EL CLIMA, LA GUERRA Y EL MUNDO
Solo existe un estado de conciencia absoluta que lo
conecta todo. En este estado de unidad no hay división, pero en el plano físico
se manifiesta de un número infinito de maneras.
La gran biodiversidad de la naturaleza ofrece una pista para
comprender esta 'totalidad de muchas partes'. Así que cuando el estado del
clima, la guerra y el mundo coinciden —todos se sincronizan— uno puede
reconocer una similitud, alguna conexión causal absoluta entre ellos.
Dicha conectividad apunta a un entrelazamiento de causa y efecto entre todas las manifestaciones. Cualquier interrupción se propagará por todas.














