© UNA FIGURA DIGNA DE ALABANZA
Doctora en medicina a la que se le ha privado el derecho a
su profesión además de imponerle elevadas multas por el mero hecho de no
comulgar con las mentiras impuestas por el relato oficial.
Una persona sencilla y admirable, ejemplo impecable de
compromiso y entrega generosa, víctima de brutal acoso laboral y personal por
razón de sus convicciones.
Su calidad humana se ha hecho evidente en la iniciativa de ofrecer atención sanitaria por fuera del sistema oficial corrupto, promoviendo la autosuficiencia en la gestión de la salud con remedios alternativos efectivos.



