LA INDIFERENCIA YA NO ES UNA OPCIÓN VÁLIDA (2)
O nosotros, el pueblo, permitimos que estas fuerzas empujen a nuestro planeta a un abismo, o tomamos el control ahora
En la primera parte de este post, La indiferencia ya no es una opción válida para nosotros (1): Llamamiento del Doctor Rath a los ciudadanos de todo el mundo, hablaba de mi interés en colaborar a dar la máxima difusión al reciente mensaje del doctor Matthias Rath, al final de una reciente conferencia en Berlín.
Esta segunda parte del post LA INDIFERENCIA YA NO ES UNA OPCIÓN VÁLIDA PARA NOSOTROS, contiene un documento extraordinario. Se trata de una entrevista realizada al doctor Matthias Rath en el año 2003.
Sin embargo, no sólo no ha perdido ni un ápice de vigencia con el paso del tiempo, sino que ha ganado en interés, ya que –para aquellos que aún lo dudan- pone claramente de manifiesto cómo todos los acontecimientos que estamos viviendo obedecen a una agenda bien planificada.
Es seguro que al doctor Matthias Rath no lo habremos visto nunca en un telediario, ni en una entrevista en los medios, sin embargo, su labor como médico y como investigador, sus importantísimos descubrimientos como científico y su compromiso como activista por la paz, se extiende muchos años atrás.
Había considerado la posibilidad de extractar la entrevista que conforma este post. Sin embargo, he decidido que es un documento tan importante para entender los tiempos que estamos viviendo, que es imposible quitarle ninguna parte.
Como dije en la introducción, este post está dirigido especialmente a los que estén dispuestos a implicarse, con todo su ser, para colaborar a crear un mundo de paz. Ellos serán los que encontrarán apasionante la lectura completa de este extraordinario documento, que puede ayudar, de manera muy importante, a poner juntas un buen montón de las piezas de ese puzle que, entre todos, estamos ayudando a integrar.
Y espero que, en la medida en que el número de personas que tomen la decisión de involucrarse en la acción vaya en aumento, sea más fácil hacer comprender a todos los demás lo que el doctor Rath lleva mucho tiempo denunciando y anunciando, y que – para lo que ahora nos proponemos: integrar la comprensión de lo que está sucediendo para poder, después, decidir objetivos prioritarios capaces de movilizar y aglutinar a muchas personas – podríamos sintetizar en dos puntos clave:
Que la industria farmacéutica es la mayor industria de inversión sobre la tierra, que mantiene y promueve uno de los mayores planes de engaño y de fraude en la historia de la humanidad
Que la UE de Bruselas no es otra cosa que el tercer intento, por parte del cártel químico farmacéutico de someter a toda Europa y de imponer la dictadura financiera sobre ella
Teniendo en cuenta la extensión del material que hay que considerar, he decidido hacer una tercera parte de este post, donde intentaré sintetizar las propuestas de acción que se derivan del planteamiento de Matthias Rath, y de presentar su ALIANZA PARA LA SALUD.
Entrevista al Dr. Matthías Rath
Después de su campaña contra la guerra de Irak, el público árabe está interesado en saber más de usted, ¿podría darnos más información sobre sus logros?
- En primer lugar permítame enfatizar que soy médico, científico y, sobre todo, un ser humano, un habitante de nuestro planeta con el deseo de mantener este mundo intacto y no permitir que se incinere en una tercera Guerra Mundial.
Como
médico y científico he tenido el privilegio de contribuir en
diversas áreas que creo permitirán a la humanidad construir un
mundo más sano y, ojalá, más pacífico. Mis descubrimientos en el
área de la salud natural, prevención y en el tratamiento de las
enfermedades cardiovasculares nos permitirán erradicar en gran
medida los infartos, derrames cerebrales, la hipertensión,
insuficiencias cardíacas, arritmias cardíacas y una variedad de
afecciones relacionadas, para esta y las futuras generaciones de la
humanidad.
- Mi segunda contribución a la humanidad ha sido mostrar que la industria farmacéutica es la mayor industria de inversión sobre la tierra, que mantiene y promueve uno de los mayores planes de engaño y de fraude en la historia de la humanidad.
Mientras
la publicidad promete “salud”
el mercado mismo de esta industria de inversión es la existencia y
expansión de enfermedades. La prevención, el tratamiento de la raíz
del problema y la erradicación de las enfermedades amenaza
el “negocio
de la enfermedad” de
las farmacéuticas y, por lo tanto, el llamado cártel farmacéutico
lucha contra ello. En una presentación pública en junio de 1997,
formulé por primera vez un aleccionador análisis que decía que la
propia industria que reclama el monopolio en “salud
mundial” es
por sí misma el mayor obstáculo para que los habitantes del mundo
disfruten de una vida sana.
- El tercer logro que considero de interés es el hecho de que fui capaz de propagar esta información y este análisis vital a escala mundial. Este hecho se volvió tan amenazante para el multimillonario grupo de inversión farmacéutico que ahora busca fortalecer su dominio mundial sobre la gente con la ayuda de la fuerza legal, por mediode leyes que les protegen y omisión de los derechos civiles.
La
fachada de esta estrategia es la llamada “guerra
contra el terrorismo” mundial.
Esta guerra contra el “terrorismo”
no es una guerra real. Está es una desarrollada e implementada
estrategia para crear un estado global de temor e intimidación que
permita la implementación de estas medidas legales tan drásticas no
sólo en Estados Unidos de América sino también en el mundo entero.
Mis
colaboradores más cercanos ya previeron este desarrollo hace más de
una década. Fue en esa época que el (ya fallecido) dos veces
ganador del premio Nóbel Linus
Pauling dijo: tus descubrimientos son tan importantes que amenazan
industrias enteras. Algún
día podría incluso desatarse una guerra para prevenir la aceptación
de tu descubrimiento.
Usted se graduó de la Escuela de medicina y trabajó como médico e investigador, ¿qué le hizo cambiar a la investigación de terapias naturales?
Comencé
en la investigación convencional profundizando en las causas de las
enfermedades cardiovasculares. En esa época se pensaba que los
niveles altos de colesterol constituían la causa principal de los
infartos y derrames. Bajo
la influencia de los fabricantes de fármacos que disminuyen los
niveles de colesterol, se dijo a los médicos que los niveles altos
de colesterol dañan las paredes de los vasos sanguíneos,
volviéndose éstas cada vez más gruesas hasta eventualmente llegar
a bloquearse, lo que provocaría los infartos y derrames. Hoy sabemos
que esto era tan solo otro cuento más de marketing de la industria
farmacéutica. Si
el colesterol alto dañase las paredes de los vasos sanguíneos, lo
haría en todas partes a lo largo de nuestro sistema circulatorio
sanguíneo. Este sistema se obstruiría por todas partes y no sólo
en el corazón o el cerebro. En otras palabras, también tendríamos
infartos de la nariz, la oreja, las rodillas, los codos, los dedos y
cualquier otro órgano del cuerpo. Claramente, este no es el caso.
Posteriormente
descubrí que las enfermedades cardiovasculares son prácticamente
desconocidas en el mundo animal, mientras que entre los seres humanos
es la principal causa de muerte. El siguiente descubrimiento fue un
gran avance para la salud natural en todo el mundo. Los animales
producen su propia vitamina C en sus cuerpos, la cual se necesita
para producir las moléculas de refuerzo de nuestro cuerpo y de su
sistema circulatorio llamadas colágeno. Cuanta más vitamina C, más
colágeno, más estabilidad para las paredes de nuestros vasos
sanguíneos, menos infartos. Los
animales raramente tienen infartos porque producen cantidades
suficientes de vitamina C en sus cuerpos. Los seres humanos no
podemos producir ni una sola molécula de esta vitamina y,
frecuentemente obtenemos muy pocas vitaminas de nuestra dieta,
arriesgándonos a que nuestro sistema circulatorio se debilite y
exponiéndolo al desarrollo de depósitos.
Estos depósitos se desarrollan primordialmente en zonas donde
nuestros vasos sanguíneos están expuestos a estrés mecánico, como
las arterias coronarias del corazón al latir.
Esta
serie de descubrimientos fue tan convincente que no sólo explicaba
por qué los animales no sufren infartos y las personas sí, sino
también por qué sufrimos ataques al corazón y no de nariz.
Mientras tanto, datos de investigaciones y estudios clínicos
confirmaron más allá de ninguna duda estos impresionantes
hallazgos.
Así
que los descubrimientos científicos que se cruzaron en mi camino
fueron la razón más importante por la que dejé la investigación
convencional y me centré en las moléculas que son más eficaces
para prevenir y curar las enfermedades actuales, las moléculas
creadas por la propia naturaleza y que se requieren para el
funcionamiento óptimo de las células.
Muchos de sus documentos de investigación se publicaron en revistas científicas. ¿En qué se centraba su investigación?
El
descubrimiento acerca de la naturaleza de las enfermedades
cardiovasculares, que es la causa de los infartos y los derrames, fue
sólo el principio. Al entender que las vitaminas, los minerales,
algunos aminoácidos y elementos traza se necesitan como “gasolina”
biológica para millones de células de nuestro cuerpo, se hizo obvio
que mediante la aplicación de este conocimiento no sólo se podían
prevenir las enfermedades de las arterias coronarias y los infartos,
sino también varias de las enfermedades más comunes en la
actualidad. En los últimos años mi instituto de investigación en
colaboración con científicos y médicos de todo el mundo han
establecido sin duda alguna, que la causa primordial de las
siguientes enfermedades: son las deficiencias a largo plazo de estos
micronutrientes (vitaminas, minerales, etc.). Mediante el suministro
de una cantidad óptima de estos micronutrientes en nuestra dieta
diaria, o bien complementando nuestra dieta, se puede en gran medida
prevenir las siguientes enfermedades: hipertensión (causada por la
deficiencia a largo plazo de micronutrientes en los millones de
células de las paredes de los vasos sanguíneos), insuficiencia
cardíaca (deficiencia de micronutrientes en los millones de células
de los músculos del corazón) así como arritmias, problemas
circulatorios por diabetes y otros.
Otro
descubrimiento significativo fue el modo natural de detener la
propagación de las células cancerosas en el cuerpo. Hacía algunos
años, publiqué información de que todas las células cancerosas,
independientemente del tipo de cáncer que sea y en qué órgano haya
comenzado, se propagan de la misma forma. Usan “tijeras
biológicas” (enzimas)
que son capaces de cortar a través de las moléculas de los tejidos
(colágeno) de nuestro cuerpo. Cuanto más agresivo es el tipo de
cáncer, más enzimas colágeno-digestivas de este tipo produce.
Se
puede disminuir o detener completamente esta producción desmesurada
de enzimas capaces de destruir el tejido usando los aminoácidos
lisina y prolina, combinado con vitamina C y algunos otros
micronutrientes. Recientemente
nuestrainvestigación ha establecido que todos los tipos de células
cancerosas estudiados se pueden bloquear aprovechando esta sinergia
de nutrientes al bloquear la acción de estas enzimas. En Europa y
América ya existen decenas de miles de pacientes con cáncer que se
aprovechan de esta forma natural de prevenir y tratar el cáncer.
Cientos de ellos ya se han recuperado de esta enfermedad. Esto es
todavía más significativo si consideramos el hecho que, hasta
ahora, la medicina convencional ha considerado el cáncer como “una
sentencia de muerte”. Hemos
evaluado cuidadosamente casos de muchos pacientes con rayos-x de
pulmones y de huesos antes y después de esta terapia natural. Se
puede apreciar el éxito documentado en la página web de nuestra
Fundación http://www.dr-rath-health-foundation.org/.
De este modo, me encuentro en la privilegiada posición de haber
contribuido al control de algunas de las enfermedades más comunes de
la actualidad.
- La única pregunta que permanece es ¿por qué no se está difundiendo inmediatamente esta información por todo el mundo? Para responder a esta pregunta tenemos que hablar nuevamente sobre el negocio de inversión farmacéutico que lucha activamente contra cualquier avance que permita la erradicación de su mercado mundial enfermedades.
Usted es el fundador de un nuevo concepto de medicina, la “Medicina Celular”. ¿Podría explicar qué es la Medicina Celular y los beneficios de su implementación?
- Hoy en día, la medicina está dividida en diferentes especialidades según los órganos del cuerpo. El cardiólogo se encarga del corazón, el gastroenterólogo del intestino, los médicos ortopedistas de los huesos y las caderas. Este enfoque basado en los órganos ignora el hecho de que la salud y la enfermedad no se determinan al nivel de los órganos, sino al nivel de los millones de células que componen estos órganos y el cuerpo humano.
La
razón única y más importante para el deterioro de la función
celular y, en última instancia, la enfermedad, es la falta de
bio-energía al nivel de estas células. Las
moléculas bio-energéticas más importantes necesarias para que
estas células funcionen apropiadamente son las biocatalizadoras,
pequeñas moléculas que aceleran las reacciones químicas en estas
células. Las más importantes de entre estas moléculas naturales
son las vitaminas, los minerales, los elementos traza y algunos
aminoácidos. La
medicina celular es un nuevo campo de la medicina que aplica este
conocimiento en la prevención y el tratamiento de las enfermedades
más comunes de la actualidad. En
nuestro instituto de investigación de medicina celular continuamos
con la investigación de la necesidad específica de
estos micronutrientes
para prevenir y corregir enfermedades específicas, entre ellas las
enfermedades cardiovasculares, el cáncer y las enfermedades
infecciosas.
Ya
se percata que la medicina del siglo veintiuno aprovechará este
conocimiento a escala mundial, permitiendo así que la humanidad se
deshaga en gran medida de las enfermedades más comunes de la
actualidad, entre ellas las enfermedades cardiovasculares y el
cáncer.
No hay tiempo que perder, cualquier persona de la tierra puede
entender este principio sin necesidad de tener un título en
medicina. Cada profesional de la salud, cada político responsable de
la salud de su gente debería familiarizarse inmediatamente con estos
hechos científicos y desarrollar programas de sanidad nacionales que
usen este conocimiento.
SALUD Y MEDICINA CELULAR
¿Por qué considera que el control y el tratamiento natural es mejor y más eficiente que el tratamiento farmacéutico tradicional?
La
industria farmacéutica es una industria de inversión. Debido a su
propia naturaleza no puede producir ni producirá fármacos que
prevengan o erradiquen enfermedades, ya que esto eliminaría estas
enfermedades como mercado del uso continuo de estos fármacos. Este
hecho es difícil de entender y todavía más difícil de aceptar.
Pero es la verdad y todo el mundo debe saberlo.
En
consecuencia, el 80% de los medicamentos farmacéuticos que se
encuentran actualmente en el mercado no tienen ninguna eficacia
comprobada, sino que solo cubren síntomas. Como resultado directo de
este hecho, las enfermedades más comunes de la actualidad, entre
ellas las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, el SIDA y muchas
otras enfermedades, no son contenidas sino que continúan
propagándose a pesar del hecho de que existen alternativas eficaces
y no patentables.
Los
estudiantes de biología y bioquímica de todo el mundo aprenden
acerca del papel de los micronutrientes para el funcionamiento óptimo
de las células. Desgraciadamente, la influencia de la industria
farmacéutica en la educación médica mundial es tan fuerte que,
hasta ahora, estos efectos científicos no se han aplicado para
solventar problemas médicos. La condición previa para que el mundo
disfrute de los beneficios del tratamiento de salud natural es la
aceptación de nuevos efectos científicos y la eliminación de
barreras artificiales en la medicina que son económicamente
motivadas por el negocio de inversión farmacéutico de las
enfermedades.
El fallecido y dos veces ganador del premio Nóbel, el Dr. Linus Pauling describió sus logros como significativos. ¿Por qué pensaba así?
Linus
Pauling fue el único científico que recibió dos premios Nóbel no
compartidos. Primero recibió el premio Nóbel de Química y el
segundo fue el de la Paz, por su compromiso para conseguir el primer
acuerdo de desarme, el Tratado de Prohibición Parcial de los Ensayos
Nucleares, de 1963. Linus Pauling fue un gigante de la ciencia
durante el siglo veinte. Había encontrado la solución de la
estructura molecular de incontables moléculas orgánicas e
inorgánicas. Fue el primero en descubrir las propiedades
estructurales de las proteínas (alfahélix) y de la primera
enfermedad genética (anemia de célula única).
Conocí
a Linus Pauling hace más de veinte años cuando era portavoz de los
estudiantes de medicina en Alemania y en el consejo de la asociación
de estudiantes de medicina de la Organización Mundial de la Salud
(OMS). Pero nuestra relación en esa época no estaba basada
primordialmente en la ciencia, sino más bien en nuestro interés
común de trabajar para lograr la paz y el desarme nuclear.
Años
más tarde mi propia investigación en el campo de la salud
cardiovascular me llevó a reconocer el papel de las vitaminas y le
hablé de estos descubrimientos. Inmediatamente reconoció la
importancia de este hallazgo y me propuso ser el primer director de
investigación cardiovascular de su instituto en California.
Linus
Pauling y yo éramos más que colegas científicos. Compartíamos una
visión común de un mundo más sano y pacífico. Por lo tanto, no es
ninguna sorpresa que poco antes de morir, Linus Pauling dijera que
sin duda alguna me consideraba su sucesor.
¿Cómo reaccionó la comunidad científica tradicional a su trabajo y a su investigación?
Los
nuevos descubrimientos pasan por tres fases. Primero se ridiculizan,
en segundo lugar se lucha fuertemente contra ellos y finalmente se
consideran evidentes. Mis descubrimientos en el campo de la salud
cardiovascular y el cáncer no son ninguna excepción. En un mundo
médico donde las soluciones mecánicas como las operaciones
de bypass y
catéteres globo (angioplastia) son las “soluciones”
a la epidemia cardiovascular, y la radioterapia y la quimioterapia
las “soluciones”
al cáncer, la posibilidad de una prevención y un control natural,
seguro y asequible de estos problemas es poco menos que una
revolución.
En
el campo de la salud cardiovascular pasaron más de 10 años desde la
publicación de mi histórico documento científico “Soluciones
al rompecabezas de la enfermedad cardiovascular humana” (“Solutions
to the Puzzle of Human Cardiovascular Disease”) hasta
conseguir un avance en su aceptación. Pero finalmente llegó el 4 de
mayo de 2002. La Universidad de Stanford, una de las universidades de
medicina más importantes del mundo, me invitó a presentar este gran
descubrimiento en su simposio organizado por la escuela de
medicina. Esta
invitación ya reflejaba la creciente aceptación pública de nuestra
nueva concepción de la enfermedad cardiovascular como una forma
temprana de la enfermedad de los marineros, el escorbuto.
Esta
presentación resumía por vez primera en una institución médica
usada durante más de un siglo por el cártel farmacéutico,
algunas de las cuestiones sin resolver más importantes de la
cardiología: “Por
qué los animales no sufren infartos y las personas sí”;
por qué se nos endurecen las arterias (arteriosclerosis) pero no las
venas. A esto se debe el que se desconozca la “venosclerosis”.
Toda la presentación esta documentada en la página web de nuestra
fundación.
Del
mismo modo, en el campo del cáncer, pasaron 10 años desde la
publicación de mi descubrimiento del bloqueo natural del cáncer por
medio de la aplicación de la lisina y otros micronutrientes, hasta
que se presentó públicamente. El 8 de marzo de 2002 este
descubrimiento se publicó con una página entera en el periódico
más importante del mundo “USA
Today”.
Se esparció como un reguero de pólvora y muchas instituciones y
países están aprovechando este conocimiento.
No
he encontrado oposición en el campo científico, sin embargo, la
oposición de la industria farmacéutica es muy feroz. Durante los
últimos cinco años su estrategia principal ha sido la de intentar
prohibir la propagación de estos descubrimientos del campo de la
salud natural y que no son patentables, para proteger su
multimillonario negocio de la enfermedad.
¿Cuál fue el impacto de sus libros en la industria farmacéutica?
Mi
libro “Por
qué los animales no sufren infartos y las personas sí”enumeraba
por primera vez las “leyes
de la industria farmacéutica”.
Estas leyes identifican el negocio farmacéutico de la enfermedad
como una industria de inversión y no como una industria para la
salud.
- Desenmascaran el principio de patentabilidad como un principio que desvía la dirección de investigación de esta industria hacia la ganancia económica y no a proporcionar las necesidades de salud de las personas en el mundo. Este libro culpaba abiertamente a la industria de inversión farmacéutica de la muerte prematura de cientos de millones de personas de todo el mundo en las últimas décadas y por la ruina económica de economías enteras. Este desenmascaramiento de la mayor industria de inversión del mundo como un multimillonario plan de fraude fue un acto valeroso. Cuando hice mi discurso el 21 de junio de 1997 diciendo abiertamente estas cosas por primera vez en la historia a un público de 3.500 personas en Alemania, el efecto se sintió en todo el mundo.
La
única razón por la que la industria farmacéutica no tomó
represalias contra mí es porque vinculé este “negocio
de la enfermedad” sin
escrúpulos con los mayores crímenes cometidos contra la humanidad
en el siglo XX: el asesinato masivo durante la Segunda Guerra
Mundial. Es
un hecho histórico que el mayor cártel europeo petroquímico y
farmacéutico financió la toma de poder de Hitler hace 70 años. La
Segunda Guerra Mundial fue primordialmente una guerra por la
conquista de los recursos naturales de Europa del este y Asia.
El Tribunal de Guerra de Nüremberg de 1946/47 declaró que la Segunda Guerra Mundial no hubiera sido posible sin este cártel petroquímico, llamado I. G. Farben
El
Tribunal de Guerra de Nüremberg de 1946/47 declaró que la Segunda
Guerra Mundial no hubiera sido posible sin este cártel petroquímico,
llamado I. G. Farben. Como resultado de este tribunal, I. G.
Farben fue dividido en Bayer, BASF y Hoechst, y algunos de sus
directivos fueron sentenciados por comenzar una guerra en contra del
Derecho Internacional, por el asesinato masivo y la explotación y
saqueo de la propiedad pública y privada en países extranjeros y
otros crímenes contra la humanidad. La historia de la situación
empresarial detrás de la Segunda Guerra Mundial está documentada en
un libro de Josef
Borkin “El
crimen y el castigo de I. G. Farben” (“The Crime and Punishment
of I.G. Farben”) que
se encuentra documentado en la página web de nuestra fundación.
Así,
desde el comienzo mismo de mi estrategia de desenmascaramiento, la
industria farmacéutica ha estado a la defensiva. Por ello, no es
ninguna sorpresa que nunca se hayan atrevido a tomar represalias o a
comenzar un pleito por injurias y calumnias. Mientras
tanto, mis esfuerzos de décadas por desenmascarar a la industria
farmacéutica como una multimillonaria operación de fraude se han
visto confirmados en un articulo principal del mayor semanario
Europeo “Der
Spiegel”.
Este artículo acusa abiertamente a la industria farmacéutica de
fraude, engaño, de arriesgar la vida de las personas, de dañar la
economía de los países de todo el mundo por una magnitud de
billones de dólares y de muchas otras acusaciones hechas por mí en
años anteriores. Pasaron
más de 5 años entre mi primer juicio público contra el negocio
farmacéutico de las enfermedades, y la gran cobertura mediática que
ahora confirma estos hechos. Esto no es ninguna sorpresa ya que este
artículo también confirma que la industria farmacéutica está
íntimamente relacionada con los políticos más importantes
encargados de la toma de decisiones del mundo. Este artículo también
revela que incluso ahora, si un gobierno quiere tomar medidas contra
el negocio farmacéutico de las enfermedades, y las embajadas
estadounidenses intervienen directamente en nombre del gobierno de
Estados Unidos!
Disfruto
por haber sido un pionero, no sólo en el campo de la salud natural,
sino también al desenmascarar el negocio farmacéutico de las
enfermedades. El
artículo en “Der
Spiegel” del
31 de marzo de 2003 es la primera ficha de dominó que hará caer las
paredes de la industria farmacéutica en un futuro cercano. Otros
medios le seguirán.
Y esto es bueno. Simplemente no puede ser que se sacrifique la salud
de millones de personas y la economía de los países del mundo por
unos cuantos iinversionistas que se renuevan sistemáticamente,
apoyando a más y más políticos sin escrúpulos, incluidas las
administraciones actuales de los Estados Unidos y Gran Bretaña, con
el propósito principal de seguir manteniendo este multimillonario
fraude en nuestro planeta.
¿Están disponibles sus libros en todo el mundo?
Mis
libros se han traducido a más de 10 idiomas y están disponibles en
forma impresa en la mayoría de los idiomas. También ofrecemos estos
libros on-line en nuestra página web, para que todo aquel que esté
interesado pueda leer ahí esta información. Estamos
haciendo todos los esfuerzos posibles para continuar con la difusión
de esta información vital a millones de personas, incluida la
prevención y la terapia natural para la enfermedad cardiovascular,
el cáncer y otros problemas comunes.
Esta
información es tan fundamental que debería difundirse
inmediatamente por el mundo entero. Damos
la bienvenida a todos los periódicos, a las radios, estaciones de
televisión y otros medios que comprendan la importancia de este
mensaje y ayuden a su difusión. Los tres libros principales
son “Por
qué los animales no sufren infartos y las personas sí” (“Why
Animals don’t get Heart Attacks – but People do”), que
describe los avances en el campo de los infartos, los derrames, la
hipertensión, la insuficiencia cardiaca, las arritmias y otros
problemas cardiovasculares. El libro “El
Cáncer” (“Cancer”)describe
el descubrimiento del control natural del cáncer. Este libro
describe por primera vez cómo el cáncer ya no es más una sentencia
de muerte. El tercer libro que escribí es la documentación de mi
lucha durante 10 años contra el cártel farmacéutico. Se titula “En
nombre de la humanidad” (“In the Name of Mankind”).
Una enfermedad erradicada ya no es un mercado
¿Por qué no hemos oído hablar de estos descubrimientos con anterioridad?
La
respuesta es obvia. La industria farmacéutica no es una industria
que haya crecido de forma natural. Fue creada artificialmente por
inversionistas que, para poder ganar dinero con las enfermedades,
tuvieron que bloquear los tratamientos médicos naturales y no
patentables para que no estuvieran disponibles en ninguna parte del
mundo.
