© OTRA FORMA DE VERLO
Debido al continuo desbarajuste que nos rodea, que no deja
de aumentar y complicarse, me he planteado algunas reflexiones que trataré de
exponer.
La actual situación 'de aniquilación' aparente de la
humanidad, creo que podríamos interpretarla de dos formas:
1) Como una agresión de la élite interesada en dominar e
incluso exterminar la plebe
2) Como una forma de hacer reaccionar a la gente para que remonte el bajón de valores humanos
En el primer caso ya se ha escrito mucho sobre el cómo y el
porqué, pero es del segundo caso que quisiera hablar aunque sea
especulativamente.
Si se tratara de “eliminar” la humanidad se podría hacer, en
estos momentos, por las bravas ya que la pandilla que lo pretende hace ya días
que se ha quitado la careta.
A la vista pero de cómo lo gestionan -mareando la perdiz-
hace pensar en objetivos diferentes, al menos, orientados a lograr cambios en
profundidad en el talante de la tropa 'de a pie'
Que estos cambios promovidos sean en beneficio general no
debe descartarse a pesar de que sea por medio de una 'limpieza' a fondo de la
civilización actual.
“Limpiezas” drásticas, según nos han explicado, ha habido
varias en la historia (Atlántida, Hiperbórea, diluvio universal...) como
detonante para recomenzar el andar por este mundo.
Nosotros, al encontrarnos en medio del fragor del día a día,
carecemos quizás de perspectiva para adivinar por dónde van los tiros de lo que
nos está pasando.
En el continuo devenir de la Vida -de la que nosotros sólo
somos unos ‘usuarios’ temporales- tienen lugar procesos que se nos escapan de
nuestra comprensión.
Todo lo vemos desde nuestra propia individualidad aunque
estamos inmersos en el proceso general que se mueve influido por innumerables
parámetros.
De este revoltijo de influencias resulta una evolución
global que nos afecta a todos y a la que cada uno le intenta encontrar su
explicación, la forma de encajar.
Interpretar fenómenos de tan amplio alcance nos sobrepasa y,
aún más, nos desorienta pues muchas veces no vemos el sentido, no encontramos
la razón de cómo tomárnoslo.
A primera vista nos provoca una actitud de revuelta porque
nos sentimos agredidos en nuestras costumbres lo que nos desestabiliza y nos
asusta.
Tenemos muchos interrogantes, muchos enigmas, muchas dudas,
y carecemos de medios para dar respuesta a las preguntas que nos hacemos, a los
temores a los que debemos enfrentarnos.
Pero en vez de darnos por vencidos, necesitamos de todas-todas
mantener el equilibrio y la paz interior lo que nos proporcionará una mirada
más diáfana y tranquila de la realidad
Quizás la mejor opción es ir aceptando todo tal como vaya
viniendo y tratar de hacérnoslo lo más asumible posible y, lo más importante,
aprovechar para revisar nuestro papel en este mundo y nuestra propia manera de
hacer y de ser.
O así me lo parece
----------------------------------------------------------------------------------------------
Joan Martí - elcamidelavida@gmail.com - 22 febrero 2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario