia, es viable razonar que cada uno está en su camino a esta realización, es simplemente una cuestión de tiempo antes de que pueda ser alcanzado. Así, el tiempo es el diferencial que nos separa. En un sentido, estamos todos cambiados en el tiempo el uno del otro. Nadie opera en exactamente el mismo tiempo relativo a abrir su frecuencia de amor del mundo de la forma.

Darse cuenta de esto te ayuda a entender la relación de unidad con realidad, y en este darse cuenta eres capaz de acelerar el tiempo para ti mismo y aquellos a quienes toca tu vida. Es el verdadero propósito y noble definición del viaje por el tiempo.

Valor: Mientras que valor se usa generalmente en el contexto de una guerra o un campo de batalla, está, como un elemento de amor, vinculado con el acto de decir la verdad con poder, especialmente se comete una injusticia. Es común en el orden social de hoy, pretender ignorancia sobre las injusticias de nuestro mundo. La auto-absorción en el propio mundo es una amenaza clave que socava la expresión del valor, y el miedo a las consecuencias es la otra.

Los individuos que temen a las consecuencias al señalar una injusticia, no comprenden la fuerza co-creativa de la Primera Fuente. Cuando operas como un co-creador, estás siempre vigilante al incremento o repentino inicio de injusticias como se mide en el orden social. Si no defiendes tus virtudes, o aquellos muy débiles para defender las propias, te has separado de ellas y has perdido una oportunidad de ser una fuerza co-creativa en el mundo de la forma.

Esto no significa necesariamente que debes convertirte en un activista o abocarte a una lista de causas sociales. Esto simplemente requiere que te defiendas de la injusticia. Los niños en particular necesitan de esta protección. Cuando tenía cerca de siete años, recuerdo vívidamente ir a una tienda con mi padre y mientras caminábamos desde el estacionamiento para entrar, vimos a una madre literalmente golpeando a su hijo en el asiento trasero del auto. Era un sábado movido y había mucha gente en el estacionamiento, pero fue mi padre el que se acercó a la mujer y le pidió que se detuviera. Su voz era firme en su convicción y la mujer inmediatamente se detuvo. Ese fue un acto de valor porque no había un juicio real asociado a ello, era simplemente una injusticia que requería intervención en el momento.

Compasión por ambos, la madre y el niño, estaba presente en mi padre y supongo que la madre supo eso. Este es un ejemplo de cómo las virtudes del corazón rara vez aparecen aisladas, sino, más bien como un ensamble que las teje para dar fuerza y potencia a una situación dada.

Una introducción a las Seis Virtudes del Corazón

Las Seis Virtudes del Corazón, como un marco conceptual para vivir una vida centrada en el amor, se introdujo por primera vez  en 2005 con un papel electrónico, escrito por James, titulado: El Corazón Energético: Su propósito en el destino humano. Este papel electrónico indica una importante nueva rama en los escritos filosóficos de los WingMakers y  Lyricus. Este documento se encontraba en un nivel personal, y también era accesible inmediatamente como una forma de vida. Significó una nueva área de interés: el corazón humano y las virtudes transformadoras que, de común acuerdo con  el modo de pensar podría transmitir.

Poco después, un nuevo documento fue puesto en libertad, titulado: El arte de lo genuino: un imperativo espiritual. Como escribió John Berges: “Estos documentos marcaron un cambio de los temas ‘gran cuadro’ de WingMakers  y Lyricus, a un enfoque en el individuo a través de una forma de psicología espiritual que se concentra en el  corazón y un conjunto de virtudes que vienen a través de ella del Integral Soberano. Estas virtudes son el aprecio,  la compasión, el perdón, la humildad, la comprensión y valor “.

La liberación de estos documentos y el cambio en el tono del contenido cosmológico al personal, fue en parte  debido al cambio inminente, también conocido como 2012. James se refirió a esto como una nueva era, una que llama la  era de transparencia y expansión. Este fue el momento en que los individuos y las organizaciones se someterían a  una sensación de transparencia y revelación. En esta nueva era, la astucia y el engaño gradualmente se revelaría. Secretos largamente almacenado estarían expuestos -algunos, transformadora de la conciencia humana.

Hubo una nueva psicología espiritual que se estaba introduciendo en la forma de la simple práctica de  expresar virtudes del corazón realmente en nuestra vida diaria. Al igual que muchas cosas que suenan simple en teoría, son  no tan fácil de practicar, al menos incondicionalmente y con autenticidad. Tal es el caso de las seis  virtudes del corazón. En 2007, cuando se puso en marcha la página web EventTemples, la naturaleza del Integral Soberano  comenzó a ser compartida con más detalle y la forma en que es la fuente de las frecuencias más altas de amor y unidad.

En efecto, las virtudes del corazón fluyen de esta fuente, y si pueden estar abiertos a esta fuente y activar y  sostener su presencia en nuestras vidas, nuestra capacidad de ser un practicante incondicional de las virtudes del corazón se  hace mucho más fácil. Los factores de estrés de nuestro mundo hacen todo esto más difícil de practicar. 

James lanzó el e-paper titulado: Vivir desde el corazón, como un sistema de apoyo que ayuda al individuo a tratar más eficazmente con las  tensiones de la vida moderna, sobre todo en medio de un cambio importante hacia una nueva era (la era de transparencia).

Las seis virtudes del corazón se han convertido en un tema importante de los materiales Lyricus y WingMakers y los papeles que James ha lanzado proporcionar una gran fundación para ayudar a la gente a convertirse en profesionales, y los investigadores no meramente filosóficas.

En la entrevista de abril de 2013, James  lo puso de esta manera: Usted ve, la recitación de la filosofía se basa en la ideología palabras y mental. Sí puede cambiar comportamientos para estar seguro, pero no trae las frecuencias ultra-finas en el ser humano instrumento. Solamente los comportamientos que sean consistentes con las virtudes del corazón y purificará preparar el instrumento humano para percibir el alma o ser superior. Para ver sus movimientos, sus perspectivas, sus ideas, su conciencia. Por lo tanto, llevar a cabo comportamientos de preparación del instrumento humano, y estos comportamientos deben ser coherentes y claros, y la única forma en que pueden ser de esta calidad, es si son genuinos.

No se puede fingir esto. No se puede practicar como una máquina. Debe ser humano, vulnerable, abierto, humilde y dispuesto a aprender de sí mismo más de lo que está dispuesto a aceptar las palabras de otro.”

Si se va a trazar las trayectorias evolutivas de los últimos dos mil años para la tecnología, la ciencia, la economía, la medicina, y la mayoría de cualquier otra categoría de la actividad humana, se verían líneas de tendencia hacia arriba como cohetes, sobre todo en los últimos cien años. 

Está claro que en una escala intelectual, tecnológica y monetaria nuestro progreso ha evolucionado de manera espectacular, pero la forma en que manejamos nuestras emociones, y lo más importante, la forma en que orquestan el fin de mejorar nuestra comprensión de la vida y la percepción intuitiva ha cambiado muy poco desde los albores de la civilización.

Y, sin embargo, cuando se piensa en ello, nuestra capacidad de vivir desde el corazón y coordinar nuestras emociones es un componente clave para una vida mejor, y no sólo para nosotros, sino para nuestro círculo de amigos y familia, la comunidad y el planeta entero. Nos permite adaptarnos más fácilmente a las curvaturas desafiantes que invariablemente dan forma a nuestro viaje por la vida. Nos permite operar desde una base de estabilidad relativa en lugar de las arenas siempre cambiantes de los dramas de la vida que nos drenan de nuestra vitalidad innata, espiritual.

Seccion uno: Las Seis Virtudes del Corazón

El corazón energético se compone de seis formas primarias de expresión:  Agradecimiento, Compasión, Perdón, Humildad, Entendimiento y Valor. Entrelazados juntos, estos seis comportamientos constituyen la esencia del corazón energético y, cuando es expresada en nuestra vida diaria, posibilita al corazón energético su función como un portal a nuestro ser más íntimo o alma.

Independientemente de la importancia que le otorguemos a nuestro intelecto o capacidad mental, es meramente una forma de inteligencia y, aunque tiene un lugar importante dentro de nuestro mundo, sin duda alguna, no es la inteligencia primordial de nuestro Ser. Nuestra inteligencia primordial es fortalecida a través de nuestra maestría emocional y de nuestra capacidad para conducir nuestra vida desde la plataforma de las seis virtudes del corazón, lo cual a su vez nos une a los reinos iluminados de nuestra intuición, que es nuestra conexión coherente al campo universal de información, denominado por los físicos como el vacío cuántico.

Hay un refrán dentro de Lyricus: “Lo que uno puede expresar a través de su corazón es oro ante el hierro que expresaría con la mente”. El oro, en este caso, es la capacidad de expresar las seis virtudes en fila, separadas, o como una amalgama ensamblada frente a las diversas situaciones que la vida presenta. Se trata de aprender a modificar tus acciones basándote en estas seis virtudes y observando cómo ellas recalibran tu sistema de valores, revitalizan tu energía y creatividad, y recuperan tu sentido de equilibrio y balance emocional.

Haciendo esto no sólo aplicas tus energías emocionales al propósito de crear y mantener un estado personal coherente, sino que también creas un campo coherente a tu alrededor: un campo que toca y se cruza con otros mediante los principios del embrollo, resonancia, coherencia y no-localismo cuánticos.

Las energías de nuestro campo emocional son reales y están interconectadas en un vasto ensamblaje de intención e información que es casi-ilimitado en su alcance. Las emociones más densas como celos, avaricia y cólera entran a este campo cósmico y comunican sus instintos más bajos, creando las condiciones para la lucha e inestabilidad dentro de nuestra realidad manifestada. Las energías más finas que componen las seis virtudes del corazón, comunican los instintos divinos del campo cósmico o cuántico que envuelve el multiverso. De este modo, nos queda una opción para conducir nuestra personalidad y emociones de tal modo que ellas comuniquen las frecuencias divinas que elevan y apoyan toda la vida al campo cuántico en el cual todos vivimos. Si ésta es nuestra elección, entonces la maestría de las seis virtudes del corazón es un método eficiente y eficaz para su obtención.

Se reduce a esto: accedemos a nuestra divinidad a través del corazón y no mediante la cabeza. El intelecto de uno puede abarcar grandes cantidades de información y conocimiento. Podemos estudiar todas las palabras de nuestros profetas y eruditos, pero si no estamos expresando las seis virtudes del corazón, solamente hemos llenado nuestras cabezas de palabras, conceptos y alardes intelectuales. Nuestros comportamientos siguen atados a los instintos básicos y, aunque podemos escribir o hablar de profundos conocimientos, nuestras energías emocionales siguen siendo agitadas e inciertas en su expresión en cada momento, y no son guiadas por la voz inteligente de nuestro corazón. 

La Habilidad Artística de la Expresión

Hay una habilidad artística implícita en la expresión de las seis virtudes del corazón pero, antes de que el arte pueda ser expresado, las virtudes deben anclarse en la autenticidad. Las virtudes no pueden ser manufacturadas desde construcciones mentales o simplemente moviendo los labios. Esta cualidad de autenticidad es resultado del sentido de conexión de la mente y el corazón a una estructura más profunda dentro de la que cada una de estas virtudes opera. Para la mayoría de la gente esta conexión toma tiempo en desarrollarse y madurar. Empieza, sin embargo, teniendo un entendimiento de que existe un marco de trabajo y después contemplando y sintiendo qué es, cómo trabaja y por qué es importante, aplicarla en la vida de uno.

Este entendimiento sirve como base para el arte, el cual se asocia con cómo y cuándo uno maneja las seis virtudes, o un subconjunto de ellas, para las diversas situaciones de la vida. Puedes considerar las seis virtudes (agradecimiento, compasión, perdón, humildad, entendimiento y valor) como notas musicales. Si tocas estas notas simultáneamente hay un acorde y este acorde es amor divino —la máxima vibración contenida dentro del campo cuántico que un ser humano puede recibir y transmitir.

Cada una de las seis virtudes puede ser activada con increíble velocidad y virtuosismo cuando la persona que expresa la virtud opera desde una plataforma de alta coherencia y un sentido de neutralidad. En este estado, uno puede navegar su vida buscando la sabiduría en cada nuevo desafío, la chispa creativa en lo mundano, el sentimiento intuitivo alrededor de cada esquina y los ritmos más profundos en la aparente calamidad de la vida diaria.

La forma en que uno puede lograr y conservar este estado de coherencia descansa en gran parte en su arte, y, en cierto grado, en la vigilancia de la aplicación de las seis virtudes del corazón. Existe un proceso de espiral ascendente en esta práctica. Primero, uno debe estar ubicado en el marco de trabajo, y esto puede ser hecho estudiando el El Arte del Genuino: Un imperativo Espiritual, y después contemplando su significado. En segundo lugar, uno puede experimentar con las seis virtudes y aprender cómo profundizar su entendimiento —no en un nivel intelectual, sino más bien en un nivel práctico de aplicación. En otras palabras, ¿cómo aplica uno las virtudes de la humildad, entendimiento y perdón a la persona que justo acaba de quitarte el lugar del aparcamiento en la tienda?

Es en este nivel —el nivel práctico donde todos vivimos— en el que debemos practicar el arte de las seis virtudes para que no perdamos nuestra capacidad de auto-fortalecernos. Es en este auto-fortalecimiento donde nos elevamos como seres espirituales a los desafíos del mundo físico. Esta forma de fortalecimiento es diferente a decir la verdad para impulsar o imbuir tu autoestima con el elixir de la invencibilidad. Es el fortalecimiento de solucionar el problema de la agitación emocionalmente arraigada de la vida diaria con la incandescencia de la inteligencia del corazón, y de saber cómo y cuándo hacer uso de esta inteligencia.

En el ascenso continuo para dominar estas virtudes y expresarlas en nuestras vidas, refinamos nuestro entendimiento. No se trata de las repentinas revelaciones mencionadas en los textos de antiguos días ni de la conciencia alucinógena del mundo moderno, sino más bien del sólido entendimiento de que somos parte de un campo vibratorio que energéticamente nos incluye, registra nuestros senderos, genera nuestra realidad holográfica y nos reinventa de nuevo en la línea de tiempo que corre hacia y desde la eternidad.

El Sendero Agnóstico

Para aquéllos que establecen como su sendero la auto-maestría emocional, necesitarán seguir la pista a curar y transformar su comportamiento mientras avanzan en este viaje, porque no se trata de satisfacción inmediata. Este viaje está verdaderamente enfocado en conectarse con la guía más elevada de uno (receptividad y escuchar) y expresar esta sabiduría en el campo en el cual vives, te mueves y tienes tu ser (transmisión y expresión).
Permite que sea claro sobre el marco de trabajo de seguir la pista, curar y transformar:
  • Seguir la pista significa que el individuo puede auto-reportar su progreso de las seis virtudes del corazón a través del tiempo y puede encontrar sus subidas y bajadas, y ver el crecimiento de su auto-maestría en el contexto del tiempo.
  • Curar significa que, mientras sigue la pista de su progreso, el individuo puede ver cuando al topar con una dificultad o problema molesto eso lo saca de curso, y a continuación trata ese asunto de igual manera que un médico cura una herida o una enfermedad. La curación en este caso no es una recompensa, sino más bien una solución o un remedio a un problema o traspié emocional.
  • Transformar es el resultado de seguir la pista y curar a lo largo de este viaje, y ver cómo te transformas en una persona auto-fortalecida y espiritualmente vibrante.
Abundan en el mundo los libros y los programas de auto-ayuda sobre lo que uno debe creer, hacer, pensar y sentir. Son traducidos desde las mentes y corazones de algunos de nuestros más grandes y espiritualizados pensadores. No necesitamos más información sobre cómo comportarse o creer. Simplemente necesitamos más disciplina en nuestra vida emocional, y las herramientas y técnicas para lograr esto. Es decir, necesitamos un marco de trabajo práctico.

El corazón energético —el homólogo cuántico del corazón físico— es el portal de la conciencia del alma en intersección con la Fuerza Diseñadora. Éste habita en el chakra del corazón y es la sabiduría del alma o espíritu superior dentro del individuo. Las seis virtudes emanan desde esta fortaleza del cuerpo energético, y es este centro de energía lo que debemos nutrir y activar conscientemente dentro de nosotros.

Este sendero no es propiedad de nadie ni de ninguna organización, y los que lo transitan son esencialmente de fe agnóstica, es decir, ellos no consideran esta práctica como afiliada a alguna religión particular, sistema de búsqueda espiritual, tarea científica, sistema de creencia de la Nueva Era o maestro espiritual. Es un marco de trabajo tan viejo como el alma, y su principio primordial es la práctica continua de las seis virtudes del corazón en la vida diaria de uno. Al hacer esto, la realidad que te rodea ensamblará su propio sendero hacia un entendimiento mayor, específicamente adecuado para ti.

