EL TRATO DE LOS COBARDES
Enseñamos a una generación a vivir con miedo. Todo el
mundo tiene miedo de hablar
Alguien a quien nuestra familia conoce desde siempre le dijo hace poco a mi
hermana que había estado leyendo mi Substack y que si ellos escribieran las
cosas que yo escribo, la gente les llamaría locos. Me hizo gracia, no porque no
sea cierto, sino porque revela algo más oscuro sobre el lugar al que hemos
llegado como sociedad. A la
mayoría de la gente le aterroriza ser ella misma en público.
La respuesta de mi hermana me hizo reír: "La gente le llama loco. A él
simplemente no le importa". Lo más gracioso es que ni siquiera escribo las
cosas más locas que investigo, sólo las que puedo respaldar con fuentes o mis
propias observaciones personales. Pero siempre intento mantenerme en la lógica,
la razón y los hechos; tengo claro cuándo especulo y cuándo no.













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