Al
comienzo del siglo XX el grupo Rockefeller ya controlaba la mayor
parte del negocio petrolero de los Estados Unidos y muchos otros
países. Con
ayuda de estos trillones de dólares en ingresos, este grupo de
inversión definió un nuevo mercado: el cuerpo humano. El
beneficio o rendimiento de esta inversión dependía de la
patentabilidad de los medicamentos farmacéuticos inventados. Los
beneficios de trillones de dólares de esta nueva industria de
inversión se usaron sistemáticamente para convertir la medicina en
un negocio de inversión manejado por las farmacéuticas. En
sólo unas décadas, la medicina pasó a estar controlada por estos
grupos de interés a través de su influencia en las escuelas de
medicina, en los medios y en el ruedo político.
- Uno de los principales problemas a los que esta industria tenía que hacer frente era la competencia de los productos naturales para la salud. Entre 1920 y 1935 se descubrieron la mayor parte de las vitaminas y de los nutrientes esenciales que eran necesarios para el metabolismo básico de las células. Para el mundo científico estaba claro que, sin estas moléculas esenciales en el metabolismo celular, estas células no funcionarían apropiadamente y serían el origen de las enfermedades. Los estrategas de la inversión farmacéutica se percataron de esto y se embarcaron en una campaña mundial para impedir que esta información vital estuviera a disposición del mundo. Pero silenciar esta información fue sólo el primer paso. Otras medidas estratégicas para fortalecer el fraudulento plan del negocio farmacéutico fueron desacreditar la información de salud acerca de estas terapias naturales y no patentables y, finalmente, prohibir cualquier declaración sobre prevención y terapias naturales.
Todas
estas medidas tenían únicamente un propósito: proteger a la
industria de inversión farmacéutica basada en fármacos patentables
que solamente cubren los síntomas, de las terapias naturales y no
patentables que son esenciales en el mantenimiento de la salud
celular. En
contraposición a esto, los hechos científicos sobre las moléculas
naturales esenciales para las funciones básicas celulares y que se
encuentran descritas en los libros de texto de biología, se
convirtieron en objeto de vida o muerte en todo este tema del negocio
de inversión.
- El que las enfermedades se pudiesen prevenir a través de la optimización de la salud celular con moléculas naturales y no patentables amenazaba la base misma de todo el negocio de inversión farmacéutico de las enfermedades. Una enfermedad prevenida o erradicada simplemente ya no es mercado.
Es
especialmente importante reflexionar acerca de la influencia de la
industria farmacéutica en la profesión médica. A través de la
fundación de universidades de medicina privadas en Estados Unidos,
incluidas las llamadas universidades “Ivy
League” como
Harvard, Yale, la Clínica Mayo y demás, la industria de inversión
farmacéutica simplemente compró la opinión médica en todo el
mundo. Cada vez más, la enseñanza de terapias médicas se centró
en los medicamentos farmacéuticos, y al mismo tiempo, los
tratamientos de salud naturales se prohibieron al considerarlos
“anticuados”.
Casi
ningún médico que se haya licenciado en una universidad de medicina
durante las últimas décadas sabe que el primer premio Nóbel por el
papel de la Vitamina C en el metabolismo celular se concedió en
1937. Así,
durante más de medio siglo, generaciones de médicos, millones en
todo el mundo, se licenciaron en medicina sin saber nada del papel
vital y, los beneficios para la salud de las vitaminas, los minerales
y los elementos traza.
Todos
podrán entender de inmediato las consecuencias devastadoras de esta
estrategia de inversión para la salud humana mundial si observan los
siguientes datos. Casi
nadie de entre los 6 billones de seres humanos que viven en la
actualidad sabe que el cuerpo humano no produce vitamina C. Ahora es
un hecho científico que la misma molécula de vitamina (que se sabe
que protege a las arterias de la “enfermedad
de los marineros”,
el escorbuto) es también el factor principal para prevenir los
infartos, derrames y otros problemas de salud cardiovasculares. De
este modo, la simple prohibición de que este conocimiento vital
llegase a la profesión médica en interés de la industria de
inversión farmacéutica, creó deliberadamente la epidemia
cardiovascular, la epidemia sanitaria número uno en el mundo
industrializado así como en las zonas más urbanizadas del mundo en
vías de desarrollo.
Apenas
ninguna persona que viva hoy en el mundo sabe que el cuerpo humano no
produce el aminoácido natural lisina, un bloque de construcción de
proteínas esencial. Y ahora resulta que esta molécula natural
lisina es uno de los factores más importantes a la hora de impedir
la propagación del cáncer por el cuerpo. El cáncer es la segunda
epidemia más numerosa en el mundo industrializado y los fármacos
vendidos durante el último mes de vida de un paciente con cáncer
conforman uno de los mercados más rentables del negocio farmacéutico
de las enfermedades.
A
comienzos del siglo XXI, la humanidad está despertando de una
pesadilla
De
esta forma, al comienzo del siglo XXI la humanidad está despertando
de una pesadilla. Con tan sólo la propagación de información sobre
salud acerca de las moléculas necesarias para el funcionamiento
celular óptimo, pero que nuestro cuerpo no produce, dos de cada tres
vidas del mundo industrializado y del tercer mundo se habrían
salvado.
- Y también debemos ser conscientes del hecho que la razón por la cual las personas del mundo han estado “dormidas” durante todo un siglo no es porque no seamos gente inteligente. Debemos darnos cuenta de que para que el fraudulento y engañoso negocio de las farmacéuticas funcione, éstas han de gastarse billones de dólares en engaños y en crear una fachada artificial que las muestre como “los benefactores de la humanidad”. Para alcanzar este objetivo, esta industria ha gastado en marketing el doble de lo que ha gastado en investigación.
Donald
Rumsfeld, el actual ministro de Guerra de los Estados Unidos ha sido
el consejero delegado de varias compañías multinacionales
farmacéuticas. Recibió varios premios por sus servicios en esta
industria antes de que lo designaran a su cargo actual en la
administración Bush. No
hay duda que Rumsfeld y todos los ejecutivos de esta industria,
incluido el grupo de inversión Rockefeller, conocen estos hechos.
Tiemblan ante la idea que la verdad sobre el negocio farmacéutico de
las enfermedades se propague por todo el mundo como un reguero de
pólvora. Si
esto pasara, la suerte estará echada:Serán
considerados los responsables de la muerte de millones de personas a
manos de enfermedades que se podrían haber prevenido si no hubiera
sido por sus decisiones totalmente intencionadas. Ellos lo saben: o
ellos aplastan a la humanidad en una guerra y un escenario mundial
tipo “Gran
Hermano”, o
la humanidad los aplastará a ellos. No hay punto medio. Éste es el
trasfondo de la guerra actual. Por eso se enfrentan a todo el
planeta.
Durante
más de un siglo, el multimillonario plan de fraude farmacéutico ha
tenido como condición previa la prohibición de la información de
salud vital, natural y no patentable en la prevención de las
enfermedades más comunes en la actualidad. Así que en realidad
nadie debería sorprenderse que hicieran justo eso y que no oyésemos
antes nada sobre estos descubrimientos.
LA MEDICINA CELULAR EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER
INTRODUCCIÓN A LA MEDICINA CELULAR DEL DR RATH
La OMS se creó para mejorar la salud de todo el mundo. Tras 15 años desde su creación, controlada por los intereses de las farmacéuticas, se había convertido en lo contrario de aquello para lo que nació
¿Pero qué pasa con el papel de la Organización Mundial de la Salud, acaso no promueve la nutrición?
La
Organización Mundial de la Salud (OMS) se creó hace más de 50 años
con el fin de mejorar la salud de todo el mundo. Uno de sus
principales enfoques fue la difusión de información sobre
nutrición. Junto
con la Organización para la Agricultura y la Alimentación (OAA), la
OMS publicó anuales –alrededor de una década- anexando “Reportes
conjuntos sobre Nutrición”.
- Después de este periodo de tiempo, los intereses de inversión farmacéuticos habían tomado el control absoluto de la OMS. Desde este punto en adelante se convirtió en lo opuesto a lo que era. En 1963, sólo 15 años después de que se fundase la OMS para servir a los habitantes del mundo, se había convertido en un instrumento del cártel farmacéutico mundial.
En
1963 se creó una nueva comisión para luchar específicamente contra
los micronutrientes (vitaminas, minerales y aminoácidos) e impedir
que se usasen para prevenir, curar y erradicar enfermedades. El
propósito del llamado “Codex
Alimentarius” (estándar
alimentario) de esta comisión de la OMS / OAA era el de
imponer “límites
superiores” artificiales
para impedir que la gente usase estos componentes naturales para la
salud con fines terapéuticos. Esta comisión también se embarcó en
una “guerra
santa” contra
la propagación de la información de la salud natural relacionada
con los beneficios científicos probados de estos micronutrientes. De
esta forma el farma-cártel utilizó a la OMS como su instrumento
mundial para dar el empujón a la primera legislación de la
globalización, leyes proteccionistas para asegurar artificialmente
el monopolio mundial de la salud de los fármacos patentados.
Así,
durante los últimos 40 años, la organización creada para mejorar
la salud de todo el mundo, se ha utilizado para satisfacer los
intereses de un puñado de inversionistas para que haga exactamente
lo opuesto: mantener a los habitantes del mundo ignorantes sobre la
información vital para prevenir las enfermedades más comunes de la
actualidad.
La
publicación de mi Programa de 10 Puntos “Salud
para todos en el año 2020” (“Health for all by the year
2020”) http://www4.dr-rathfoundation.org//HEALTH_FOR_ALL_BY_THE_YEAR_2020/index.htmen la
cumbre mundial de Johannesburgo en agosto de 2002, fue un punto de
inflexión para esta organización. Con más de 100 Jefes de Estado a
quienes se les hacia conciencia acerca de la naturaleza fraudulenta
del negocio farmacéutico y las alternativas de la salud natural, la
batalla para recobrar la OMS y usarla para el beneficio de la gente
comenzó. Los países en vías de desarrollo de África, Sudamérica
y Asia están dirigiendo esta batalla histórica. Pero que no haya
confusiones, las fuerzas del cártel farmacéutico consolidadas en la
OMS no se darán por vencidas voluntariamente.
Las
personas del mundo deben percatarse del hecho que los grupos de
interés que convirtieron a la OMS en lo opuesto a lo que debía ser,
son los mismos grupos de interés que han forzado la guerra contra
Irak y la actual crisis internacional en este planeta. Así, la
guerra por el control de la OMS se llevará a cabo con la misma
brutalidad que cualquier batalla militar. Se permite la comparación,
después de todo, las víctimas en ambos casos son miles de millones
de personas.
El
resultado de esta batalla por el control del la OMS es seguro: los
habitantes del mundo, por su propio bien y por el bien de las
generaciones futuras, ganarán esta batalla y retomarán el control
de este organismo mundial. Cuánto tiempo llevará, dependerá en
última instancia de que se informe a la gente de estos
acontecimientos y de que se comunique a sus gobiernos que han de
tomar medidas tanto nacional como internacionalmente. Mientras tanto,
es esencial que haya organizaciones que no se puedan comprar,
sobornar o influenciar de ninguna manera. La Fundación
para la Salud Dr. Rath http://www4.dr-rath-foundation.org/se fundó
como una contribución hacia este propósito.
El objetivo principal de la Comisión del Códex Alimentarius es el apoyo al cártel farmacéutico, prohibiendo la difusión de la información de la salud natural relacionada con las vitaminas, los minerales y otros nutrientes esenciales.
Ha mencionado la Comisión Codex Alimentarius. ¿Puede explicar más esto?
La Codex
Alimentarius es
una comisión de la OMS y de la OAA. Alrededor de la mitad de sus
miembros están relacionados directa o indirectamente con la
industria farmacéutica. Mientras que la Codex
Alimentarius trata
una variedad de cuestiones relacionadas con la protección de los
alimentos, la mayor parte del tiempo se desperdician esfuerzos y
recursos en la batalla del cártel farmacéutico contra la difusión
de la información de la salud natural relacionada con las vitaminas,
los minerales y otros nutrientes esenciales.
Después
de mis descubrimientos sobre la conexión entre el escorbuto y las
enfermedades del corazón, del éxito de mi libro “Por
qué los animales no tienen infartos” (“Why Animals don’t get
Heart
Attacks”) http://www4.dr-rath-foundation.org/THE_FOUNDATION/About_Dr_Matthias_Rath/why_book.html#TOPy
después de que un primer intento de ilegalizar las terapias
naturales en los Estados Unidos fracasase en 1994, las
empresas de fármacos revitalizaron el “Codex
Alimentarius” en
1995. Desde
entonces, han dirigido una enérgica campaña para proteger al
negocio farmacéutico de las enfermedades, de los micronutrientes
eficaces, seguros y no patentables. En
la actualidad esta comisión se reúne todos los años a puerta
cerrada. Su objetivo principal es prohibir las declaraciones de salud
preventivas y terapéuticas relacionadas con las vitaminas, los
minerales y otros nutrientes esenciales. Estas
recomendaciones sin escrúpulos se pasarían en nombre del cártel
farmacéutico a la Asamblea General de las Naciones Unidas con la
recomendación de que se convirtiesen en ley vinculante para todos
los países miembros de las Naciones Unidas, es decir, para todo el
mundo. Este es, por lo menos, el plan del cártel farmacéutico.