La paciencia paga. No busques atajos en las cuestiones del corazón o alma porque el tiempo-espacio no es la fuerza que opera o controla las virtudes del corazón. Son el alma y el espíritu superior envueltos dentro de la Fuerza Diseñadora los que permiten la expresión plena y fortalecimiento de estas virtudes dentro de cualquier dominio —sutil, burdo, o de algún otro. No hay densidad en la cual las virtudes del corazón se extingan o sean marginadas si el individuo las ejercita regularmente, observa sus energías, contempla sus resultados y consolida su expresión. Incluso en las densidades más oscuras, el corazón palpita fiel y exacto a su conectividad con la naturaleza divina en todos nosotros. Es la fuerza vinculante que nos une como espíritus humanos.

Orquestar las virtudes del corazón nos conduce a un punto donde finalmente observamos nuestro campo energético o firma del alma. Una vez que esto ocurre, podemos descubrir las obstrucciones en nuestro cuerpo energético que criban nuestra comprensión más profunda. Los obstáculos o densidades que residen dentro de nuestro campo de energía disminuyen nuestra habilidad para expresar la plenitud de nuestro corazón energético. Esto crea las sutiles o, en algunos casos, no tan sutiles irritaciones que alinean imperfectamente nuestro cuerpo físico, emociones y mente.

Con el paso del tiempo, al expresar las virtudes del corazón se disolverán estas obstrucciones y encontrarás más fácil anclar y sostener a tu ser superior dentro de los mundos inferiores de la materia y el tiempo-espacio. Como resultado, se manifestarán más fácilmente las armonías y ritmos más profundos de la vida, apoyando el trabajo que todos venimos a realizar en este tiempo.

Tres Deseos Sutiles

Ahora llegamos a los tres deseos sutiles que respaldan casi cualquier cosa que nos esforzamos por lograr: satisfacción inmediata, control, la cosa siguiente. Estos tres deseos sutiles influyen nuestras expectativas en el área del desarrollo y crecimiento espiritual, y es por esta razón que apunto el faro hacia ellos.

El Deseo por la Satisfacción Inmediata

Hay una frase de William Gibson: El futuro ha sucedido ya; es sólo que no está muy bien distribuido”. Este sentimiento parece apropiado en un mundo donde los atajos son elogiados por los expertos de cada especialidad. Aceleración es la palabra de moda de la época y el objetivo de esta aceleración es hacer todo más rápidamente, en menos tiempo; ser más productivo, ser un empleado mejor, ser un estudiante mejor, ser un mejor todo, y hacerlo o adquirirlo más rápido y más fácilmente.

El Deseo de Control

El segundo deseo sutil que a menudo nos saca de curso es nuestro insaciable deseo de control. El deseo por controlar la vida de uno es colocado en nuestro interior a una edad temprana, y es cultivado por nuestro proceso de socialización. Nos enseñan a controlar nuestras emociones, especialmente a los chicos. Y una vez que transitamos a la edad adulta, nos enseñan que controlar nuestro ambiente es equivalente a tener éxito como contribuidor social en la maquinaria de hacer dinero, que llamamos economía de libre mercado.

Mucha gente ve que ese control es la máxima herramienta para el éxito en cualquiera de las dimensiones de la vida —incluyendo el reino espiritual de la iluminación. Sin embargo, el control a la larga no es satisfactorio porque siempre está atado a batallar con oponentes, que también quieren controlar. Es una competencia sin fin. Es una consecuencia de la construcción tridimensional de que hay ganadores y perdedores, y que es mejor ser un ganador.

Bien, sí, en el mundo del dólar es difícil debatir esa lógica. Sin embargo, la ambición por el control es un amo incansable que requiere que trabajes duro, que te mantengas centrado en tus deberes de orden social y que te asegures de que el mundo en el cual te desenvuelves no gire fuera de control. El control llegará a ser cada vez más efímero durante los próximos siete años, porque el cambio dimensional que está en curso hará que las instituciones rígidas de nuestro orden social cambien y, a veces, se desmoronen. Esto significa que los que buscan y micro-manejan sus vidas encontrarán más difícil mantener su equilibrio emocional. Cuando su equilibrio emocional cambie hacia y desde el desorden, sentirán el pulso del mundo acelerarse y la tensión se verterá sobre ellos, como si estuvieran directamente debajo de su cascada.

El antídoto al control deliberado es demostrarte a ti mismo que sabes cómo cambiar a la auto-seguridad cuando te sientes inseguro, que sabes cómo cambiar a la expresión de las virtudes del corazón cuando te topas contra un desafío de la vida y que sabes cómo moverte hacia la rendición ante tu ser superior cuando sientes que tu ego aparece en grande.

Es más fácil decir que hacer —es cierto, pero por otro lado la auto-maestría emocional es una meta, no un destino. Recuerda esto. Nadie está menospreciándote desde una cierta impenetrable altura y está juzgando tu expresión imperfecta de las seis virtudes del corazón. Cuando te auto-juzgas, existe con frecuencia una sensación de que el juicio es apropiado. Éste es de hecho una respuesta del control. “Si sólo pudieras controlar mejor tus emociones. Si sólo pudieras cambiar más rápido a las seis virtudes del corazón. Si sólo pudieras perdonar más fácilmente y no tuvieras un resentimiento contra un amigo o miembro de la familia…”

Puedes permanecer firmemente en la idea de que cuando emprendas este viaje habrá ocasiones en las que darás traspiés, te quedarás corto y cometerás “errores”. Incluso puede haber ocasiones que sentirás que la alfombra ha sido arrancada bajo tus pies y que estás desamparado, sin soluciones y envuelto en el auto-aborrecimiento. En esas ocasiones es cuando necesitarás aplicar la sabiduría de tu viaje dentro de la auto-maestría emocional y, aunque puede ser imperfecta o sin comprobar, te servirá mejor que cualquier otro consejo alternativo porque, justo como los antiguos observaron –el corazón es el asiento del alma.

Invoca a esta sabiduría, no a la abstracción de Dios ni a los “poderes superiores”. Invoca tu propia sabiduría de las seis virtudes del corazón y aprende a adentrarte en su expresión cuando los desafíos de la vida toquen a tu puerta. Al hacer esto, tú enseñarás a otros que te rodean mediante esta expresión e intención. Al hacer esto, tú cambiarás el campo electromagnético que te rodea, y el índice de luz de tu campo energético. Además, atraerá condiciones similares, así como te proveerá de salud emocional, y de claridad mental y bienestar físico mejorados.

El Deseo de la Cosa-Siguiente

El tercer deseo sutil es la necesidad de la cosa-siguiente. La cosa-siguiente normalmente se considera que tiene más fuerza que la cosa-presente. Los individuos desean a menudo avanzar hacia la idea siguiente, a la trayectoria espiritual siguiente, o modalidad curativa siguiente antes de que hayan alcanzado una comprensión básica de su estado interno. Ellos están experimentando en los niveles superficiales, sin respeto a los valores y los significados más profundos que existen dentro de sí mismos.

Toma por ejemplo la cuestión que tratamos: la auto-maestría emocional. Pocas personas discutirían que esa es una habilidad importante de poseer, independiente de cómo sea ésta definida en términos de sus componentes psicológicos o espirituales. Sin embargo, no es cosa fácil dominar las emociones de uno, o incluso adquirir un entendimiento razonable de su naturaleza sutil. Las emociones son muy multidimensionales y funcionan desde los niveles energéticos sutiles hasta los niveles de las relaciones prácticas, el rendimiento del trabajo y el bienestar personal. Debido a esto, las emociones son una tela compleja de intercambio de energía con quienes nos cruzamos en nuestros senderos, ya sea en persona o virtualmente a través del correo, teléfono, mensajes de texto, charla o e-mail, y esto requiere perseverancia y atención en nuestra práctica. No es suficiente interesarse superficial y periódicamente en ellas.

La necesidad por la cosa-siguiente es un deseo de pulsar el “botón de renovar” el sistema de creencias de uno. Algunas ocasiones este es un buen instinto para refrescar tus opiniones y creencias, pero algunas veces eso dispersa tu atención hacia lo superficial del propósito de vida, porque siempre te estás moviendo a la cosa-siguiente —la nueva modalidad, la nueva enseñanza, la nueva manera de vivir. El estado interno de tu vida emocional, los valores centrados en el corazón y la sabiduría intuitiva de tu corazón energético son una fuente infinita de inteligencia. Cuando avanzas a la cosa siguiente, si la cosa-siguiente no incluye vivir desde el corazón como su principio fundamental, pudieras no desarrollar tu acceso a esta fuente infinita de inteligencia que te espera dentro de ti —no en los libros, ni en el Internet, ni en un ashram, ni en una escuela, ni con algún maestro instructor— sino en tu interior.

Aunque la cosa-siguiente puede ser comercializada como la verdad más poderosa que jamás ha sido dirigida a la humanidad, muy probablemente palidecerá en comparación a la sabiduría de tu propio corazón —si sabes activarla, ganar acceso a ella y expresarla. Hay miles de sistemas que prometen la iluminación espiritual, y muchos de ellos tienen valor, pero la necesidad por la cosa-siguiente tiene a menudo el involuntario efecto secundario de alejarte del mero instructor con el que más necesitas integrarte: la inteligencia de tu corazón y la fuerza emocional y energética que contiene.

El aumento y la aceleración de la complejidad en la vida también han aumentado la complejidad de la vida espiritual de uno. Hay muchas prácticas llamadas espirituales que requieren que tú respires de formas y cadencias específicas. Otras requieren que comas una cierta combinación de alimentos y bebidas. Otras prescriben meditaciones y posturas muy detalladas. E incluso otras definen ciertos colores y frecuencias de sonido que activan tu alma.

Vivir desde el corazón no está centrado en una precisión de la técnica o en prácticas complejas del cuerpo, mente o control emocional. Es la simple práctica a cada momento de las virtudes del corazón en tus asuntos diarios. Con el tiempo, esta práctica culmina en un virtuosismo de precisión y control, pero este es el resultado natural de prácticas simples, no de programas rígidos de entrenamiento al comienzo, y esta es una importante distinción.

Cada uno de los tres deseos sutiles es un componente de una disfunción social general, construido sobre un caduco sistema de creer en la ambición del ego sobre la sabiduría de la expresión del corazón. El cambio de conciencia, profetizado durante mucho tiempo, realmente trata de esto. La sabiduría del corazón prevalecerá y se convertirá en el abanderado de la humanidad, anunciando el comienzo de un nuevo orden de coherencia y alineación con las frecuencias más altas de nuestra naturaleza y fuente divinas.

Sección 2: La Practica Cuando-cuál-cómo.

Expresando las virtudes del corazón es una práctica, no es un discurso filosófico o abstracción en la exploración metafísica o proceso científico que lleva a alguna verificable “prueba.” Se requiere que usted entiende su marco y comience a practicar en su vida diaria. Esta práctica se aplica mejor con una actitud experimental que funciona sin exceso de juzgar el desempeño de la práctica cuándo-cuál-cómo. La práctica consiste en:
  • Cuando se aplican las virtudes del corazón (o cualquier subconjunto en el mismo) a una situación particular de la vida;
  • Cuál (es) virtud(es) aplicas; y
  • Cómo expresar las virtudes en esa situación.
No hay un manual de instrucciones para este proceso de cuándo y qué aplicar y cómo expresarlo. Hay demasiadas variables para asignar directrices claras, y esto es precisamente la razón por un alto grado de coherencia interna es la plataforma ideal para operar, porque esto permite a su intuición guiar su práctica en el momento de cada situación específica.

