TESTAMENTO FILOSÓFICO DE UN MÉDICO RURAL
Descansando ahora entre nosotros en la plaza central de esta
iglesia, Édith Moulinier, nuestra madre, abuela y bisabuela. Ella iba a cumplir
90 años.
Nuestra madre era un personaje pintoresco en nuestro pueblo.
Desafortunadamente, me tomó hasta los últimos días de su vida comenzar a
comprenderla completamente.
Mientras preparaba este discurso me di cuenta de que
habíamos sido víctimas en nuestra familia de un grave problema de comunicación
en ambas direcciones.
Nuestra madre tenía mucho amor por su familia, ¡pero en toda su vida nunca supo ni pudo encontrar la manera correcta de mostrárnoslo!