En
los últimos años hemos organizado regularmente protestas contra los
planes “Codex”
del cártel farmacéutico, incluido conferencias científicas,
concentraciones y campañas de protesta dirigidas a los miembros de
la comisión “Codex”
y a los gobiernos que aún la apoyan. Durante la última campaña de
protesta más de 600 millones (!) de cartas de protesta llegaron a
los gobiernos y a los miembros de los parlamentos de los países que
aún apoyan este campaña sin escrúpulos.
En
la víspera de que la reunión “Codex”
de noviembre de 2002 tuviera lugar en Berlín, tuvimos una
conferencia de expertos de la salud de todo el mundo, incluido
Sudáfrica. No es de extrañar que fuera en esta “reunión
Codex” cuando
la delegación oficial de Sudáfrica desenmascarase por primera vez
la hipocresía tras el “Codex
Alimentarius”.
Para entender la importancia de este paso se deben explicar los
siguientes hechos:
Nadie
en su sano juicio apoyaría una prohibición por las buenas. Por lo
tanto, el Cártel de los fármacos necesitaba proporcionar un
pretexto para los políticos aún indecisos acerca de por qué
deberían ilegalizar las terapias de salud naturales.
- Como pretexto inventaron la existencia de efectos secundarios de las vitaminas que no existen. Por supuesto, estos efectos secundarios sólo existen en la imaginación de los grupos de interés farmacéuticos y en las mesas de diseño de su maquinaria mundial de relaciones públicas. Las vitaminas, los minerales y los aminoácidos son los bloques de construcción de la vida y el cuerpo puede eliminar cualquier excedente de ellos sin problemas.
Esto
es diametralmente opuesto a los medicamentos farmacéuticos
sintéticos. Debido a que son sintéticos, el cuerpo no los reconoce
y esta es la razón por la que casi todos los medicamentos
farmacéuticos están relacionados con graves efectos secundarios.
Según la edición del 15 de abril de 1998 de la Journal
of the American Medical Association (Revista
de la asociación médica americana), estos efectos secundarios
mortales de los medicamentos farmacéuticos se han convertido en la
cuarta causa principal de muerte en el mundo industrializado.
Ignorando todos estos hechos, la maquinaria de relaciones públicas
farmacéutica intenta manipular la opinión pública mundial y
presionar a los políticos que necesitan para que se aprueben estas
recomendaciones sin escrúpulos del “Codex
Alimentarius”.
Es
desde esta posición que tenemos que apreciar la postura que el
gobierno de Sudáfrica tomó en la reunión “Codex”
de 2002, desenmascarando la hipocresía de la campaña que durante
décadas realizó el cártel de fármacos presente en el “Codex”,
mediante el apoyo de nuestros argumentos como la posición oficial
del gobierno. Pero esto no fue ninguna coincidencia. Dos años antes
el gobierno Sudafricano se había enfrentado al cártel farmacéutico
negándose a pagar los derechos de los fármacos para el SIDA.
Su
argumento era sencillo: pagar exorbitantes derechos de estos fármacos
los dejaría fuera del alcance de la mayor parte de la gente de
Sudáfrica y del mundo en vías de desarrollo. Así, la industria
farmacéutica, al insistir en estos márgenes enormes de beneficios,
está deliberadamente arriesgándose a que mueran millones de
personas en África y en todo el mundo. El cártel de los fármacos,
es decir la Federación Internacional de Fabricantes Farmacéuticos,
fue los suficientemente arrogante como para denunciar al gobierno
sudafricano en el Tribunal de Pretoria. No es de extrañar que esta
guerra no se ganase en los juzgados pero sí en el tribunal de la
opinión pública Manifestantes en todo el mundo en contra de
la “matanza
por los intereses del negocio farmacéutico de las
enfermedades” hicieron
imposible que el cártel farmacéutico continuase con el litigio. En
enero de 2001, tan sólo unas semanas después de haber desafiado al
gobierno sudafricano en los tribunales, el cártel farmacéutico
admitió su derrota y retiró el litigio. El gobierno sudafricano
había ganado una victoria histórica contra el cártel
farmacéutico. Mientras
tanto, muchos países han seguido el ejemplo del gobierno sudafricano
y están fabricando sus propios fármacos sin tener que pagar tasas
estranguladoras de patentes.
Es un hecho científico que prácticamente todos los virus se pueden bloquear total o parcialmente con terapias naturales.
Ha mencionado fármacos para el SIDA. ¿Hay alternativas naturales a estos medicamentos?
Es
un hecho científico que prácticamente todos los virus se pueden
bloquear total o parcialmente con terapias naturales. El Ascorbato
(vitamina C) reduce la multiplicación (replicación) de los virus.
Un estudio publicado en la influyente Proceedings
of the National Academy of Science USA (Procedimientos
de la academia nacional de la ciencia EE.UU.) en 1990 mostró
que la
vitamina C, en cantidades que una persona puede tomar a diario,
¡podía bloquear la replicación del VIH en más de un
99,9%! Proceedings
of the National Academy of Science in the US es
una de las publicaciones científicas más leídas en el mundo. Así,
durante más de toda una década la industria farmacéutica, la
Organización Mundial de la Salud y los dirigentes médicos han
sabido que existían alternativas naturales y no patentables a los
fármacos. Es más, estos tratamientos naturales son más eficaces
que cualquier otro enfoque actual farmacológico para controlar la
enfermedad.
Una
segunda sustancia crítica para bloquear la propagación de los virus
es el aminoácido lisina. Debido
a que todos los virus se propagan digiriendo el tejido que los rodea
(colágeno) con la ayuda de las enzimas (colagenasas), la
neutralización de estas enzimas reducirá o impedirá la propagación
del virus. Se ha demostrado que los aminoácidos naturales lisina y
prolina consiguen este efecto. Es más, se ha documentado que la
vitamina A y otros nutrientes esenciales mejoran el sistema
inmunológico y de este modo contribuyen a una prevención y
tratamiento eficaz del SIDA.
Hemos
documentado muchos de estos estudios en la página web de nuestra
fundación para que cualquiera pueda aprovechar esta información
rápidamente y ayudar a propagar este mensajevital, pacientes,
profesionales de la salud y políticos de la salud por igual.
¿Por qué considera que el programa de las Naciones Unidas para el SIDA beneficia a la industria farmacéutica?
La
mayoría de los programas de las Naciones Unidas están dominados por
grupos de interés farmacéuticos. Esto también se refiere al
programa de la ONU para el SIDA. Debemos entender que para la
industria farmacéutica ha comenzado una batalla por su credibilidad
tanto en los países en vías de desarrollo como en los países
industrializados. Más y más países se percatan de que hay
alternativas naturales a los medicamentos farmacéuticos que no sólo
son más eficaces, sino que además están disponibles a una fracción
del coste y sin pagar derechos de patentes prohibitivos. Así,
muchos gobiernos del mundo se han dado cuenta de la naturaleza sin
escrúpulos y del plan fraudulento del negocio de las farmacéuticas
que “negocian
con las enfermedades”,
y ahora están centrando nuevamente sus estrategias de salud
nacionales en enfoques naturales de salud.
Tenemos
que comprender que cualquier país que decida apartarse del negocio
farmacéutico de las enfermedades es un clavo en el ataúd de esta
industria de inversión. Una decisión así no sólo significa que la
industria farmacéutica sólo ganará una fracción de sus ingresos
en este país. Hay una consecuencia mucho mejor: cada país que le dé
la espalda al negocio farmacéutico de las enfermedades hace una
contribución para que el mundo abra los ojos ante el viejo negocio
fraudulento de las enfermedades de más de un siglo, mantenido y
promovido por los grupos de inversión farmacéuticos.
Las
consecuencias a medida que más y más países se liberan del yugo
del cártel farmacéutico son devastadoras para esta industria.
Imagine lo que pasará cuando cada vez más países del mundo se
percaten de que la epidemia del SIDA se puede contener mediante el
suministro a su gente de suficiente vitamina C y otras terapias
naturales no patentables en cantidades óptimas. Imagine
la reacción de la gente cuando se den cuenta de que la industria
farmacéutica ha retenido deliberadamente la información vital de
estos ingredientes naturales para que no llegase a ellos.
Empezamos
a ser testigos de cómo se vuelve la espalda a las empresas
farmacéuticas a escala mundial. Los gobiernos de Jordania, Emiratos
Árabes Unidos, Nigeria, Sudáfrica, Angola, Malawi y muchos otros
gobiernos africanos así como la República Popular de China, han
decidido embarcarse en estrategias naturales para el cuidado de
la salud. La
industria farmacéutica de inversión no sólo se enfrenta al“efecto
dominó”, es
la caída del “Muro
de Berlín” del “negocio
farmacéutico de las enfermedades”mundial.
Para
servir a la gente y a las naciones más afectadas por el SIDA, las
Naciones Unidas y todas sus organizaciones necesitan aprovechar estos
descubrimientos de la salud natural y hacer que este conocimiento y
estas terapias estén disponibles para los habitantes del mundo lo
antes posible.
¿No tiene usted enemigos al atacar a grupos de interés tan poderosos como la industria farmacéutica?
He
hecho frente a estos poderes desde que recogí la antorcha del dos
veces ganador del premio Nóbel Linus Pauling. Desde
el principio fui totalmente consciente de que solamente el
descubrimiento de la conexión entre el escorbuto y las enfermedades
del corazón incinera un multimillonario mercado farmacéutico para
siempre. Así que retomar esta batalla para liberar a la humanidad
del yugo de esta industria inmoral y engañosa fue una decisión
intencionada.
Si
miramos atrás, hay unas cuantas lecciones importantes que aprender.
Si un científico, un hombre, puede marcar una diferencia así en el
curso de los acontecimientos humanos como para derrumbar a la mayor
industria de inversión de la tierra, no es sólo por mi propia
fuerza. La razón principal por la que, junto con unas cuantas
personas, pude hacer que comenzase la desaparición de la mayor
industria de inversión del siglo XX fue porque la naturaleza de esta
industria era el engaño: prometía “salud”
y vendía todavía más enfermedad.
Una
vez que el fraude se desenmascaró no hubo defensa que la protegiera
de la desaparición. Así, durante
todos estos años en los que me he enfrentado con la industria
farmacéutica y los he acusado públicamente de ser fraudulentos y de
arriesgar la vida de millones de personas, nunca se han atrevido a
contraatacar abiertamente. Ni
tampoco a cuestionar abiertamente mis descubrimientos científicos.
- Sin embargo, lo que sí ha ocurrido han sido intentos de desacreditarme como persona por parte de algunos creadores de opinión médicos y medios farmadependientes. Pero este es el sino de cualquiera que se atreva a hacer frente a aquello que no está bien. Espero que muchos jóvenes, generaciones futuras, puedan aprender de este ejemplo y tengan el coraje de enfrentarse a lo que reconozcan como incorrecto cuando llegue el momento.
En
cuanto a mi seguridad personal, mucha gente me pregunta si no temo
por mi vida. Hacen referencia a la última novela de John le
Carré “The
Constant Gardner” (“El jardinero constante”) y
al hecho de que el modelo de negocio de la industria farmacéutica no
respeta la vida. El propio John
le Carré escribió
en el epílogo de su libro que mientras trabajaba en su novela se dio
cuenta de que “comparado
con la realidad farmacéutica, su novela se lee como una postal de
vacaciones”.
Si
uno está en una posición privilegiada, como yo lo estoy, donde se
puede marcar una diferencia en la vida de millones de personas y en
la de las generaciones que están por venir, hay que tomar la
decisión correcta. Decir la verdad en alto y en todas partes se
convierte en la mejor protección frente a esos grupos que se oponen
a uno. La serie de Cartas Abiertas que publiqué en nombre de nuestra
fundación en varios países fue sólo un paso más en este proceso.
¿Cuáles eran los propósitos de su campaña mundial de información “Sí a la salud y no a la guerra”?
Desde
el comienzo mismo de la crisis internacional actual, los habitantes
del mundo sospechaban de la llamada “Guerra
contra el terrorismo”propagada
por la administración Bush. En
todas las manifestaciones contra esta guerra en cualquier parte del
mundo, había pósters que revelaban uno de los verdaderos motivos de
esta guerra: el petróleo.
Si
tu único propósito es el petróleo, no necesitas crear una histeria
masiva mundial, no necesitas convertir a la sociedad estadounidense
en un estado paramilitar y no necesitas construir una oficina
completamente estilo “Gran
Hermano” con
67.000 personas espiando a tus propios ciudadanos, todo esto bajo la
excusa de la “seguridad
de la patria”.
Esto sólo tiene sentido si le tienes miedo a algo en tu propio país
y toda la población es una amenaza potencial para tus beneficios
económicos y para tu mandato político.
Como
expliqué repetidamente en mis Cartas
Abiertas,
el principal beneficiario de la crisis actual, de la guerra contra
Irak y de una tercera guerra mundial potencial, es la industria
farmacéutica. Enfrentada a juicios debilitantes en todo el mundo en
agosto de 2001, la industria farmacéutica no sólo era la mayor
beneficiaria de los trágicos eventos del 11 de septiembre. En un
intento por hacer un último esfuerzo para estabilizar el embalse de
credibilidad que ahora se rompía de su fraudulento negocio, los
grupos de inversión detrás de esta industria se enfrentaron a la
desaparición de sus inversiones al completo.
Hay
que comprender que si eres capaz de crear la mayor industria de
inversión en el planeta tierra basada en un modelo fraudulento, y
este fraude se revela, no hay sector de la sociedad que no quede
afectado. Esta es exactamente la situación a la que se enfrenta en
la actualidad el grupo Rockefeller. Esta es la razón por la cual
colocaron a Donald Rumsfeld, antiguo ejecutivo de compañías
multinacionales farmacéuticas, en el cargo de Ministro de Guerra
para que esencialmente estableciese dónde y por cuánto tiempo
caerían las bombas. A esto se debe que la industria farmacéutica
haya sido el único mayor donante en la campaña para la presidencia
de George Bush, incluidas las elecciones del Senado en noviembre de
2002 reguladas por una clara situación de guerra.
- No le quepa duda que estos grupos de interés, que se enfrentan a su propia desaparición, están preparados para arrastrar a toda la humanidad con ellos. Una situación así, sucedida hace 500 años, desencadenó la transición de la Edad Media a la Edad Moderna en Europa. Enfrentados a su propia desaparición, los dirigentes de esa época comenzaron una guerra contra su propia gente. En la “Guerra de los 30 Años” (1618 – 1648) un tercio de Europa quedó destruida y se sacrificaron decenas de millones de vidas.
¿Puede profundizar en este paralelismo histórico que acabó con la Edad Media?
Hace
400 años, millones de personas de Europa aprendieron a leer y a
escribir a través de la imprenta y de la traducción de los primeros
libros del latín a las lenguas habladas. Esta “liberación
del analfabetismo” acabó
con la Edad Media en Europa y desencadenó lo que hoy conocemos como
la Edad Moderna. Ninguna
fuerza, ni guerra, ni dictadura pudo impedir que millones de personas
de esa época renunciasen a su derecho a leer, a escribir, a adquirir
conocimientos y a una vida digna.
De
la misma forma, hoy ninguna guerra, ningún abandono de los derechos
civiles, ningún estado “Gran
Hermano”,
será capaz de detener la liberación de la humanidad del yugo del
cártel farmacéutico.Demasiadas
personas han muerto ya en vano, demasiadas economías se han visto
arruinadas por estos intereses empresariales, y ahora los habitantes
del mundo entienden porqué está pasando todo esto y continuarán
luchando por su derecho a la salud natural.
Nuestra
campaña “Sí
a la salud y no a la guerra” muestra
el interés de la industria farmacéutica en la actual guerra y en la
siguiente “guerra
mundial” que
ya ha sido anunciada por el antiguo director de la CIA James Woolsey.
También es una llamada a la acción, para impedir que esto ocurra.
Cualquier persona, en cualquier parte del mundo puede aprovechar
inmediatamente los grandes descubrimientos en el campo de la salud
natural. Cada casa, cada consulta médica, cada hospital y cada
sistema de sanidad que aproveche los enfoques de la salud natural
privará a los grupos de interés farmacéuticos del dinero que
necesitan para financiar la siguiente guerra. A esto se debe que las
dos áreas estén tan unidas.
- Los habitantes del mundo comienzan a darse cuenta del hecho de que los grupos de interés que continúan permitiendo que las enfermedades maten a millones de personas en pos de ganancias económicas, son los mismos grupos de interés que ahora arrastran a la humanidad a una tercera guerra mundial. Y los habitantes del mundo comienzan a darse cuenta que este sector de la salud es el sector más estratégico para cambiar el destino de nuestro planeta hacia un mundo más sano y también más pacífico. La ecuación es sencilla. Hay un puñado de inversionistas que quieren seguir beneficiándose de las enfermedades y de la guerra, y están los intereses de más de 6 billones de personas en un mundo sin enfermedades y sin guerras. El resultado de esta batalla es seguro. Nosotros, las personas, ganaremos, pero necesitamos que más y más personas se unan.
¿Quién financió su campaña “Sí a la salud y no a la guerra”?
Esta
campaña fue posible gracias a las contribuciones de personas a las
que las terapias naturales de salud ya han ayudado. Nuestro
instituto de investigación proporciona conocimientos y programas de
salud natural que permiten que la gente con problemas de corazón,
insuficiencia cardíaca, hipertensión, problemas circulatorios por
diabetes, cáncer, osteoporosis, y muchas otras enfermedades, se
beneficie de los descubrimientos de la salud natural en el campo de
la investigación de vitaminas y de la medicina celular. Cientos
de miles de personas y pacientes de 5 continentes ya están
aprovechando estos descubrimientos. En
muchos casos, los beneficios para la salud van más allá de todo lo
que han experimentado con medicamentos farmacéuticos.
Por
consiguiente, no sólo disfrutan de los beneficios de estos enfoques
de la salud natural, sino que también quieren que estos
conocimientos se propaguen por todo el mundo para que así puedan
ayudar a otras personas que aún no conocen estos descubrimientos.
Así, el apoyo para esta campaña viene de gente que en la mayoría
de los casos ha experimentado los beneficios de algo en lo que creen
y por lo que luchan en su propia vida y en sus propios cuerpos. De
otro modo, esta campaña mundial no habría sido posible.
¿Cuáles son algunos de los logros más significativos de su campaña “Sí a la salud y no a la guerra”?
Al
mostrar a la industria farmacéutica como la instigadora y primera
beneficiaria empresarial de la crisis internacional actual y de la
guerra, hicimos una gran contribución al demostrar que esta guerra
carecía de legitimidad y de autorización por parte de la comunidad
internacional. Aquellos que la llevaron a cabo, ahora pueden ser
considerados los responsables frente a tribunales internacionales
para el resto de sus vidas, una vez que los habitantes del mundo se
unan bajo esta denuncia.
La
publicación de mis Cartas
Abiertas en
el “New
York Times” fue
una elección deliberada. El “New
York Times” se
publica en la ciudad sede de las Naciones Unidas. Prácticamente
nunca en toda su historia se habían reunido tantos políticos, jefes
de estado y representantes gubernamentales en la sede de las Naciones
Unidas como en febrero y marzo de este año. Así, la información
contenida en mis Cartas
Abiertas y
la exposición de la industria farmacéutica como la primera
beneficiaria empresarial de esta guerra, llegó prácticamente a
todos los países del mundo. Es más, muchos periódicos,
especialmente de los países pequeños con un lugar en el Consejo de
Seguridad de la ONU como Chile, Pakistán, Camerún, etc. pero
también Turquía, publicaron mis Cartas
Abiertas en
sus países. El hecho de que millones de personas de estos pequeños
países fuesen alertadas e informadas sobre el trasfondo empresarial
de esta guerra, fue un factor significativo para entender por qué
sus gobiernos resistieron la tremenda presión política y los
sobornos económicos de las administraciones de los Estados Unidos y
de Gran Bretaña.
Estos
dos países son las dos naciones que más productos farmacéuticos
exportan del mundo. El dinero ganado por la venta en cualquier parte
del mundo de dos o tres pastillas vuelve a estos países. Y es
precisamente este dinero el que trae a políticos corruptos y
dependientes a la Casa Blanca y a Downing Street, y es este dinero el
que ahora se usa para financiar la guerra en Oriente Medio y la ya
anunciada “guerra
mundial”.
El
Segundo propósito que logramos fue que esta Guerra contra Irak no se
convirtiese en un holocausto nuclear o bioquímico.
Mediante el desenmascaramiento de los intereses detrás de esta
guerra, también se expuso el hecho de que una guerra con armas de
destrucción masiva automáticamente serviría de objetivo
estratégico de la industria farmacéutica para establecer leyes
marciales mundiales y para el abandono de los derechos civiles en el
mundo para así afianzar su monopolio.
- La supervivencia de la industria farmacéutica era, es y continua siendo dependiente de una guerra asociada con armas de destrucción masiva en el campo de batalla o a través de algunos ataques perpetrados en casa y lo más pronto posible. También es un hecho histórico que cada día, cada semana en que esto no ocurre, a la industria farmacéutica se le niega la posibilidad de imponer leyes ahogantes mundiales y que así afiance su monopolio mundial en el “mercado de las enfermedades”. Al exponer estos planes abiertamente y en todo el mundo, hemos impedido, hasta ahora, a los círculos de inversión farmacéuticos que alcancen sus propósitos.
Como
comentario aparte, la publicación de estas Cartas
Abiertas se
leen como si fueran una novela de espías o un episodio del inspector
Colombo. Cuando el oficial de policía no está seguro del crimen de
un sospechoso potencial, enfrenta al sospechoso con pruebas para ver
su reacción. Este también fue mi propósito cuando publiqué
estas Cartas
Abiertas.
Si estaba en lo cierto, y sabía que lo estaba, entonces los
“criminales”
tendrían que actuar.
Si este ataque hubiese sido realmente obra de “terroristas”, sería del interés de cualquier gobierno investigar la verdad inmediatamente y con todos los recursos disponibles, no sólo en interés de los familiares
Y
vaya reacción la suya. Tan sólo 24 horas (1 día) después de que
la industria farmacéutica fuese expuesta como la mayor beneficiaria
empresarial de la tragedia del 11 de septiembre y de la actual
guerra, se
presentó al supuesto “cerebro”
del 11 de septiembre a un atónito público mundial. Después
de que los ejércitos de varios países persiguiesen a los supuestos
cerebros detrás del 11 de septiembre a través de las montañas
Hindukush durante un año y medio, de repente se encontró y se
arrestó a un jeque que estaba durmiendo tranquilamente en un piso en
Pakistán.
Durante
toda una semana, los mayores medios de comunicación de Estados
Unidos se alimentaron de la “caza
del día”, evidentemente
una distracción organizada de los medios. Pero, de todos modos, casi
nadie fuera de los Estados Unidos se creyó este truco de los medios.
La prensa internacional ya sospechaba cuál era el plan de fondo,
incluso los medios del “aliado
de guerra”. El
periódico británico “The
Independent” escribió
sobre el jeque repentinamente detectado: “que
descubrimiento tan oportuno”.
Aún
más significativas fueron las reacciones del Congreso de los Estados
Unidos y de la comunidad para el cumplimiento de las leyes. Mucha
gente inteligente en América ya sospechaba de un plan de fondo
detrás del ataque del 11 de septiembre. Incrédulos, se percataron
de que se
habían ignorado avisos precisos del ataque por parte del FBI, que
los superiores del FBI habían silenciado a los que querían avisar
de este ataque. Aún
más sospechoso es el hecho que durante más de un año, se negase a
los familiares de las víctimas fallecidas en el World
Trade Center una
investigación oficial sobre el origen de esta tragedia. La autoridad
que bloqueó esta investigación no es ninguna otra que la Casa
Blanca y el propio presidente Bush. Los familiares de las víctimas
no querían otra cosa que la verdad. Si
este ataque hubiese sido realmente obra de “terroristas”,
sería del interés de cualquier gobierno investigar la verdad
inmediatamente y con todos los recursos disponibles, no sólo en
interés de los familiares, sino también del gran público. Se
preguntaron a si mismos, ¿qué tiene que esconder la administración
Bush, que bloquea una investigación oficial?
Por
supuesto estas sospechas fueron alimentadas por mis Cartas
Abiertas que
informaban a los atónitos miembros del Congreso de los Estados
Unidos, a la comunidad para el cumplimiento de las leyes y al gran
público, que hace 70 años ya había ocurrido una situación
similar. El
28 de febrero de 1933, se prendió fuego al Parlamento alemán.
También se aprovechó inmediatamente este suceso para abolir todos
los derechos civiles y para emitir leyes de otorgamiento de poder
(Ley de seguridad de la patria) que se convirtieron en la base legal
para una dictadura empresarial y política y para la Segunda Guerra
Mundial.
- Hoy es un hecho político que este ataque al Parlamento alemán (“Reichstag”) fue cuidadosamente planeado de antemano por esos grupos de interés que lo utilizaron para preparar a la sociedad alemana para su guerra de conquistas, la Segunda Guerra Mundial. También es un hecho que la ley de autorización que eliminó la mayoría de los derechos civiles se preparó de antemano. Ahora, 70 años más tarde, la comunidad política y los americanos se han dado cuenta de que se les ha vendado los ojos de igual forma. Y aquellos que han desarrollado este plan ni siquiera se han molestado en cambiar las palabras. Hace 70 años el trabajo preliminar para abolir los derechos civiles se llamó “Gesetz zum Schutz von Heim und Reich”. Aquellos que se aprovechan de la tragedia del 11 de septiembre lo llaman, en sorprendente analogía, “Ley de Seguridad de la Patria”. ¿Realmente estos “legisladores” creían que el mundo no sería capaz de mirar atrás 70 años y ver lo que hay detrás de esta estratagema?
Hubo
gritos de protesta entre los miembros del Congreso, la comunidad para
el cumplimiento de las leyes y la comunidad política. Sólo habían
apoyado a la administración Bush en la creencia de una “guerra
contra el terrorismo”. Ahora
se enteraban de un plan de fondo por parte de aquellos que en la
actualidad dirigían la Casa Blanca. Es más, los políticos de
Estados Unidos y la comunidad para el cumplimiento de las leyes
sabían que los americanos, sus votantes, también leerían el New
York Times y
les harían preguntas que tal vez no podrían contestar.
Los
teléfonos no pararon en la Casa Blanca ni en el Departamento de
Justicia de Estados Unidos. Políticos y legisladores asustados
dejaban claro que no serían parte de ningún “golpe”
de este tipo en nombre del grupo Rockefeller y de sus marionetas
políticas en la Casa Blanca.
La
reacción fue rápida. Cuatro días más tarde el Ministro de
Justicia de Estados Unidos, John Ashcroft, en una jugada sorpresa,
tuvo que revelar a la prensa la llamada Ley patriota nº 2. Se
informó al sorprendido público americano que las leyes existentes
contra el terrorismo supuestamente eran insuficientes y necesitaban
enmiendas. El núcleo de estas enmiendas era nada menos que la
inmunidad general para toda la comunidad encargada del cumplimiento
de la ley en Estados Unidos y que ejecutaban las órdenes de la
administración Bush.
Así,
a golpe de bolígrafo, Bush, Ashcroft y demás marionetas políticas
del cártel, intentaron proporcionar inmunidad a todo aquél que
apoyase sus actos sin escrúpulos y sus crímenes de guerra. Si
quedaba alguna duda sobre el verdadero fondo del 11 de septiembre y
el verdadero propósito de la crisis actual internacional, estas
reacciones de la administración Bush, hasta la información
contenida en mis Cartas
Abiertas debería
abrir los ojos de toda persona inteligente en cualquier parte del
mundo.
¿Ha obtenido alguna reacción de la gente que vive en Estados Unidos o en Nueva York?
Hemos
obtenido reacciones de todas partes del mundo. De las principales
universidades, de organizaciones gubernamentales, médicos, y por
supuesto, de muchos pacientes y de gente normal en general. La
reacción más común es de gratitud por haberles abierto los ojos a
la vinculación existente entre la batalla por la supervivencia de la
industria farmacéutica y la crisis internacional actual. Muchos
pedían más información sobre el campo de las alternativas de la
salud natural o información sobre las circunstancias del negocio
farmacéutico de las enfermedades.
Especialmente
dignas de mención son las reacciones desde Estados Unidos donde
mucha gente se dio cuenta de que su propio gobierno ya no
representaba los intereses de la mayoría de la gente, sino
principalmente los de un pequeño grupo de empresarios alrededor de
los intereses petroquímicos y farmacéuticos de Rockefeller. Si
vives en Estados Unidos, y siempre sospechaste que había algo
equivocado en la historia oficial del 11 de septiembre, agradeces
cuando finalmente alguien te explica por qué tu propio gobierno
bloquea una investigación independiente oficial.
- Pienso que ya es hora de que no sólo la gente de Nueva York, sino también la gente del resto del mundo sepa la verdad sobre las circunstancias de la tragedia del 11 de septiembre. Sobre todo porque desde que sucedió, se ha intentado utilizar para intentar repetir esa maniobra en todo el mundo mediante la coacción de la gente a una cruzada contra terroristas imaginarios.
La
gente me pregunta, ¿realmente piensas que Bush y su círculo habrían
arriesgado deliberadamente 3.000 vidas el 11 de septiembre? Mi
respuesta es simple: esta es más o menos la misma cantidad de gente
que muere cada 10 días (!) debido a los conocidos efectos
secundarios mortales de los medicamentos farmacéuticos.
Dado
que la Casa Blanca, por un lado, bloquea una investigación de este
tipo, mientras que por otro lado, constantemente se aprovecha de este
suceso para comenzar una guerra mundial, esta situación ya no es más
un tema nacional de los Estados Unidos. Es tarea de las Naciones
Unidas exigir e iniciar una investigación independiente de esta
tragedia. Esta es una exigencia legítima ya que la ciudad de Nueva
York no es sólo la sede de las Naciones Unidas, sino que también
toda discusión y debate en este foro mundial se ha visto eclipsado
por esta tragedia durante un año y medio. Es hora de que la gente y
los gobiernos del mundo se levanten y remuevan sus preguntas sobre
las circunstancias del 11 de septiembre. Y será mejor que el
gobierno de los Estados Unidos coopere con esta investigación
internacional, de otra forma su credibilidad habrá desaparecido.
¿Cree usted que el ataque del 11 de septiembre transformará a los Estados Unidos en una dictadura?
Ya
lo ha hecho. No estamos hablando sobre la dictadura de un hombre o de
un partido político. Hablamos de la dictadura de un pequeño grupo
de intereses económicos que usa a la administración actual como
marionetas para afianzar sus intereses mundiales. Ya en enero de este
año, un grupo de ciudadanos preocupados, incluidos Ralph Nader, la
actriz Susan Sarandon y representantes de la organización
ecologista Greenpeace, publicaron una alerta de toda una página en
el New
York Timestitulada “El
Gran Hermano no está de camino, ya está aquí”.
Las palabras “Gran
Hermano” hacen
referencia a la novela de George
Orwell “1984” donde
describe una sociedad controlada, manipulada y utilizada por un
pequeño grupo de interés especial con acceso directo a cada aspecto
privado de la vida. Desde luego, mucho de esto es ya una realidad en
estados Unidos en la actualidad. Se pueden investigar cuentas
bancarias, leer emails, grabar conversaciones telefónicas, abrir
cartas, registrar casas y violar otros derechos civiles básicos, sin
ninguna orden judicial. Todas estas leyes inconcebibles se
justificaron con lo ocurrido el 11 de septiembre y bajo el pretexto
de la “guerra
contra el terrorismo”.
Uno
de los derechos humanos más básicos que la actual administración
Bush quiere quitar a los americanos es el derecho al acceso gratuito
a la información sobre la salud natural. Este
derecho civil está garantizado por la ley a los americanos desde que
la “La
Ley de Educación y Salud de los Suplementos Dietéticos” se
aprobó unánimemente en agosto de 1994. Restringir el acceso a las
terapias de salud naturales y a la información sobre los medios para
prevenir y tratar enfermedades es un propósito tan sagrado para la
gente americana que no lo permitirían en tiempos de paz. Más del
50% de los americanos toma micronutrientes a diario para mejorar su
salud. La única forma de impedir este derecho sería imponerlo
durante un estado de “ley marcial”.
Esta
es precisamente la circunstancia por la que la administración Bush
no busca la paz en Oriente Medio, al contrario. Utilizarán al Irak
de la posguerra como un peldaño para ir intensificando una crisis
internacional y más guerras que incluyan el uso de armas de
destrucción masiva. ¡Sin un terror mundial de esta magnitud no
pueden conseguir estos propósitos!
Los
americanos y el mundo deben estar muy alertas para ver a través del
intricado laberinto de tácticas y trucos implantados por el cártel
y sus empresarios políticos con el objetivo de conseguir sus
objetivos últimos, ocultos tras la farsa de una supuesta “guerra
contra el terrorismo”.
El plan del cártel farmacéutico, por lo tanto, es multiplicar el factor temor psicológico del 11 de septiembre a escala mundial.
Dice usted que el cartel farmacéutico se beneficiaría de una Guerra con armas de destrucción masiva. ¿Puede explicar esto más?
Si
ve que un suceso que destruyó dos edificios en Nueva York y mató a
3.000 personas puede ser aprovechado para colocar a todo un país en
tal estado de temor que permite que prácticamente se le quiten todos
los derechos civiles, puede sacar su propia conclusión. Los
intereses del cártel farmacéutico son mundiales por naturaleza. No
puede permitir que un continente o incluso unos pocos países escapen
a sus mecanismos de control.
Por
ejemplo, si los países de Sudamérica documentasen la superioridad
de las terapias de salud naturales sobre los productos
farmacológicos, se destruiría todo el monopolio mundial del negocio
fraudulento de las farmacéuticas. En la era de Internet y de la
comunicación mundial al instante, la erradicación total de
enfermedades a través de medios naturales en cualquier lugar del
mundo inmediatamente se propagaría al resto del mundo. Así,
cualquier contramedida impuesta por el cártel farmacéutico, en sus
estrategias, debe ser de naturaleza mundial.
El
plan del cártel farmacéutico, por lo tanto, es multiplicar el
factor temor psicológico del 11 de septiembre a escala mundial. El
mejor modo de lograr esto es una guerra en la que se usen armas de
destrucción masiva. Y la mejor forma de provocar una guerra así es
comenzar una guerra en una región con países considerados
poseedores de tales armas de destrucción masiva y preparados para
usarlas en caso de su extinción. Cualquier uso de armas de
destrucción masiva en el campo de batalla o en el metro de Londres o
Nueva York, mediante alguna venganza de alguien provocada por la
brutalidad de la guerra, daría legitimidad al cártel farmacéutico
para exigir la implementación mundial de leyes marciales. Esto, a su
vez, crearía una atmósfera internacional propicia para extender un
régimen estilo “Gran
Hermano”,
que en la actualidad se está estableciendo en los Estados Unidos,
pero a escala mundial.
Ahora
que la revelación de este plan en mis Cartas
Abiertas y
en esta entrevista ha matado prácticamente esta estrategia, se
ha desarrollado un plan alternativo. No
es ninguna coincidencia que la nueva epidemia, SARS, se convirtiese
en un factor de miedo en todo el mundo la misma semana que los
estrategas detrás de la guerra de Irak se dieron cuenta de que no
podían materializar su plan preferido, provocar una guerra con armas
de destrucción masiva.
La
histeria mundial promovida por los medios alrededor del SARS no tiene
nada que ver con el verdadero peligro de esta epidemia. La epidemia
SARS es simplemente una enfermedad viral que, como cualquier otra
enfermedad viral, puede ser en gran medida contenida y prevenida
mediante cantidades óptimas de ascorbato (vitamina C) y algunas
otras moléculas naturales. Pero estas moléculas no son patentables
y por lo tanto no se promueven. Sin embargo, lo que sí se promueve
es el temor en todo el mundo a una epidemia misteriosa, y ese temor
sirve sólo al cártel: conduce las mentes de las personas a una
dependencia de la industria farmacéutica y promueve un clima donde
se pueden aprobar leyes de autorización, por lo menos algunas.
No
hay necesidad de temer al SARS. Su causa es el virus corona que ya se
conoce desde hace mucho tiempo. Dos cucharadas de polvos de vitamina
C por día, junto con algunas otras vitaminas que estimulan el
sistema inmunológico, son la medida de elección para controlar el
SARS, igual que con cualquier otra enfermedad vírica. Ya que se sabe
que el ascorbato (vitamina C) bloquea al virus más agresivo que se
conozca en la actualidad, VIH / SIDA, en más de un 99%, también
puede contener de forma eficaz al SARS.
En
vez de crear un temor misterioso que sólo sirve a grupos de interés
especiales, los políticos de la salud, profesionales de la salud y
la gente deberían ayudar a educar a los demás sobre los medios
naturales disponibles ahora mismo para controlar el SARS y otros
problemas de salud.
En una de sus Cartas Abiertas menciona al grupo Rockefeller y a la Comisión Trilateral financiada por Rockefeller como una organización clave detrás de George Bush y su administración. ¿Qué es la Comisión Trilateral y cuáles son sus Fuentes para esta información?
El
13 de septiembre de 1998, dos años antes de que George Bush fuera
elegido, el New
York Times publicó
un largo artículo de investigación titulado “¿Tiene
otro Bush algún papel que desempeñar?”
- El artículo muestra las conexiones de la dinastía Bush al grupo Rockefeller, a la industria petroquímica y a otros contactos nacionales e internacionales. El artículo declaraba que con George Bush hijo, “la Comisión Trilateral financiada por Rockefeller” volvería a entrar en la Casa Blanca. El artículo también subraya el hecho de que George Bush padre, vicepresidente bajo el mandato de Reagan y presidente durante la primera guerra contra Irak, había estado en el consejo de esta Comisión Trilateral.
¿Cuál es la historia de esta comisión?
El
consorcio Rockefeller extendió su poder desde el sector petroquímico
hasta el sector farmacéutico durante la primera mitad del siglo
veinte.Cada
vez con más capital que administrar y reinvertir, era obvio que el
ámbito nacional del grupo Rockefeller no sería suficiente para
considerar las necesidades de una organización de inversión
mundial. Así,
en 1972, el grupo Rockefeller decidió fundar un grupo informal de
gente que coordinase sus intereses financieros en todo el mundo.
Los
tres pilares de la organización representarían a los tres centros
de poder económico de nuestro tiempo: Estados Unidos, Europa y
Japón, de ahí el nombre Trilateral. El
primer presidente y hasta el día de hoy aún presidente honorífico
de esta Comisión, es el propio David Rockefeller. Este grupo está
compuesto por banqueros, ejecutivos de empresas y otros“jugadores
mundiales” que
pueden unirse a este grupo “sólo
bajo invitación”. Sus
reuniones están protegidas del público, sin embargo es interesante
que aún mantengan una página web
oficial http://www.trilateral.org. Esta
página web también enumera a los miembros de este grupo y se lee
como un “Quién
es quien” de
las altas finanzas.
