EL OBJETIVO, EL MÉTODO Y LOS DEMONIOS
El progreso, en términos de épocas sucesivas, equivale a un aumento de la complejidad. A medida que un sistema evoluciona, expone sus propias premisas. Esto exige, y permite, una mejor definición de sí mismo.Lo que es aproximado en un sistema simple no representa un
problema, pero se vuelve perjudicial en un sistema complejo. No basta con dar
la impresión de control; los resultados deben demostrar la relevancia de los
objetivos establecidos, así como la de los métodos utilizados para alcanzarlos.
Un sistema cerrado es aquel cuyas premisas y postulados son conocidos, y cuyas interacciones se comprenden. Un sistema abierto, en términos de Gödel, es aquel cuyos postulados y premisas no pueden deducirse.
