EL NO FUTURO
Recuerdo
que cuando era un chavalín de unos 10 años, solía ver dibujos animados sobre el
espacio, sobre las fantásticas naves que iban a surcar el universo para llevar
a la humanidad a otros mundos en los que construir otras civilizaciones.
Recuerdo
una serie de los años 80 que se llamaba: “Érase una vez el Espacio” en la que
una Confederación de mundos y galaxias se unían para crear una sociedad de
varias especies de “humanoides” en las que los mundos estarían unidos en un
bien común, pues bien, recuerdo que el logotipo de aquella confederación,
llamada de Omega, era la letra griega del mismo nombre rodeada por 12 estrellas
de color azul, ¿os suena de algo este logotipo?
Si, exacto, era muy parecido
al de la Comunidad Económica Europea, la E con las estrellas, pues bien, ahora
me doy cuenta de la manipulación subliminal que ya desde pequeños nos estaban
inculcando para que aceptáramos el estar “unidos” en una Europa plural, libre y
democrática, recuerdo varios episodios de rebeliones, de guerras y de
conquistas en el espacio donde siempre ganaba esta Confederación.














