28.5.19

La Felicidad es lo que sentimos cuando estamos donde TENEMOS que estar

QUERER vs. NECESITAR: El secreto y otras milongas

SINOPSIS: ¿Qué tiene que ver la Ley de la Atracción con aquella otra BASURA superventas titulada “El secreto”? ¿Puedo hacer aparecer un Ferrari en mi garaje con tan solo pensarlo? Ni teniendo garaje siquiera, adelanto…

Según ciertas fuentes (http://www.trufax.org/observer.html ) la Ley de la Atracción es una de las 4 leyes fundamentales del Universo junto con las de la Intención, la del Equilibrio y la del Respeto como yo la llamo (“allowance” en inglés).

Básicamente, lo que la de la Atracción sugiere es que las energías SIMILARES se atraen y las opuestas se repelen. Y punto. Pero no dice nada de que pensar en una bicicleta vaya a hacer aparecer por arte de birlibirloque una nueva en tu terraza. (Para eso creo que tenéis que escribir ¡antes del 6 de enero!, -importante- una carta a no sé quién). 

Aclarado esto, a modo de ejemplo y en mi opinión, la Ley de la Atracción viene a significar que si te comportas como un gilipollas, lo más normal será que te rodees… solo de gilipollas ¿de quienes si no? Y seguramente va más dirigida a cualidades de la experiencia que a objetos en sí. La ley debe ser bien cierta, sin embargo, por la cantidad de vueltas que se le viene dando desde hace décadas en los foros de la “niu-eich”. Muy en especial aquella  basura de libro titulado “El secreto” que en su día me leí por el mero gusto de desmontarlo de arriba abajo.

Quien lo leyese recordará que la autora se concentraba en la consecución de objetivos estrictamente materiales los cuales, aun siendo perfectamente aceptables en lo que a experiencia se refiere, sin embargo distan mucho de estar a la altura de las necesidades genuinas de los espíritus más avanzados. Y a lo mejor es por eso que el tipo del vídeo que me envía  Kawasaki5002t  sugiere que la ley no es tan “espiritual” como parece, porque ignora las NECESIDADES reales de los JUGADORES para centrarse en los deseos preimpuestos a sus avatares por terceros vía medios, educación, etc.

Lo que yo creo que pasa es que ciertos voceros del sistema, como la retrasada de Rhonda Byrne, han confundido –consciente o inconscientemente- churras con merinas para despistarse a ella misma y al personal.

Y sí, puesto que el comentario que justifica esta entrada se escribió en respuesta a aquella otra titulada “Por qué NUNCA es buena idea caminar por la Vida con el cartel de «VICTIMISTA» colgado al cuello”, aprovecho para confirmar que , que mi argumento prácticamente calcaba lo dispuesto por la Ley de la Atracción. A saber: el VICTIMISMO solo puede conjurar experiencias compatibles con la de VÍCTIMA. De ahí mi interés por recalcar en aquel texto la necesidad de romper con la inclinación habitual de un sujeto de comportarse de cierta manera siempre.

Como ya he dicho en otras ocasiones: si te pasas el día pulsando en un teclado la letra “A” ¿por qué narices debería aparecer un día en pantalla la “P”? Y con esto no quiero decir que todo el mundo sea tan imbécil como su comportamiento repetitivo y simiesco declara, sino solamente que el escenario de “la Vida” se colma de paciencia para ofrecerle cuantas oportunidades necesite el “subnormal”… para cambiar.

Dicho esto, en mi opinión la “estafa” de Byrne consistiría en remezclar este asunto de la “atracción” para hacer creer al personal que puede obtener de la Vida cuanto quiera, siempre sin falta, con un simple parpadeo y tres visualizaciones guarras. Y así les va.

Y ahora que me acuerdo… una vez leí una entrevista a una supuesta reptiliana que hablaba precisamente de las habilidades creativas a las que me refiero. Decía la hija de la Gran Lagarta que, para echar a andar la maquinaria, bastaba con mantener ¡17 segundos! nuestro foco mental sobre el objeto de deseo. Manda “güevos”. Como podréis imaginar, después de 25 años sigo sin Ferrari y sin choferesa cañón, pero solo por culpa mía… y ¡jamás por falla de la “Ley de la Atracción”!

