18.2.26

Sea real o simulado, el universo sigue siendo un lugar lleno de misterios por resolver

 ¿VIVIMOS EN UNA SIMULACIÓN?        

Un físico analiza las señales que sugieren que el universo es un videojuego gigante. Quizás seamos apenas habitantes de una simulación diseñada para que civilizaciones superiores aprendan sobre sí mismas…

A veces confiamos en lo que vemos directamente, como nuestras manos, y otras veces necesitamos herramientas, como un espejo para ver nuestra propia nuca. Sin embargo, como explica Zeb Rocklin, profesor de física en el Instituto de Tecnología de Georgia, ninguna fuente de información es 100% fiable: los instrumentos científicos pueden fallar, los cálculos pueden tener errores y hasta nuestros ojos nos engañan.

Esta duda no es nueva. Hace miles de años, el filósofo chino Zhuangzi soñó que era una mariposa y, al despertar, se preguntó si no sería en realidad una mariposa soñando que era un hombre. Hoy, esa misma incertidumbre ha evolucionado hacia una teoría moderna y tecnológica: la hipótesis de la simulación.

El argumento lógico de Nick Bostrom

Hace dos décadas, el filósofo Nick Bostrom planteó un dilema que ha cautivado a mentes como Elon Musk y Neil Tyson. Su lógica se basa en el avance imparable de la tecnología. Si los videojuegos y la inteligencia artificial siguen mejorando, llegará un punto en el que la humanidad —quizás en el siglo XXXI— será capaz de crear simulaciones tan perfectas que los seres dentro de ellas tengan pensamientos y sentimientos reales.

Aquí es donde el cálculo matemático se vuelve inquietante.

Si solo existe una Tierra real, pero en el futuro se crean billones de simulaciones de esa misma Tierra; y si los habitantes de esas simulaciones no pueden distinguir su realidad de la verdadera; entonces, estadísticamente, es mucho más probable que tú seas uno de los billones de seres simulados que el único ser humano «original».

Para físicos como Rocklin, además, hay ciertos aspectos del universo que guardan un parecido sospechoso con la programación de un software. Por ejemplo:

  • El límite de lo pequeño: Existe una longitud mínima (la longitud de Planck) por debajo de la cual las leyes de la física dejan de tener sentido. Esto se asemeja mucho a los píxeles de una pantalla; no puedes ver nada más pequeño que la unidad mínima de la imagen.
  • El borde del escenario: No podemos ver más allá de unos 50.000 millones de años luz. Aunque el universo tiene 13.800 millones de años, la expansión del espacio ha «estirado» las distancias mientras la luz viajaba, situando el borde observable mucho más lejos de lo que parece. En este esquema, la propia velocidad de la luz (300.000 m/s) actuaría como el «límite de procesamiento» o el ancho de banda máximo del sistema. Para algunos, esto recuerda a los límites de un mapa en un videojuego de mundo abierto, donde el horizonte y la fluidez están restringidos por la capacidad del hardware para cargar datos.
  • Glitch de la realidad: Errores cotidianos, como no encontrar el móvil donde estabas seguro de haberlo dejado o los fenómenos de déjà vu, son interpretados por los entusiastas de esta teoría como pequeños «fallos» o errores de carga en el sistema.

Entre la ciencia y la fe tecnológica

A pesar de lo convincente que resulta el argumento lógico de Bostrom, no todos están convencidos. El propio Neil Tyson, que antes era un firme creyente, ahora sitúa las probabilidades en un 50-50.

El escepticismo principal reside en la complejidad: la tecnología necesaria para simular billones de conciencias humanas sería tan avanzada que Bostrom describe a los creadores como «seres divinos». Es posible que la humanidad nunca alcance ese nivel de sofisticación técnica.

Aun así, la hipótesis de la simulación sigue siendo uno de los desafíos filosóficos más fascinantes de nuestra era.

«Quizás no seamos más que líneas de código en el ordenador de un adolescente del futuro, o quizás la realidad es mucho más extraña de lo que cualquier software podría replicar. Por ahora, lo único seguro es que, sea real o simulado, el universo sigue siendo un lugar lleno de misterios por resolver», concluye Rocklin.

https://maestroviejo.blog/vivimos-en-una-simulacion-un-fisico-analiza-las-senales-que-sugieren-que-el-universo-es-un-videojuego-gigante/  


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