Es en esta práctica que se encuentran las instrucciones de cómo experimentar la vida en el momento y la forma de tejer las seis virtudes del corazón en una expresión que magnetiza su biocampo a la más alta conciencia de su personalidad total. Esta atracción magnética es lo que hace posible que su instructor íntimo (su alma) se revele en los dominios de la dualidad. Este es el objetivo de la práctica cuándo-cuál-cómo: llamar a su alma en la experiencia del cuerpo-mente, y que pueda conducir la expresión de su vida en los dominios del tiempo-espacio.

Es la intención del corazón para ser la fuerza propicia para este objetivo. Hay mucho escrito sobre el poder de la mente, la influencia de la intención, las leyes de la atracción, y la malla de estos elementos en la consecución del éxito en el mundo material. Para estar seguro, no soy uno para verter agua sobre el fuego de la ambición que quema dentro de una persona para lograr el deseo de su corazón, pero es una distinción importante entender que vivir desde el corazón no está conectado a una ambición o logro. Es el deseo innato del corazón para dibujar el alma en el asiento del piloto de la personalidad, sabiendo que esto abre el plano del individuo para expresar las cualidades de la luz almacenados dentro de ellos.

Esto no significa que el individuo de repente empieza a expresar la sabiduría de la manera en que la humanidad está acostumbrada con libros, conferencias, sitios web, música, arte, etc. Para la mayoría de nosotros, la expresión de las cualidades de la luz dentro de nosotros es almacenada contenida en los más mínimos detalles de la expresión de nuestro corazón en los momentos más fugaces de nuestra vida. Es como si nos dejamos una estela de chispas de luz divina mientras caminamos por nuestra vida, y esta actividad, no los escritos, el intercambio y la obtención de conocimientos, es lo que más se necesita en este momento. Esto es lo que se desbloquea y se comparte tan fielmente desde su corazón.

Hay una conciencia naciente dentro de la humanidad que su destino está configurado por la mente de las especies en una intención sentida de su colectivo. Un proceso similar opera a nivel individual, y los científicos e investigadores como Schwartz, Korotkov, Popp, McCraty, Tiller, Radin, Emoto, Nelson, Penrose, y otros investigadores están tratando de aclarar cómo la conciencia puede influir y comunicarse más allá del cuerpo en el que se encuentra; cómo la conciencia puede absorber sistemas de conocimiento de acceso más allá de su estudio directo. Estos investigadores están diseñando experimentos científicos, basados ​​en tres dimensiones para analizar los reinos sub-cuántico en el que se origina la conciencia (un poco como usar un telescopio para estudiar la naturaleza de los átomos).

Ellos encontrarán los débiles ecos de realización como se tocan los bordes de esta realidad más grande, pero no satisface el “qué-hacer-todo” preguntas que surgen a medida que se descubren los bordes de este gran rompecabezas misterioso llamado conciencia. Las respuestas a las preguntas están contenidas dentro de la práctica de las virtudes del corazón debido a que la práctica establece un sistema de retroalimentación. Este sistema refina la conciencia, dando vida a la discriminación y la apertura de su capacidad de ver las respuestas enérgicas para la práctica que permiten al experimentador ajustar su expresión de la energía de la luz asociada a cada una de las seis virtudes del corazón.

Las Seis Virtudes del Corazón como la Línea Troncal

Uno de los más importantes principios orientadores de la práctica cuándo-cuál-cómo, es que la línea troncal, el objetivo primordial de la experiencia de la vida de uno es vivir desde el corazón. El centro gravitacional de nuestro máximo propósito es como magnetismo radiante, atrayendo a nuestra vida el propósito para el cual encarnamos. Por ejemplo, si tus estudios espirituales surgen desde la línea troncal de la práctica cuándo-cuál-cómo (vivir desde el corazón), se crea un campo magnético que atrae los estudios espirituales que están alineados con tu práctica primordial fundamental. Por tanto, cuando tú sigues tus estudios espirituales, ellos se tejen hacia dentro de la línea troncal en términos de su importancia y utilidad para vivir desde el corazón. Ellos son autoreforzados y resonantes con la línea troncal y, según el grado que no lo sean, tus poderes de discriminación son activados para resolver esta carencia de resonancia.

Mucha gente tiene distintas líneas troncales como expresión de su propósito o de su interés por el bienestar. Estas no son malas opciones, pero es importante entender que ellas crean un centro gravitatorio o campo resonante diferente en la vida de uno que, a su vez, atrae un sistema diferente de ramas energéticas. Las ramas que se originan de la línea troncal relacionada con vivir desde el corazón se desarrollan alineadas y en resonancia a la línea troncal. El aprendizaje derivado del interés de una de las ramas regresará a la línea troncal y la apoyará y alimentará. Al igual que cualquier linea troncal, ya sea de naturaleza egoísta o altruista, ésta se auto-reafirma.

Las áreas en las que nos enfocamos en nuestra vida diaria cambian entre acontecimientos, inspiraciones, relaciones, metas y problemas, y dentro de cada uno de estos encuentros tenemos múltiples campos de juego desde una perspectiva energética (es decir físico, emocional, mental, espiritual). Cuando expresas una o más de las virtudes del corazón en un encuentro, puedes observar su influencia en el acontecimiento o participante. La observación puede entonces dirigir tu siguiente expresión, su intensidad, a quién se dirige, y su duración. Este ciclo de expresión y observación permite una expresión de textura más fina, y es este ajuste el que te conduce adelante en el sendero hacia la auto-maestría emocional.

¿Qué hay para mí en esto?

Puedo casi oír la pregunta en coro mientras escribo este documento. Probablemente en alguna parte de tu mente te estás preguntando: “¿Por qué me debe importar la auto-maestría emocional? ¿Qué ganaré al aplicar la práctica cuándo-cuál-cómo?” Puedo entender la base de estas dos preguntas porque nuestro orden social está explicablemente orientado hacia la ambición y al logro, y normalmente hacia el interés de alguna ganancia, recompensa y/ o reconocimiento.

La auto-maestría emocional es un reflejo de tu madurez como ser espiritual dentro de los mundos del tiempo-espacio. En otras palabras, la energía emocional dentro de tu centro del corazón es el vehículo en el cual expresas a tu ser superior dentro de las dimensiones del tiempo-espacio, y proporciona un establecimiento de estas energías sobre la Tierra y el compartir estas energías con los seres que viven sobre ella —tanto humanos como animales. Así pues, la razón por la cual la auto-maestría emocional es tan vital de alcanzar es porque hace posible que tu propósito mayor y la presencia del alma se revelen a sí mismos en tu tiempo presente.

No es una exageración decir que si posees auto-maestría emocional, tú vives como alma sobre la Tierra con distorsión mínima de tu cuerpo físico y mente. El cuerpo y la mente se convierten más en una fuerza que hace posible que tu espíritu funcione en los mundos del tiempo-espacio, y brindan menos amortiguación u obstáculo para tu alma o espíritu interno. En términos simples, tú vives como alma, lo cual es tu propósito destilado a su más pura definición.

La esencia original que eres tú, fue forjada como un espíritu templado cuando nació primero. Solamente en su viaje a través de los mundos del tiempo-espacio encuentra inmadurez, debilidad, vulnerabilidad, y el juicio y la separación de la mente. El prisma emocional es el instrumento curativo tanto del cuerpo como de la mente porque permite a la esencia original avanzar, para ser explícita en esta realidad y orquestar los encuentros de tu cuerpo y mente hacia la mayor bondad.

La práctica cuándo-cuál-cómo es transformativa, reforzando una nueva manera de ser que te fortalece para separarte de las maneras habituales de pensar y hacer que la sociedad moderna ha establecido muy eficazmente. Te traslada del sentimiento de separación a la sensibilidad de la interconexión — la creencia de que la conciencia  nosotros es más vibrante y significativa que la conciencia yo, y es en el antiguo estado de ser donde las cosas verdaderamente grandes pueden ser magnetizadas y atraídas dentro de la conciencia de la humanidad como un todo.

Ahora, para la segunda pregunta: “¿Qué ganaré al aplicar la práctica cuándo-cuál-cómo?” Conforme comienzas a aplicar la práctica sentirás que lo que sucede en el mundo exterior —personal y no personal— no define ni da forma a tu estado interno, a menos de que tú lo permitas. Es decir, ganarás un sentido de estabilidad y control. Este es un aspecto sensible del progreso inicial en el uso de esta práctica.

Un incipiente sentido del fortalecimiento se desarrolla al descubrir tu maestría y al mejorar tu capacidad de la práctica, y para la mayoría esto requerirá entre 3-6 meses de práctica dedicada. Esto es hacerse consciente de que los bien marcados patrones de la mente y el ego-personalidad no están dictando la manera en que tú interactúas con un encuentro o un acontecimiento, y que tus facultades intuitivas están despertando a la expresión sutil de las seis virtudes del corazón.

Las seis virtudes del corazón tienen exactamente 63 combinaciones de expresión. Estas combinaciones son posteriormente diversificadas por la secuencia en la cual se expresan, su duración y la expresión energética (física, emocional, mental, espiritual) usada para transportar las virtudes a un acontecimiento, a un individuo o a un encuentro. Es lo intrincado de la expresión lo que tira hacia dentro la facultad intuitiva, una vez activada por la práctica inicial. Debes aprender a confiar en esta facultad intuitiva, a pesar de lo que pueda decirte tu diálogo mental interno.

Recuerda que la visión intuitiva se origina desde la inteligencia del corazón, ascendiendo desde tu ser superior, y es esta conexión cada vez mayor lo que te permite manejar las 63 expresiones con el arte y habilidad que la práctica requiere, para progresar hacia la auto-maestría emocional. En otras palabras, tú debes confiar en tu naturaleza intuitiva y, al hacerlo, entenderás instintivamente cómo aplicar las seis virtudes del corazón en los diversos encuentros de tu vida.

Toma en cuenta que el marco de tiempo para alcanzar un nivel inicial de auto-maestría emocional es de 3-6 meses. Sin duda no es un plazo largo, pero en el mundo actual de gratificación inmediata y de ambición conducida por la mente puede parecer un periodo de tiempo prolongado. El deber del practicante es perseverar y no enfocarse en el resultado ni en ningún análisis subjetivo de la ejecución de su práctica. La mente y el ego-personalidad están más que dispuestos a proyectar su análisis y juicio durante esta fase del desarrollo, pero este juicio es adjudicado sin comprensión genuina de los procesos más profundos que guían al practicante en su práctica.

La Rejilla de Meditación de las Seis Virtudes del Corazón

Dentro del primer año, normalmente hacia su final, el practicante de vivir desde el corazón será cada vez más consciente de un sistema o estructura dentro del cual ellos están operando, que se podría comparar a una rejilla de energía que los rodea. Sería operar en el círculo central, que es la posición simbólica del amor divino –la intersección de las seis virtudes del corazón.

Operar desde el interior de esta rejilla es una forma de meditación, aunque no como normalmente consideramos la meditación: el estado interno de conciencia relajada. Se trata más de un estado externo de conciencia y expresión activas, pero es uno que surge desde la estabilidad de vivir en el “círculo central” del amor divino, sabiendo que estás rodeado con las habilidades de la práctica cuándo-cuál-cómo. Esta práctica hace posible que surjas desde tu centro hacia cualquier dirección, para impregnar un encuentro con la energía emocional apropiada. Esta es una energía curativa, reequilibrante y revitalizadora desde tu corazón, para compartirse a sí misma con cualquier circunstancia o condición humana.

