© LA REALIDAD
¿Debemos asumirla tal
y como se nos presenta, tal y cómo es?
La situación general es la que es, nos guste más o nos guste
menos, y frente a ella sólo caben dos posturas: aceptarla o rechazarla (y
quizás también una tercera: pasar de ella).
La cuestión es que muchos (incluido yo mismo) la quisiéramos
cambiar, la quisiéramos de otra manera. Al menos, la querríamos más amable y
equitativa, más acogedora y estimulante... pero es en vano.
Las cosas son como son, sea por la maldad de quienes disponen del poder material o bien porque es lo que le toca al período destinado a nuestra civilización actual.