ESTAR EN EL MUNDO SIN SER DEL MUNDO
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. — Epístola a los EfesiosSi nunca has mirado al diablo de frente es porque caminas en su misma dirección. No porque seas ingenuo, sino porque el mal que gobierna este mundo no se manifiesta como horror, sino como hábito. No se impone con violencia, sino con costumbre. Lo verdaderamente oscuro no grita: administra, ordena y normaliza hasta que deja de percibirse como amenaza.