Ninguna
organización así se funda sin un objetivo. El objetivo de la
Comisión Trilateral es crear un “nuevo
orden mundial” que
básicamente someta al planeta tierra a los intereses del cártel
petroquímico / farmacéutico.Esto
nunca fue un secreto ni intentaron que lo fuera y sus ideas fueron
recogidas por la gente a la que contrataron como Richard Perle, Paul
Wolfewitz, Donald Rumsfeld y algunos otros que en la actualidad se
pueden encontrar dentro y alrededor de la administración Bush y del
Pentágono.
No
se necesita una licenciatura en historia o en ciencias políticas
para sumar uno más uno para que hagan dos. Los temores formulados en
el artículo de 1998 en el New
York Times se
han hecho realidad, con la administración Bush la “Comisión
Trilateral financiada por Rockefeller” ha
penetrado en la Casa Blanca y el Pentágono, los centros políticos y
militares más poderosos del mundo. Nunca hubo ninguna duda de que
las marionetas políticas de la Comisión Trilateral utilizarían
esta oportunidad para perseguir enérgica e inescrupulosamente su
objetivo de un nuevo orden mundial.
- Si alguien tiene alguna duda sobre esto puede recordar la fuerza con la que la administración actual retorció los resultados electorales en el año 2000 a su favor y cómo llenó todas las posiciones estratégicas de la administración con “halcones” de naturaleza inflexible para alcanzar los objetivos del “nuevo orden mundial” del grupo Rockefeller.
Consideré
necesario e importante documentar la vinculación de Rockefeller
detrás de la búsqueda de una guerra mundial en una de mis Cartas
Abiertas en el New York Times. Richard Perle, uno de los contratados
por Rockefeller, “sobrevivió”
sólo unos días a este desenmascaramiento de la Comisión Trilateral
en mi Carta Abierta. Luego tuvo que dimitir de su puesto en el
Pentágono bajo un pretexto.
- Ni que decir, el curso de la historia, el futuro de este planeta, no cambiará ni podrá cambiar a no ser que estos contactos se revelen y se presenten ante la gente. Los grupos de interés que ganan dinero con la continuación de las enfermedades y con una tercera guerra mundial tienen caras y nombres. La gente debe conocer estas caras y nombres. Por ello, nuestra página web enumera esos nombres, tomados de la información disponible oficialmente sobre la Comisión Trilateral.
Esta
gente es desconocida para el mundo. Mientras sirven en la Comisión
Trilateral de Rockefeller serán responsables de lo que pase en el
nombre del cártel Rockefeller. Por consiguiente, deben ser
considerados los responsables de todo lo que la administración Bush
está haciendo en la actualidad. Ahora que ha dirigido una guerra
contra todas las leyes internacionales, se debe considerar
responsables también a estos grupos de interés por cualquier crimen
de guerra cometido. Aquellos que “hicieron
a George Bush” también
deben responder de los cargos por asesinato masivo, crímenes de
guerra, explotación, pillaje, y prácticamente todo acto ilegal
llevado a cabo por la administración Bush. Y estos ejecutivos
deberían saberlo.
Fue
tan solo en marzo de este año que se estableció el Tribunal
Internacional (http://www.icccpi.int/index.php)
en La Haya, en los Países Bajos. No es de sorprender que la
administración Bush haya estado peleando contra el establecimiento
de este tribunal enérgicamente. Sabían que podían ser los primeros
en ser traídos ante este tribunal y que así el mundo inspeccionase
sus acciones, con aquellas personas responsables traídas ante la
justicia. En el Tribunal de Guerra de Nüremberg en 1947 los
ejecutivos de aquellas industrias que instigaron la Segunda Guerra
Mundial, directores del cártel petroquímico / farmacéutico I. G.
Farben, fueron también sentenciados por estos crímenes de guerra.
Con
los habitantes del mundo unánimemente unidos en la condena de esta
guerra contra Irak y de cualquier guerra futura, ¿cómo piensan
escapar a la justicia estos miembros de la Comisión Trilateral
financiada por Rockefeller? Me sorprende el pensamiento tan a corto
plazo que pueden llegar a tener los máximos ejecutivos. En un mundo
de comunicación transparente desde luego se necesitaría una ley
marcial mundial para impedir que esta información se propagase por
el mundo y luego ser considerado responsable. La única cuestión es:
cuándo tendrá lugar el tribunal.
El nombre Rockefeller no está mucho en la palestra. Si son tan influyentes, ¿por qué no oímos más de ellos?
En
algunas zonas del mundo los dirigentes siguen estando visibles y
siguen siendo honrados por su gente y sus fotos están presentes en
todas partes. La gente más poderosa del mundo escoge otro camino.
Ejercen su fuerza clandestinamente y odian el ojo público. El grupo
Rockefeller controla más de 200 compañías farmacéuticas, grandes
y pequeñas, sin que nadie hablepúblicamente de ello. El grupo
Rockefeller está detrás de algunas de las instituciones financieras
más influyentes del mundo, como el Chase
Manhattan Bank y
otros. El grupo Rockefeller, por supuesto, es dueño del Exxon
Consortium y
de otras compañías multinacionales petroquímicas. Solamente los
ingresos anuales de Exxon sobrepasan
el producto nacional bruto de la mitad de los países de la tierra.
El
consorcio Rockefeller también controla los medios, incluido la Time
Warner, CNN
y una red completa de periódicos y estaciones de radio y televisión.
Así, no sorprende que la opinión pública estadounidense pudiera
manipularse hasta el punto de que mucha gente inocente fue engañada
para que apoyase acciones tan ilegales como una guerra contra todas
las leyesinternacionales. Y aquellos con dudas fueron todavía más
manipulados con “encuestas
de opinión”
pagadas, cuyos resultados fueron abiertamente cuestionados en el New
York Times y
otros lugares.
El
equivalente al grupo Rockefeller en los Estados Unidos es el grupo
Rothchild en Gran Bretaña con inversiones en la industria
farmacéutica de la segunda mayor nación exportadora de productos
farmacéuticos
Apelo a cada individuo sobre el planeta tierra para que emprenda acciones para empujar a su propio gobierno a que interponga una denuncia formal contra estos grupos de interés. O nosotros, el pueblo, permitimos que estas fuerzas empujen a nuestro planeta a un abismo, o tomamos el control ahora.
¿Está sugiriendo que los gobiernos del mundo deberían interponer denuncias ante el Tribunal Criminal Internacional en la Haya contra George Bush, Donald Rumsfeld y otros?
¡Desde
luego que sí! La comunidad mundial ha trabajado mucho para
establecer este tribunal, que fue creado para procesar las
violaciones de las leyes internacionales, especialmente crímenes de
guerra cometidos en guerras comenzadas o conducidas sin legitimación
internacional alguna. Cuándo, si no ahora, habrá una situación
donde aquellos que comenzaron la guerra contra Irak y que están a
punto de crear conflictos en otros países puedan ser traídos ante
la justicia. Si no se los detiene ahora, continuarán hostigando a la
gente, poniendo en peligro las vidas de la gente, y nos arriesgamos a
que arrastren con ellos al mundo en su desaparición. Nuevamente los
habitantes del mundo tienen que comprender que la industria
farmacéutica, la industria de inversión más grande del planeta
tierra, tiene los días contados. Desaparecerá, la única pregunta
es cuándo. En segundo lugar, no hay duda que aquellos responsables
de haber dirigido este negocio sin escrúpulos de las enfermedades y
que han tenido que justificar la muerte innecesaria y prematura de
millones de personas también tienen los días contados. ¿Cree que
se darán por vencidos voluntariamente?
Los
habitantes del mundo y sus gobiernos deben ser conscientes de esta
situación. La administración Bush propaga abiertamente la escalada
hacia una nueva guerra mundial. Y lo harán, a no ser que los
habitantes del mundo los detengan. Puesto que no se los puede parar
militarmente sin arriesgarse a una guerra mundial, hay que pararlos
con los otros dos medios disponibles: medios económicos y políticos.
Los
medios económicos consisten en el bloqueo del negocio farmacéutico
de las enfermedades mediante la redefinición de los sistemas de
salud nacionales en todos los países del mundo, en sistemas de salud
natural; negándose también a pagar las patentes de la pequeña
cantidad de medicamentos farmacéuticos que todavía podrían
necesitarse, por ejemplo antibióticos.
Los
medios políticos son legalmente importantes, y se deben abordar sin
demora. Los
habitantes del mundo deben forzar a sus gobiernos para que
interpongan denuncias formales contra las administraciones Bush y
Blair por cometer crímenes de guerra y violaciones de los derechos
humanos. El
Tribunal que debe encargarse de estas violaciones es el Tribunal
Internacional de La Haya, en los Países Bajos.
Hay
que interponer una denuncia por comenzar y dirigir una guerra contra
todas las leyes internacionales, por asesinato masivo, explotación,
saqueo de la propiedad pública y privada y otros crímenes contra la
humanidad y violaciones del derecho internacional. Si nosotros, los
habitantes del mundo, y los gobiernos de 180 países vamos a permitir
que Bush y Blair, el cártel Rockefeller y los miembros de la
Comisión Trilateral se salgan con la suya y aterroricen al mundo con
guerras ilegales, sin declararlos responsables, entonces las Naciones
Unidas, todo su marco jurídico de Derecho Internacional y todo el
sistema de Tribunales de la ONU no vale ya nada.
- No es suficiente que los denunciados sean sólo el gobierno o las empresas. Los miembros individuales del gobierno, George Bush, Condolezza Rice, Donald Rumsfeld, John Ashcroft y el resto deben ser denunciados personalmente. Tommy Franks y los generales que dirigen esta guerra sin ninguna autorización internacional deben ser denunciados personalmente. Todos los miembros del grupo Rockefeller, de la Comisión Trilateral y de otros organismos aún por identificar que instigaron, promovieron o se beneficiaron económicamente del pillaje en países extranjeros deben ser denunciados personalmente. Lo mismo ha de ocurrir con los británicos. No sólo la administración Blair, también se deben poner al descubierto a los directivos de los bancos Rothschild y demás especuladores directos e indirectos de esta guerra ilegal. La lista debe incluir banqueros, políticos y otros ejecutivos empresariales, ya sean de Estados Unidos, de Europa o de cualquier otra parte del mundo.
También
se debe interponer otra denuncia contra los directivos de la
industria farmacéutica por los crímenes que han estado cometiendo
contra la gente y los gobiernos del mundo en nombre de la industria
de inversión farmacéutica. Todo
esto debe tener lugar sin demora.
Para
facilitar estas medidas, hemos publicado un esquema preliminar de las
denuncias y una lista de los denunciados más importantes en la
página web de nuestra fundación. Apelamos a todos los gobiernos
para que tomen las medidas necesarias para interponer estas denuncias
oficialmente. Lo ideal sería que varios estados juntos tomasen estas
medidas, por ejemplo la unión africana, los países sudamericanos y
los países asiáticos, para así minimizar el riesgo de amenazas de
represalias económicas por parte de estos cárteles.
Lo
más importante es el apoyo de los habitantes del mundo para que sus
gobiernos puedan emprender estas acciones. Apelo a cada individuo
sobre el planeta tierra para que emprenda acciones para empujar a su
propio gobierno a que interponga una denuncia formal contra estos
grupos de interés. O nosotros, el pueblo, permitimos que estas
fuerzas empujen a nuestro planeta a un abismo, o tomamos el control
ahora. Por supuesto, es posible que nosotros, el pueblo, tengamos que
arrastrar con nosotros a nuestros gobiernos para que interpongan una
denuncia formal en La Haya. Los gobiernos son lentos y fáciles de
intimidar, especialmente cuando alguien lleva una gran carga
económica. Pero nosotros somos el pueblo. ¿Podemos hacerlo? ¡Por
supuesto! Y pueblos del mundo deben unirse en este empeño.
Debemos
darnos cuenta: la sola revelación de estos grupos de interés detrás
de la campaña para la guerra es la medida más importante para
prevenir otra guerra mundial. El mundo simplemente no puede
permitirse otra guerra como la guerra contra Irak, con el riesgo del
estallido de una tercera guerra mundial cada nuevo día. Éste es el
momento de actuar. Cada político responsable, cada ciudadano del
planeta tierra necesita ser consciente de esta oportunidad histórica
y actuar inmediatamente.
¿Qué podemos hacer las personas?
Todos
deberían familiarizarse con los descubrimientos en el campo de la
salud natural, todo el mundo, independientemente de si vives en Nueva
Delhi, El Cairo, Johannesburgo, Nueva York, Buenos Aires o México
DF, independientemente de si vives en un país en vías de desarrollo
o en un país industrializado, debería informarse sobre los
descubrimientos de la salud natural que pueden sustituir efectiva e
inmediatamente a más del 80% de los medicamentos farmacéuticos
actuales con receta. Con el avance de las investigaciones en el campo
de la salud natural calculo que en los próximos años el 95% de los
medicamentos farmacéuticos se volverán redundantes.
Esto
quiere decir que los habitantes del mundo tienen la posibilidad de
retirar el 95% de los ingresos que el cártel farmacéutico utiliza
para financiar la continuación de su negocio sin escrúpulos de las
enfermedades y para continuar apoyando a políticos como Tony Blair y
George Bush en sus campañas electorales. ¡Piense en ello! Qué gran
oportunidad para que todos inmediatamente puedan contribuir, no sólo
para que haya un mundo más sano, sino también para garantizar la
paz para el futuro de esta generación y para las generaciones de
nuestros hijos y nietos.
Además,
se necesitan organizar grupos de apoyo locales para hacer que los
gobiernos interpongan una denuncia oficial en La Haya y en otros
tribunales, para traer ante la justicia a aquellos que están detrás
de la actual crisis mundial y que se benefician de ella. Sacar a la
luz a estas fuerzas y sus actuaciones es una condición previa para
disminuir su influencia futura e impedir que estos grupos de interés
hagan más daño a nuestro planeta y a su gente.
- A menudo me preguntan por qué no hemos oído o visto los intereses farmacéuticos detrás del actual escenario de guerra anteriormente. La respuesta es muy sencilla. Estos grupos de interés se esconden bajo un paraguas de filantropía y de buenas intenciones hacia este planeta. Antes de entender la falta de escrúpulos y malicia del modelo de negocio farmacéutico, se debe tirar abajo primero la farsa de la filantropía para poder ver la verdadera naturaleza del carácter de inversión sin escrúpulos del negocio farmacéutico de las enfermedades. Ahora que eso está hecho, no hay tiempo que perder. Esta entrevista proporciona una estrategia para que los habitantes del mundo y sus representantes políticos actúen inmediatamente con el fin de conservar nuestro planeta y que nuestros hijos hereden un mundo más sano y más pacífico.
¿Qué papel le ve a las Naciones Unidas en el futuro?
No
es suficiente que las Naciones Unidas compitan con Estados Unidos en
el establecimiento del gobierno del Irak de la posguerra. Limitar a
esto el papel de la organización mundial es ni más ni menos que
capitular frente al cártel petroquímico y farmacéutico y frente a
sus operadores políticos y militares. Esto nunca debe suceder.
Las
propias Naciones Unidas deberían ser las impulsoras en traer a
George Bush, a Tony Blair y a los demás violadores del derecho
internacional ante la justicia. Imagine que paso tan importante sería
para el mundo interponer una denuncia así en nombre de la mayoría
de la Asamblea General de las Naciones Unidas. No me cabe duda de que
una decisión así puede ser tomada y lo será.
Las
Naciones Unidas deben ser protegidas. Pero no se la protege cediendo
a los intereses del cártel farmacéutico e intentando llegar a un
acuerdo con ellos. El papel de las Naciones Unidas, si es que quiere
tener un papel en el futuro, ha de ser uno de confianza en sí misma
y de implantación de su propia autoridad.
No
se debe permitir que nadie, ningún gobierno, ni siquiera el gobierno
más poderoso del mundo, ignore las decisiones de las Naciones Unidas
y espere salirse con la suya. Aquellos que lo hagan, deberán ser
traídos ante la justicia para que expongan sus motivos al mundo.
Este es el papel más inmediato e urgente de las Naciones Unidas.
Por
supuesto, lo mismo se aplica a las suborganizaciones de las Naciones
Unidas, como la Organización Mundial de la Salud. Debe tener lugar
de inmediato un proceso de limpieza de los intereses de la industria
farmacéutica. Ya no se puede tolerar que los habitantes del mundo
consideren que la Organización Mundial de la Salud es una
organización que cuida de su salud, mientras que el orden del día
principal de la OMS hace ya mucho tiempo que se ha convertido en un
instrumento de los intereses farmacéuticos. Esto debe
detenerse. Mostrar
también que los intereses farmacéuticos son los principales
beneficiarios de la crisis actual será una contribución importante
para impedir que se sigan aprovechando de la Organización Mundial de
la Salud y devolverla a su misión original: mejorar la salud en todo
el mundo, especialmente en el mundo en vías de desarrollo que es
donde esta organización más se necesita.
El objetivo de su Fundación es “Salud para todos en el año 2020”. ¿Realmente cree que se puede conseguir este objetivo?
Con
el conocimiento científico disponible en la actualidad en el campo
de la investigación de vitaminas y la medicina celular es posible
eliminar en gran medida tres de cuatro enfermedades del mundo
industrializado. En los países en vías de desarrollo más de 2
billones de personas sufren deficiencias de micronutrientes que los
hace susceptibles de contraer enfermedades contagiosas y otros
problemas de salud. Junto con la educación, la mejora de la higiene
y las medidas para luchar contra el hambre y el desempleo, el
conocimiento de los beneficios para la salud de los micronutrientes
será un factor clave en la mejora de la salud y del bienestar de la
gente en el mundo en vías de desarrollo.
Imagine
además la cantidad de dinero que se liberará para la educación y
para otras medidas sociales, una vez que la industria farmacéutica y
su mayormente ineficaz e inseguro “negocio
de las enfermedades” ya
no lo agote. A nivel mundial estamos hablando de trillones de dólares
que estarán disponibles para medidas preventivas de salud, educación
y para cumplir otras necesidades sociales una vez que el negocio
farmacéutico de las enfermedades se haya prohibido mayoritariamente
en este planeta.
Por
supuesto habrá enfermedades en el año 2020, pero los infartos, los
derrames, el cáncer, la osteoporosis y muchos de los problemas de
salud más comunes en la actualidad ya no serán epidemia. Estoy
convencido de que nuestra fundación puede hacer una gran
contribución para que la humanidad logre el importante objetivo
de “Salud
para todos en el año 2020”.
En
esta entrevista he puesto gran cuidado en desarrollar una estrategia
para que nuestro planeta sobreviva. Como el científico que ha
peleado y expuesto durante más de una década a aquellos grupos de
interés que han impedido un mundo de salud y de paz hasta ahora,
considero que es mi responsabilidad ofrecer esta contribución a los
habitantes del mundo.
¿Cómo puede alguien, en cualquier parte del mundo, trabajar con su fundación y apoyar sus objetivos?
En
la actualidad nuestro principal medio de comunicación es el
Internet. Dado que la Organización Mundial de la Salud no cumple su
misión de proporcionar información sobre la salud natural a los
habitantes del mundo, hemos adoptado esta importante tarea como uno
de nuestros objetivos principales.
La
página web de nuestra fundación se ha convertido en la fuente
principal para hallar información sobre la salud natural para
pacientes, profesionales de la salud y políticos de la salud en
cualquier parte del mundo. Estamos trabajando muy duro para hacer que
esta información esté disponible en todos los idiomas posibles.
Animamos
a todo el mundo a que se ponga en contacto con nosotros ya sea por
carta, fax o email y que nos envíe información sobre proyectos
pilotos, ya sea existentes o planeados, que comiencen la implantación
de la salud natural en el pueblo, la comunidad o el país donde viva.
Nuestra
fundación también actúa como centro de intercambio de información
para la campaña de presión a los gobiernos del mundo para que
traigan a esos intereses detrás de las enfermedades y de la guerra
ante la justicia. Para facilitar esto, estamos preparando una sesión
internacional en La Haya, en los Países Bajos, que recopilará toda
la información disponible en la actualidad para sacar a la luz a
esos grupos de interés. Con esto pretendemos facilitar a los
gobiernos del mundo la tarea de interponer una denuncia formal en el
Tribunal Penal Internacional de la misma ciudad.
Estos
son dos de los proyectos más urgentes a los que animamos a todo el
mundo a participar de cualquier forma que les sea posible.
“La Agenda 21 del pueblo”: “Constitución para un Nuevo Mundo Común de Paz, Salud y Justicia Social”.
Usted ha propuesto una “Constitución para un Nuevo Mundo”. ¿Cuál es su contenido y por qué ha hecho esto?
Nunca
antes en la historia habían estado los habitantes del mundo más
unidos en su deseo de un mundo en paz, desde la madre del soldado
estadounidense muerto en Nueva York al padre del niño muerto en
Bagdad, a billones de personas en el mundo en vías de desarrollo que
en última instancia pagan el precio de la injusticia existente en
nuestro planeta.
Con
los gobiernos aún intimidados por el poder militar de Estados Unidos
y siendo demasiado lentos para darse cuenta de la necesidad del mundo
de unirse ahora y hacer su declaración, alguien necesita levantarse
y decir públicamente lo que millones de personas piensan: este es el
momento para que los habitantes de la tierra se unan, resuelvan el
problema existente, y construyan un nuevo mundo.
Como
el científico cuyos descubrimientos han contribuido a situar al
cártel farmacéutico en una esquina con la única escapatoria de
arrastrar a todo el mundo con ellos en su desaparición, considero
que es mi responsabilidad proponer esta “Agenda
21” como
una constitución y un plan de acción para un mundo nuevo y común
que sirva a los intereses de la gente. Esta “Agenda
21 del pueblo” dice
lo siguiente: “Constitución
para un Nuevo Mundo Común de Paz, Salud y Justicia Social”.
En
el comienzo del tercer milenio, la humanidad se encuentra en una
encrucijada. Por
un lado están los intereses de los seis billones de personas que en
la actualidad habitan nuestro planeta, y de todas las generaciones
futuras que desean vivir una vida digna y sana en un mundo pacífico.
Por otro lado tenemos un pequeño grupo de interés empresarial que
niega a toda la humanidad estos derechos humanos básicos por una
única razón: codicia financiera.
- Ante esta situación, nosotros, los habitantes del mundo, tenemos que elegir: o continuamos aceptando el yugo de esas industrias de inversión que arrojan guerras y enfermedades sobre nuestras gentes, o nos liberamos de estas cargas y comenzamos a construir un mundo definido por los principios de la paz, salud y justicia social.
Nosotros, los habitantes del mundo, reconocemos que nunca antes en el curso de la historia habíamos estado tan unidos para preservar la paz, para eliminar el “negocio de inversión de las enfermedades” y para traer ante la justicia a aquellos que sacrifican la paz y la salud por la ganancia empresarial.
Por lo tanto, nosotros, la gente del Este y del Oeste, del Norte y del Sur, de países ricos y pobres, hemos decidido crear un mundo de paz, salud y justicia social para nosotros y las futuras generaciones.
Proclamamos como nuestros derechos fundamentales:
- EL DERECHO A LA PAZ. Nosotros, los habitantes del mundo, estamos decididos a defender nuestro derecho a la paz con todos los medios disponibles. En la era de las armas de destrucción masiva la guerra ya no es una opción para resolver los conflictos internacionales. Nos aseguraremos que se consideren responsables a aquellos que dirijan una guerra sin una autorización explícita de las leyes internacionales y se les llevará ante la justicia por sus crímenes. No descansaremos hasta que sean castigados, independientemente de las consecuencias económicas o políticas, ya que reconocemos que esta es la única forma de proteger a nuestro planeta de la destrucción.
- EL DERECHO A LA VIDA. Nosotros, los habitantes del mundo, estamos decididos a defender nuestro derecho a la vida con todos los medios disponibles. No descansaremos hasta que se eliminen todos los factores que acortan la vida de los habitantes de nuestro planeta. Lucharemos contra el hambre, la desnutrición y otros factores que ya matan a millones de habitantes de nuestro planeta cada año, incluido bebés y niños. También acabaremos con el “negocio de inversión de las enfermedades”como resultado del cual han muerto prematuramente más personas de enfermedades que se podían prevenir que en todas las guerras de la humanidad juntas.
- EL DERECHO A LA SALUD. Nosotros, los habitantes del mundo, estamos decididos a defender nuestro derecho a la salud con todos los medios disponibles. Nos cercioraremos de que el “negocio de inversión de las enfermedades”, la promoción deliberada de enfermedades para lograr ganancias empresariales, se ilegalice en todo el mundo. Traeremos ante la justicia a aquellos que deliberadamente promocionen enfermedades y a aquellos que retengan información vital sobre terapias naturales y no patentables.
- EL DERECHO A LA JUSTICIA SOCIAL. Nosotros, los habitantes del mundo, estamos decididos a defender nuestro derecho a la justicia social con todos los medios disponibles. Ya no aceptamos que dos de cada tres habitantes de nuestro planeta vivan sumidos en la pobreza y el analfabetismo. Nos aseguraremos que los recursos del mundo se redistribuyan de tal forma que proporcionen educación y una vida digna a cada ciudadano de nuestro planeta. Para financiar esta redistribución utilizaremos los recursos financieros liberados con la eliminación del multimillonario “negocio de la enfermedad” y con la reducción del gasto militar.
- Reconocemos que como primer paso para alcanzar estos objetivos es necesario traer ante la justicia de Tribunales Internacionales a aquellos grupos de interés empresarial que promocionan la guerra y las enfermedades, por sacrificar la vida de millones de personas y por cometer otros crímenes contra la humanidad.
- La exposición pública y el castigo de los representantes de estos grupos de interés empresarial eliminarán el último obstáculo para que los habitantes del mundo terminen “la Edad oscura de las enfermedades, de la guerra e injusticia” y comiencen a construir un “Nuevo mundo de paz, salud y justicia social” durante el siglo XXI.
La
Haya, Abril 2003, Dr. Matthias Rath
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