Las
operaciones psíquicas o psicológicas, son muy habituales, y se han
usado en la estrategia militar desde que la guerra existe, o sea
siempre. Es importante controlar las creencias de tu enemigo, para
poder derrotarlo, esta es la primera premisa; dividirlo,
enfrentarlo, y controlarlo, las siguientes.
Estas
operaciones son muy habituales y son fáciles de detectar en los
medios de comunicación, e incluso en el cine y la publicidad. Hacer
creer a la masa cualquier cosa, inculcarle ideas como si fueran
propias, e inocular varios argumentos, para crear varios frentes, y
así dividirlos y enfrentarlos, no solo es muy común, sino que es
el pan nuestro de cada día.
Las victimas de estas operaciones
encubiertas, suelen fanatizarse, es lo que hoy día se conoce como
un “fanboy” alguien que defiende un bando de forma irracional,
incoherente, y violenta.
Es sencillo ver desde hace años a
estos fanboys víctimas de estas operaciones orquestadas desde las
empresas y sus medios de propaganda, enfrentarse por su marca de
refresco, su consola, su smarphone, o cualquier otro gadget o
aparato de moda. Internet y las redes sociales están plagados de
esto.



