Páginas

9.3.26

Renunciaremos a nuestra forma de vivir, la que nos quieren alterar de forma definitiva?

 © ABRAMOS UNA GRIETA EN EL SISTEMA         

RECUPEREMOS EL RESPETO PROPIO

Dejemos de distraernos con las consecuencias y vayamos a las causas.

Digamos NO a todo lo que nos perjudique y quieran imponernos.

Descartemos tenernos que 'comer con patatas' todo lo que nos apliquen a la fuerza 'por nuestro bien' Para todo lo que nos pueda afectar deben pedirnos el consentimiento.

Se trata de meterse por todas las rendijas del Sistema y concentrar ahí nuestra energía disconforme para ir abriendo un gran boquete hasta desactivar el propio Sistema.

Un Sistema que parece muy fuerte e inabordable pero como todas las cosas tiene su ‘talón de Aquiles’ -sus puntos débiles- que son la desobediencia, la negativa a creer y seguir su narrativa, la retirada de nuestro respeto a sus normas y a su ‘autoridad’.

Deberemos hacerlo individualmente, asumiendo sus costes y tal como vaya aumentando el número de insumisos iremos haciendo agujero en el Sistema.

Debemos estar dispuestos a todo para conseguirlo. Ninguna amenaza debe hacernos tambalear. Es o ellos o nosotros.

Así que ya sabemos dónde dirigir nuestra fuerza: no al enfrentamiento, sino a la propia afirmación. Debemos lograr que nos tengan en cuenta, que nos respeten.

Para conseguirlo es necesario que nos respetemos primero a nosotros mismos rechazando todo aquello que no sea favorable para nuestra vida.

No nos entretengamos con reclamaciones sobre aspectos externos y vayamos al fondo de la cuestión, poniendo en entredicho su derecho a decidir sobre nosotros.

No esperemos a ser 'muchos' para actuar con firmeza. Quien nos quiera acompañar ya lo hará, pero los riesgos siempre serán individuales sin descartar que se puedan pensar acciones colectivas con estrategias de protección personal.

Pero tengamos presente que la oposición más virulenta será de parte de personas de nuestro entorno que no tienen la misma visión o no son suficientemente conscientes de la situación (o tienen miedo).

Así que tendremos dos frentes: la autoridad y mucha parte de la vecindad. Contemos con ello.

La pregunta urgente es: ¿seremos capaces de hacer frente a cualquier nueva agresión a nuestra salud o a nuestros derechos básicos o nos volveremos a amedrentar plegándonos a mandatos intolerables?

¿Renunciaremos a nuestra forma de vivir, la que nos quieren alterar de forma definitiva?

¿Tan poco apreciamos nuestra vida que no haremos ningún esfuerzo para hacerla prevalecer enfrentándonos a los psicópatas diabólicos que se creen los dueños del mundo?

¿Tanto nos cuesta desobedecer todo lo que nos quieran ir imponiendo sólo para perjudicarnos?

¿No hemos perdido aún suficientes prerrogativas y derechos humanos para no sublevarnos?

Cuando todos los acontecimientos que nos afectan son pensados ​​y provocados por espíritus desalmados, no podemos quedarnos de brazos cruzados sino que hay que defendernos.

Sin miedo, arriesgándolo todo, si queremos gozar de una vida digna de vivir, regida por valores humanos y espirituales.

¿O es que preferimos ser 'muertos en vida', deambulando como zombies por este mundo sin pena ni gloria?

Finalmente hemos de tener presente nuestra responsabilidad por el gran don de la vida que se nos ha hecho y por eso no podemos encogernos ante los que quieren aniquilarnos.

O así me lo parece

________________________________________________________________________

Joan Martí - elcamidelavida@gmail.com - 9 marzo 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario