LAS ARMAS CONTRA MARRUECOS
Sin recurrir al uso de la fuerza militar, España dispone de numerosos modos de contrarrestar la presión expansionista de Mohamed VI y ganar incruentamente la complicada partida de ajedrez en la que, hasta ahora, la postura del gobierno es no hacer nada y dejar siempre la iniciativa al enemigo, una forma segura de ser derrotados en la guerra híbrida planteada.
En lugar de recibir bofetada tras bofetada como el payaso masoquista del circo, caben iniciativas como las que se enumeran a continuación:














