He
resistido la tentación de definir las seis virtudes del corazón
detalladamente, pero voy a proporcionar un punto de partida para su
definición para que puedas bordarlas de acuerdo a tu propia
percepción y experiencia.
Agradecimiento: A
niveles sutiles, esta virtud está focalizada sobre una conciencia
específica, que la Primera Fuente rodea a nuestros semejantes como
un campo de conciencia y que este campo de conciencia nos unifica. Si
estamos unificados, operamos como una conciencia colectiva a un
nivel más profundo y en este lugar, compartimos un propósito común
que es ricamente texturizado, supremamente vital y aún, misterioso,
dinámico e incierto.
Esta conciencia, o incluso creencia, cambia nuestro foco de los
pequeños detalles de nuestra vida personal hacia una visión de
nuestro propósito como especie.
En
un nivel más práctico, la apreciación se expresa a sí misma en
los pequeños gestos de gratitud que soportan la lealtad y unión de
las relaciones. Los niveles más profundos de
apreciación hace a las expresiones de nivel relativamente
superficiales, genuinas porque descienden de frecuencias del
alma en
vez de motivos del ego o la mente.