Natural, ¿acaso puede fracasar el Universo en su función? Ni de coña. El problema de fondo, según los Secuenciales, es la incapacidad del ser humano para centrarse en cualquier cosa 17 segundos de nada. Moraleja: los “marcianos” son los más listos del mundo y, nosotros, los más tontos. Y ellos jamás mienten ni tienen agendas ocultas ¿verdad? y además han venido desde el infinito aquí a la Tierra para ayudar solamente. Palabrita del niño Jesús.

Sea como fuere, y dejando de lado la propaganda secuencial, la pregunta que yo os lanzo es la siguiente:

¿QUIÉN narices creéis que GOBIERNA la vida de cada uno en realidad?
¿La encarnación o su Yo Superior? ¿El avatar o el Jugador? Si quien manda es la encarnación, entonces debemos ser imbéciles la mayoría, tanto en cuanto que si somos tan espabilados como creemos ¿por qué NO somos capaces de conquistar de una vez por todas la tan ansiada FELICIDAD? 

Claro, si toda la basura reptiliana de “El secreto” es cierta ¿cómo es que no  tenemos todos los hombres la cara de George Clooney, la cuenta bancaria de Cristiano Ronaldo y el mango de Rocco Siffredi por decir algo?

Pues porque todo es mentira y punto. Entre otras razones porque una cosa es lo que yo quiero… y otra lo que NECESITO de verdad.

Obviamente, desde la renovada perspectiva de que quien gobierna mi Vida  no soy yo, sino Quien Soy Realmente (como a mí me gusta decir) entre bambalinas, parece razonable pensar que sea la susodicha entidad quien me proporcione las experiencias que como encarnación yo necesite para completar mi (SU) Plan personal aquí en la Tierra y con independencia siempre, por supuesto, de si resultan de mi agrado o todo lo contrario… como viene siendo habitual.

En mi teoría de la realidad yo soy el avatar en la pantalla del PC y mi Yo Superior el agente inteligente que TELEDIRIGE todos mis pasos desde FUERA de ella.

Por eso sugiero no confundir las mecánicas de la Ley de la Atracción con aquella otra sucia propaganda secuencial de Byrne.

Y volviendo desde esta nueva perspectiva de la Vida al contexto de “El secreto” ¿qué tenemos? Pues al avatar en “pantalla” (al lector) intentando satisfacer un Plan ajeno (sueños globales, riquezas materiales, etc.) mientras pretende ignorar las señales y las pruebas que le ofrece su Yo Superior desde fuera de la simulación. Y con las consecuencias que tan bien imagináis a tenor de la mierda de vida que lleva la mayoría.

La Felicidad, en suma, es la sensación que a modo de reconocimiento tan solo nos insufla Quienes Somos Realmente cuando estamos donde TENEMOS que estar; cuando somos como TENEMOS que ser, y cuando hacemos lo que TENEMOS que hacer y punto. No hay más. Dicho esto:


Si quieres ser FELIZ, de verdad, CUMPLE TU PLAN
y manda al carajo todo lo demás.

Y cuidado con desviarte demasiado de tu Camino porque pronto viene “la Vida” y te pone de una leche en tu lugar (despido, separación, enfermedad, muerte de familiar, etc.).

Insisto, el Juego está diseñado para que el Jugador, que no la encarnación, obtenga todo cuanto quiera de la experiencia terrena. Y para eso diseña y configura, antes de encarnarlo, el tipo de vida y el perfil físico-psicológico que cada uno de los miembros de su plantel de avatares necesita. Pero nunca al revés por mucho que nadie te diga que puedes conseguir de la Vida lo que a ti te venga en gana y cuando tú quieras. Si no, prueba a pedir un chalé en la cara oculta de la Luna y luego vienes y me cuentas.


BIENVENIDOS A LA TIERRA.




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