Utilizar
palabros foráneos como el de chemtrails
para
alertar sobre los programas de manipulación del clima en curso y sus
consecuencias para la vida en la tierra, palabros que no significan
nada ni explican nada en sí mismos, es mucho más que una pésima
estrategia de comunicación. Supone alterar los indicadores sociales
de alarma y por lo tanto la respuesta social. Quienes utilizan este
término, están impidiendo en la práctica que la gente pueda
informarse debidamente y organizar su defensa en un tema de la máxima
gravedad. Dicho de otro modo, están siendo cómplices, por omisión,
de los hechos que pretenden denunciar.
El
objetivo de este artículo es el de alertar a las personas sobre la
extrema importancia de utilizar las palabras apropiadas, en el idioma
de cada cual, particularmente cuando se trata de temas que afectan la
salud y la vida. Mantener el espíritu crítico en cuestiones
semánticas es vital, pues caer en la perversión del lenguaje
significa caer en la trampa que nos convierte en cómplices.
Palabras
clave con las que informar o buscar información:
geoingeniería, ingeniería climática, manipulación del clima,
dispersión estratosférica de aerosoles, gestión de la radiación
solar, siembra de nubes…
Por
su importancia este artículo desarrolla ampliamente el contenido en
tres partes complementarias respondiendo a las preguntas qué, quién,
cómo, por qué y para qué.
