LOS MERCADERES DEL MIEDO
Vivimos en un mundo que parece haberse vuelto loco. Como si un gigantesco espejo distorsionador se hubiera erigido entre los seres humanos y la realidad, invirtiendo valores, tergiversando lo evidente y premiando las conductas más depredadoras.
En esta vasta comedia del absurdo, un puñado de
depredadores ha logrado la hazaña histórica de convencer a miles de millones de
personas de que la servidumbre es una condición normal, que la precariedad es
inevitable y que la obediencia es una virtud.
Durante generaciones, estos autoproclamados amos han prosperado gracias a un mecanismo tan simple como efectivo: el miedo. Un miedo que se alimenta, se refina y se transmite como una herencia. Un miedo que se ha convertido en una infraestructura invisible sobre la que se sustenta todo el orden social.














