23.2.26

Revisar nuestro papel en este mundo y nuestra propia manera de hacer y de ser.

© OTRA FORMA DE VERLO                      


Debido al continuo desbarajuste que nos rodea, que no deja de aumentar y complicarse, me he planteado algunas reflexiones que trataré de exponer.

La actual situación 'de aniquilación' aparente de la humanidad, creo que podríamos interpretarla de dos formas:

1) Como una agresión de la élite interesada en dominar e incluso exterminar la plebe

2) Como una forma de hacer reaccionar a la gente para que remonte el bajón de valores humanos

En el primer caso ya se ha escrito mucho sobre el cómo y el porqué, pero es del segundo caso que quisiera hablar aunque sea especulativamente.

Si se tratara de “eliminar” la humanidad se podría hacer, en estos momentos, por las bravas ya que la pandilla que lo pretende hace ya días que se ha quitado la careta.

A la vista pero de cómo lo gestionan -mareando la perdiz- hace pensar en objetivos diferentes, al menos, orientados a lograr cambios en profundidad en el talante de la tropa 'de a pie'

Que estos cambios promovidos sean en beneficio general no debe descartarse a pesar de que sea por medio de una 'limpieza' a fondo de la civilización actual.

“Limpiezas” drásticas, según nos han explicado, ha habido varias en la historia (Atlántida, Hiperbórea, diluvio universal...) como detonante para recomenzar el andar por este mundo.

Nosotros, al encontrarnos en medio del fragor del día a día, carecemos quizás de perspectiva para adivinar por dónde van los tiros de lo que nos está pasando.

En el continuo devenir de la Vida -de la que nosotros sólo somos unos ‘usuarios’ temporales- tienen lugar procesos que se nos escapan de nuestra comprensión.

Todo lo vemos desde nuestra propia individualidad aunque estamos inmersos en el proceso general que se mueve influido por innumerables parámetros.

De este revoltijo de influencias resulta una evolución global que nos afecta a todos y a la que cada uno le intenta encontrar su explicación, la forma de encajar.

Interpretar fenómenos de tan amplio alcance nos sobrepasa y, aún más, nos desorienta pues muchas veces no vemos el sentido, no encontramos la razón de cómo tomárnoslo.

A primera vista nos provoca una actitud de revuelta porque nos sentimos agredidos en nuestras costumbres lo que nos desestabiliza y nos asusta.

Tenemos muchos interrogantes, muchos enigmas, muchas dudas, y carecemos de medios para dar respuesta a las preguntas que nos hacemos, a los temores a los que debemos enfrentarnos.

Pero en vez de darnos por vencidos, necesitamos de todas-todas mantener el equilibrio y la paz interior lo que nos proporcionará una mirada más diáfana y tranquila de la realidad

Quizás la mejor opción es ir aceptando todo tal como vaya viniendo y tratar de hacérnoslo lo más asumible posible y, lo más importante, aprovechar para revisar nuestro papel en este mundo y nuestra propia manera de hacer y de ser.

O así me lo parece

----------------------------------------------------------------------------------------------

Joan Martí - elcamidelavida@gmail.com  - 22 febrero 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario