SI LA MONEDA DE CAMBIO FUESE EL TIEMPO
En un mundo sin dinero fiduciario (dinero inventado que no está respaldado por nada), donde el tiempo fuese la moneda de cambio, la economía se alinearía con el único recurso democrático real y limitado que todas las personas poseemos por igual al nacer.Es de esta manera como se
conseguiría una sociedad con igualdad real entre los seres humanos. Y aunque
bien es verdad que tampoco sería una sociedad perfecta, pues el ser humano no
lo es, sí sería infinitamente más justa que la actual.
En una sociedad donde el tiempo fuese la moneda de cambio cada ciudadano al nacer registraría una cuenta en el Banco Central de Tiempo. Este banco tendría la capacidad de gestionar todas las transacciones económicas y hacer préstamos de tiempo para acometer proyectos o necesidades.
Es evidente que en una economía sin dinero fiduciario nadie
podría acumular un capital desmedido a costa de los demás, ya que nadie dispone
más que de 24 horas al día, limitándose así la codicia de forma natural.
Obviamente, la pobreza también desaparecería, pues todo el mundo dispone de
tiempo.
El precio de un producto o servicio se calcularía
estrictamente por las horas de trabajo humano y dedicación que costó
producirlo. Al costar tiempo, las industrias ancladas en el lucro y la
obsolescencia programada no tendrían razón de ser, dando paso a productos
duraderos de más calidad.
Las nuevas tecnologías harían que las tareas monótonas y
repetitivas se automatizaran. Esto permitiría que las personas trabajasen sólo las
horas necesarias para cubrir sus necesidades, pues no habría manera real de
hacerse rico, ya que la única forma de justificar lo que tienes es el tiempo
empleado en conseguirlo.
Aprender un idioma, recibir clases de piano o formarse en
cualquier área se pagaría directamente intercambiando horas de conocimiento
mutuo entre ciudadanos.
Las personas más inteligentes ya no se dedicarían a especular
y amasar fortunas, sino a reflexionar, a engrandecer la cultura o aportar sus
ideas a la ciencia.
Al desaparecer las deudas monetarias y la presión del
crecimiento económico infinito del actual sistema, la ansiedad social se
reduciría drásticamente.
Tampoco existiría la inflación, ya que un trabajo de
carpintería de 4 horas costaría exactamente 4 horas y un servicio de salud de 1
hora costaría 1 hora. Y tanto si con el tiempo se excediera o limitara su
duración, el coste seguiría siendo el mismo que se excediera o limitara.
Obviamente, en un sistema donde el tiempo fuese la moneda de
cambio las leyes, el gobierno y el Estado deberían rediseñarse por completo,
acabando para siempre con la casta parásita de políticos y los banqueros
chupasangres.
Para evitar que surjan especuladores de tiempo, la norma
establecería la prohibición del cobro de intereses sobre el tiempo prestado, ya
que no se puede crear tiempo de la nada. Por lo tanto, si el Banco de Tiempo te
presta 10 horas para un proyecto personal, devuelves exactamente 10 horas.
La educación ya no se enfocaría en preparar a la gente para
competir en un mercado laboral para ganar dinero, sino en adquirir herramientas
para optimizar el tiempo personal y, en consecuencia, el tiempo colectivo.
En este modelo la vejez no representaría una carga económica
para el Estado ni una etapa de precariedad. Durante toda la vida laboral, una
pequeña fracción del tiempo de cada ciudadano pasaría a un fondo común
gestionado por el Banco Central del Tiempo. Al llegar a la edad de jubilación
(por ejemplo, 60 años), el Estado garantizaría una “pensión de horas” que les
permitiría acceder a cualquier servicio sin necesidad de volver a trabajar.
La vivienda y la tierra dejarían de ser activos para la
especulación financiera y pasarían a ser considerados derechos fundamentales y
bienes de uso público. En este sistema, es imposible que alguien se vuelva
terrateniente o que compre barrios enteros para encarecer el alquiler, ya que
nadie posee más tiempo vital que otro para acumular propiedades de forma
desproporcionada.
El dinero fiduciario es deuda; el dinero tiempo no. Por lo
tanto, al eliminarse el dinero tradicional los países ya no acumularían deuda.
Es un hecho que el sistema actual se ha apropiado de nuestro
tiempo, y cuando más bajo estás en el escalafón social, menos tiempo tienes
para ti. Por lo tanto, en el actual sistema el tiempo se ha convertido en un
lujo de clases. Sin embargo, en un sistema donde la moneda de cambio fuese el
tiempo esto no pasaría.
Veamos ahora un pequeño ejemplo de cómo funcionaría.
Imagina que una persona necesita una cirugía. Desde la
consulta inicial hasta finalizada la cirugía el proceso tiene una duración de 5
horas. Obviamente, esa persona no paga la intervención con dinero, sino que
transfiere de su cuenta de tiempo 5 horas al centro médico que le atendió.
Y ahora la pregunta que muchos se harán: ¿Por qué este
sistema sería más justo que el actual? Pues porque una hora de un consejero
delegado de una empresa valdría exactamente lo mismo que una hora de un
trabajador. En este sistema no habría profesiones superiores que desvaloren a
otros seres humanos, ya que el tiempo es el mismo para todos.
Sí, ya sé que llevar una cosa así a la práctica no es tarea
fácil. Yo sólo he expuesto unas pinceladas, a modo de idea, que personas más
capacitadas podrían desarrollar. Incluso la misma IA podría hacerlo. De hecho,
a lo largo de la historia ha habido montones de proyectos en este sentido que,
por lo que todos imaginamos, nunca se llevaron a cabo. Así que no pienses que
es imposible o una idea descabellada, ya que no hay nada imposible. Lo que
sucede, es que los dueños del sistema actual no quieren oír hablar de cambio
alguno: a ellos les va muy bien así y no tienen intención de cambiar.
No lo dudes. El tiempo es el bien más valioso que tiene el
ser humano y, a la vez, el más infravalorado en la sociedad actual. Sin embargo,
no debemos olvidar que el tiempo ha sido, es y será nuestra verdadera moneda de
cambio personal, puesto que cuando pagamos con dinero estamos pagando realmente
con el tiempo que nos costó conseguirlo. Por lo tanto, no es ilusorio pensar
que algún día el sistema monetario fiduciario desaparecerá dando paso al
sistema monetario tiempo. ¿Por qué no?
Pepe Luengo
https://pepeluengo2.blogspot.com/2026/10/un-mundo-donde-la-moneda-de-cambio.html

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