LA PERFECCIÓN NO SIEMPRE ES AGRADABLE
Es una Perfección que nada tiene que ver con la moralidad ni los juicios, sino con comprender (de nuevo) que la Realidad es la que es, independientemente de las preferencias que tengamos y de la dualidad del bien y el mal con la que hemos sido condicionados.
Por otra parte, la Vida es UNA. En su espacio y en su tiempo.
Nada está separado. Esto significa que ninguna experiencia es independiente de
otra, por mucho que así lo parezca. Significa que todas las experiencias
suceden a la vez. Y esto significa que lo que es «mal» para un tiempo
determinado, puede ser «bien» para otro tiempo.
Es decir, que yo tenga ahora una enfermedad grave puedo
considerarlo una desgracia ahora, pero puede ser una bendición para un ahora-mañana
por los cambios internos y externos que provoque. No sólo en «mí» sino en TODO
(porque todo afecta a todo porque es un Todo).
Y así con los «desastres» naturales, los conflictos bélicos,
las muertes de los seres amados, las experiencias traumáticas de la vida etc.
TODO lo que experimentamos nos está cambiando. Y siendo
consciente de que no podemos descubrir el sentido REAL (no interpretativo) de
lo que (nos) sucede, todo tiene un sentido de existencia. Lo entendamos o no.
Sea agradable o desagradable. Placentero o doloroso.
A veces, lo peor que nos pasa es lo mejor que nos podría
pasar porque va a tener unas repercusiones positivas en nosotros, en
el mundo, en la vida, aunque AHORA parezca lo opuesto.
Nos creemos que todo aquello que no es positivo para
nosotros es un error de la Vida. Un fallo. Algo a arreglar. Y pasamos por alto
que la Vida es una TOTALIDAD, no sólo la cara de la moneda que nos es más
cómoda. Y esto no significa que tengamos que ir en busca y captura del
sufrimiento o que nos quedemos allá donde más dolor sentimos. Hablo de las
experiencias vitales a las que no podemos decir que NO (ser diagnosticado de un
Cáncer, el fallecimiento de un hijo, que te echen del trabajo, una DANA, que un
tren descarrile, que tu casa se incendie…), no a las relaciones tóxicas o
lugares a los que nos aferramos y nos quedamos por no atrevernos a decir que NO
por estar identificados con una serie de pensamientos cuyo contenido nos
creemos (la causa siempre es la misma).
Pretender averiguar la razón de las «desgracias» es perder
el tiempo porque nuestra Visión de la TOTALIDAD de la Vida es limitada. No la
Vemos entera. Y no verla entera no significa que no puedas Comprender que la
Vida es una Totalidad y no «mi parte» de la Vida. Pero no podemos llegar a más
(que ya es mucho). Y ésta es otra Comprensión.
Cuando 'comprendes', la necesidad de respuestas salta por
los aires. Ya no interesan los porqués y los paraqués. Te Sabes ya Perfecta
como Vida y como personaje (que es la misma cosa).
La necesidad de preguntar y responder proviene de la
necesidad de tener el control. Y la necesidad de tener el control proviene del
miedo que surge por creerte ser un «quién» que no es real y por todos los
condicionamientos repletos de temor que tienes y no cuestionas.
¿Qué hay que temer? ¿La muerte de un «yo psicológico», de un
«quién» que es una falsa percepción de LO que en realidad eres (la Totalidad de
la Vida)?
¿Temes el sufrimiento? Sufrir es sentir dolor emocional o
físico de manera intensa. No estás sintiendo ese dolor las 24 horas al día. Lo
extiendes en el tiempo, pero si lo MIRAS verás que no es así. Que en cuanto
pones la atención en otra cosa (que no sea el sentir), ese sufrimiento
desaparece.
No Comprender que la Vida es tanto el placer como el dolor y
que es inevitable sentir ambos nos hace añadir sufrimiento a una experiencia de
dolor o sufrimiento que es transitoria. Porque TODO es impermanente, por mucho
que percibamos que es «siempre estoy triste» o «siempre me duele la cabeza»
¡No pasa nada por sufrir! Yo tengo el recuerdo (no sé si es
real o no porque no está sucediendo en este instante…) de haber sufrido mucho y
aquí estoy. Tan contenta. Como si nunca hubiese ocurrido.
Y también tengo el recuerdo de haber experimentado estados
de euforia, de felicidad, de amor incondicional plenos. Y también se fueron. Y
no tengo ninguna necesidad de volver a sentirlos y hacerlos permanentes porque
Comprendo que cualquier estado emocional es transitorio. Tanto el
agradable como el desagradable.
Esta Comprensión hace que no te apegues, aferres a ninguno
de ellos. Evidentemente, mi preferencia es experimentar los agradables. Pero
esa preferencia no me hace sufrir. No es lo mismo que «la dependencia a». Que
el «sin ti no soy nada», siendo el «ti» una persona, un trabajo, una afición,
una cosa, un hábito o un estado emocional que proviene de un condicionamiento
recibido, de un pensamiento que aparece AHORA y que te estás creyendo AHORA,
seas consciente de ello o no (siempre es la misma causa…).
Que Comprendas que «todo es perfecto tal y como sucede»
no significa que «todo es agradable tal y como sucede». Ni que tenga que
serlo. No depende de «ti». Lo sentirás como lo sentirás y será perfecto así.
Sin un juicio de por medio. Sin «lo que estoy sintiendo no debería sentirlo,
tengo que arreglarme, ser una mejor versión e iluminarme».
¿Puedes Ver la cantidad de carga de sufrimiento que hay en esa
CREENCIA? ¿En TENER QUE ser de otra manera de la que estás siendo?
¿Puedes Ver la Libertad y la Paz que hay en el «ya soy
perfecta siempre tal y como soy»?
Míralo. Siente ambas. ¿Qué prefieres CREER la que te hace
sufrir o la que te aporta Paz?
Para yo creer que «tengo que ser mejor o más» de lo que
soy, NECESITO estar comparándome con otra versión de mí que no existe AHORA.
Lo que significa que no es Real. Necesito estar creyéndome AHORA una IDEA de lo
que debería ser para Ser ideal, perfecta.
¿De dónde proviene esa Idea? Míralo…
Todo es Perfección. Lo que hace que no lo percibamos es tan
sólo un juicio. Una creencia. El resultado de una comparación.
Emma Vázquez
https://www.nodualidad.info/textos/la-perfeccion-no-siempre-es-agradable.html

No hay comentarios:
Publicar un comentario