Esta es una meditación activa que se practica durante el día y requiere un grado de visualización mientras te mueves de un encuentro a otro. La visualización que puedes tener en tu imaginación es que la rejilla de las seis virtudes del corazón te rodea como un holograma energético, extendido entre 3-5 metros en todas direcciones, desde tu cuerpo. Conforme practicas esta visualización, con el tiempo comenzarás a verla como extensión de tu cuerpo energético, no una rejilla imaginada separada sino la estructura real de tu cuerpo energético. Esto sustituye la persistente abstracción del sistema de chakras de colores, frecuencias y rasgos asociados a éste.

El factor vital es que imagines la parte más central de tu ser capturado en la red de amor divino. Es como si tu existencia —sin importar en donde estés físicamente en el mundo— fuera saturada de amor divino y magistralmente conectada con las seis virtudes del corazón y sus 63 variaciones. Esta red energética, anclada en amor divino, es capaz de movilizarse hacia dentro de y ensamblar su expresión de las seis virtudes del corazón con un virtuosismo cada vez mayor.

La meditación de la red de las seis virtudes del corazón es un medio para anclar el marco de trabajo dentro de tu vida diaria. Es un sendero para que tú sientas los principios en tus comportamientos, mediante el proceso imaginativo de tu mente y la composición de la creencia de tu corazón, trabajando conjuntamente en alineación a la intención formativa de vivir desde el corazón.

La Técnica del Ciclo Virtuoso

Todos hemos oído de ciclos viciosos —cuando los comportamientos negativos parecen alimentarse los unos a los otros, repitiendo los sentimientos de avaricia, envidia, amargura, celos, culpa, juicio o cólera, como si estuvieran implantados en nuestras propias naturalezas y fuéramos incapaces de detener la cosecha de sus catastróficos efectos. El ciclo vicioso de las emociones negativas agota nuestra energía, sofoca nuestra creatividad y, si es descontrolado, nos conduce al desierto seco de la depresión, estrangulando el espíritu entre nuestro corazón y mente.

Existe además el ciclo virtuoso, que genera resultados positivos por vivir desde el corazón en todas las dimensiones de la vida de uno. La práctica cuándo-cuál-cómo es el generador impulsor del ciclo virtuoso, al aplicarse el vivir desde el corazón del individuo. Una de las características centrales de esta práctica es proporcionarle una fuente de energía, así como tú necesitarías proporcionarle a un generador impulsor su fuente cruda de energía como el viento, el agua o el sol.

Una de las fuentes de energía que apoya la práctica cuándo-cuál-cómo es la técnica del ciclo virtuoso y ésta requiere que inviertas entre 10-20 minutos de tu tiempo, tan frecuentemente como seas guiado, para realizar un simple influjo energético. Este es un ejercicio de respirar naturalmente en un estado mental y corporal tranquilo y ágil, y después repetir en voz alta las seis virtudes en el orden siguiente:
  1. Agradecimiento
  2. Compasión
  3. Perdón
  4. Humildad
  5. Entendimiento
  6. Valor
Al decir cada nombre permite que haga eco o que reverbere dentro de ti, como si tu estado interno consistiera de un gran cañón. Al continuar repitiendo estas palabras en el orden secuencial de agradecimiento, compasión, perdón, humildad, entendimiento y valor, considera su significado energético; siéntelos y deja que este sentimiento te llene, expandiéndose hacia cada célula de tu cuerpo. Cuanto más realices esta técnica comenzarás a ver cómo las seis virtudes del corazón se enroscan juntas, manteniéndose distintas, no obstante interconectadas como una plataforma mosaico. Energéticamente, cada palabra lleva una frecuencia que, incrementalmente, es conectada dentro de tu conciencia cuerpo-mente mientras realizas este ejercicio.

Como cualquier ciclo que se repite, hay un ímpetu del sendero que renueva el ciclo y lo mantiene, moviéndose a través de la atracción de las distracciones que todos nosotros encontramos en nuestra vida cotidiana. El ciclo virtuoso es sustentado mediante este simple ejercicio, según lo recomiendo, especialmente al principio de tu viaje en la aplicación de la práctica cuándo-cuál-cómo, para usarlo como medio de generar el ciclo virtuoso.

Al paso del tiempo, serás guiado por tu ser más íntimo para cambiar esta técnica de contemplación interna y asimilación energética a su expresión —o enviando los códigos energéticos de cada palabra al exterior. Al inicio esto generalmente toma la forma de irradiar la energía de cada palabra a los seres queridos, los amigos y la familia, espíritus guías y aquéllos con los que tienes una conexión especial. Esta expresión puede también ser dirigida a los acontecimientos y a la gente y/o animales implicados en ellos.

Para aquellos que se han enmarañado en ciclos viciosos de desorden emocional, esta técnica es particularmente útil para salirse de estas “arenas movedizas”. Me doy cuenta, en lo referente a la técnica, que ésta parece muy simple y, por tanto, pudieras preguntar cómo puede tener un efecto profundo, pero la repetición de las palabras tiene una energía en ellas mismas, debido al significado profundo y contenido estratificado en cada palabra.

Antes de que inicies la técnica lee la definición preparatoria para cada una de las seis virtudes del corazón, que está al comienzo de esta publicación.

CONTINUA CON LA SECCION 3:
LA INTENCION DEL CORAZON – MENTE (VIVIR DESDE ELCORAZON)

La fuente de esta informacion: Blog de los Wingmakers y la pagina de Wes Penre


No hay comentarios:

Publicar un comentario