EL SUEÑO DEL DESPIERTO
LA PESADILLA DEL CUERDO
El hombre razonable se adapta al mundo. El hombre poco
razonable intenta que el mundo se adapte a él. Esa es la razón de que todo
progreso provenga siempre del hombre poco razonable
Muchos creen que ser cuerdo es hacer lo que la mayoría hace. El 2020 demostró que esto no es cierto, la mayoría se
encerró, vivió con un trapo en la cara, se saludaban con los codos y se
pinchaban lo que les daban.
Durante 45.000 años el ser humano deseó volar como las aves, sin lograrlo. Una mañana de 1862 Otto Lilienthal de 10 años, con su hermanito Gustav, de 8, salieron a jugar. Vieron una cigueña posada y se les ocurrió tratar de agarrarla.
Se acercaron con el viento a sus espaldas, pero la cigueña los escuchó y
adivinó sus intenciones. Cuando los niños corrieron hacia ella, la cigueña hizo
algo raro, en vez de huir, corrió hacia los niños, y levantó vuelo.
Era evidente que la cigueña prefirió despegar contra el viento, incluso si eso
la acercaba a sus posibles captores. ¿Por qué?
La respuesta a esa pregunta iba a liberar al humano del suelo.
El padre les dijo que si, que las aves prefieren despegar contra el viento,
pero no sabía por qué. Preguntaron a los científicos de la Academia de Berlín,
no tenían la respuesta.
Los niños construyeron unas alas rectas de madera y corrían colina abajo,
contra el viento. Sentían la resistencia, pero no volaban.
Otros niños se burlaban, y les tiraban piedras. Así son los mediocres.
Comenzaron a criar cigueñas, las dejaban volar y tomaban notas, median sus alas
y los ángulos de curvatura.
Pasaron unos años con pocos progresos, y debieron marchar a
la guerra franco-prusiana.
Terminada la guerra volvieron a los experimentos. Para tener un motor liviano y
fuerte, Otto diseño una caldera de vapor en forma de serpentina. No servía para
volar pero si para otras cosas, y se volvieron muy ricos con la patente.
Finalmente en 1891 Otto voló 40 metros. La gente viajaba de todo el mundo a
observar sus vuelos, y realizó más de 2000. Incluso el Kaiser fue a observarlo.
Otto ya no era joven, tenía cierto sobrepeso, y sus alas eran de dificil
control. Pero continuó.
Un día se juntaron las familias de los hermanos a almorzar, afuera estalló una
tormenta.
Otto esperó estar a solas, y le confió a su hermano:
- Me está faltando el valor. ¿A tí? Imposible
- No me refiero al valor de enfrentar la opinión de la
mayoría, eso me sobra, simplemente ... tengo miedo. Falta mucho para que sean
seguras.
- No sigas con los vuelos, ya hiciste tu parte, que otros continúen.
- Cuando termine el verano, los dejaré.
Tres dias después, volando a 25 metros de altura, cayó en picado. Murió al día
siguiente.
En Estados Unidos, un ingeniero ferroviario jubilado, de 60 años, Octave
Chanute, mejoró el diseño, como biplano, usando el sistema de los puentes
ferroviarios. Y se lanzaba desde las dunas. La gente le decía que se dedicara a
cuidar los nietos, no a hacer esas locuras.
Su diseño fue mejorado por los hermanos Wright. Los vecinos creían que los
Wright eran retrasados mentales, pues se la pasaban corriendo con
"barriletes" atados a sogas, y luego anotaban los resultados.
Mejor no perder tiempo explicando las cosas a los
"normales", sus vidas intelectuales son las de un caracol de jardín,
no persiguen sueños, no arriesgan, creen que la burla los hace inteligentes.
Mejor perseguir con obsesión los propios sueños.
Horacio Rivara
https://astillas4.blogspot.com/2026/03/el-sueno-del-despierto-es-la-pesadilla.html
_a%20-%20copia_5.2a.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario