© CUESTIÓN DE SUPERVIVENCIA
Necesitamos tener los pies en el suelo y replantearnos muchas cosas: creencias, aspiraciones, compromisos, necesidades, valores... Tenemos que lidiar con las circunstancias que nos rodean y por eso hay que ser realistas y pragmáticos.
Si echamos un vistazo a nuestra situación, salta a la vista
el desconcierto en el que estamos sumidos y que nos provoca desorientación e
impotencia a la vez que contradicciones anímicas.
Tenemos unos principios, una conciencia de la vida, que nos han llevado a una disonancia cognitiva con la forma en que el mundo parece desarrollarse.














